Fauna de Gualeguay
“Lo que traen los camalotes”
Aunque en notas anteriores nos hemos referido a las aves, en la presenta nota trataremos un tema que atañe actualmente a la nuestra población. Durante las últimas semanas Gualeguay ha sido afectada por las crecidas de sus principales cursos de agua (río Gualeguay, arroyo Clé, arroyo El Animal, etc.). En estos días es recurrente escuchar que los “camalotales” o “embalsados” traen fauna extraña a zonas donde no habitan naturalmente. En esta nota trataremos particularmente sobre la fauna que puede o no venir a esta zona desde el norte a través de estas islas de vegetación flotante.
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Los camalotes o embalsados son islas formadas por vegetación flotante. Pueden ser pequeños, formados por pocos individuos vegetales, o gigantes, formados por muchísima cantidad de plantas, de dintintas especies y tamaños. En ciertos lugares incluso se pueden formar verdaderas balsas, con troncos de árboles y raíces entrecruzadas. Por ejemplo, en los Esteros del Iberá (Corrientes), pueden observarse embalsados en todo el sistema de lagunas y durante todo el año. Allí, los embalsados están formados por tantas plantas entrecruzadas que forman una densa capa de vegetación debajo y sobre la superficie del agua. Esto los hace muy resistentes, de tal manera que pueden verse embalsados flotando con ciervos, caimanes, carpinchos e incluso personas encima y caminando sobre ellos. Los camalotales que llegan hasta nuestras latitudes en general no son tan consistentes como para sostener el peso de una persona, pero sí pueden traer distintos animales que son afines al agua.Entre éstos, las más renombradas son las vívoras. Sin embargo, es importante aclarar que las especies de vívoras o serpientes que han aparecido en estas últimas semanas son comunes de nuestra zona e incluso muchas llegan hasta el sur de la provincia de Buenos Aires. El asunto es que las serpientes, cuando no salen a asolearse (son animales de sangre fría por lo cual necesitan de radiación solar diaria para regular su temperatura interna), suelen estar ocultas a la vista humana. En general viven en huecos, como entre las raíces de los árboles, cuevas realizadas por otros animales, etc. Pero cuando estas crecidas fluviales afectan un área, las pequeñas cuevas donde viven las vívoras son tapadas por el agua y muchas serpientes salen nadando por el ambiente acuático, lo que da la impresión de que las vívoras "venían con el agua".Entre las especies gualeyas hay muchas culebras comunes. Las más comunes presentan colores verdes, algunas con tonos rojizos y lineas amarillas o manchas redondeadas oscuras (como las especies Erythrolamprus semiaureus, E. poecilogyrus y Lygophis anomalus, entre otras). Sin embargo, algunas especies de vívoras son muy afines al agua, y realmente pueden venir con los camalotales a través de los ríos, como por ejemplo Helicops infrataeniatus, Helicops leopardinus y Thamnodinastes hypoconia. Estas especies son las que actualmente han llegado en abundancia a la costa del Río de la Plata. Pero no hay que preocuparse, ya que son culebras, y, como las anteriores, su veneno no es peligroso para el hombre, aunque muchas veces pueden asustarnos porque son algo más agresivas que las culebras comunes. En general las vívoras son animales malvistos y suelen ser víctimas del miedo humano, por lo cual la gente las mata por si son venenosas. La realidad es que las culebras de nuestra zona no son venenosas y suelen huir ante la presencia humana. Incluso algunas pueden matar a los verdaderos animales perjudiciales para el hombre, como la yarará (Bothrops alternatus). Esta última especie es común en nuestra zona, y cualquier persona que frecuente los campos del 7mo y 8vo distrito estará acostumbrada a verla. La yarará, yaro, o también llamada vívora de la cruz, es la única especie venenosa de la que tenemos que preocuparnos en Gualeguay. A pesar de que la gente mata a cualquier vívora, es simple diferenciar la yarará de las culebras. La yarará posee una cabeza grande porque en la parte de atrás de la misma aloja las glándulas del veneno, mientras que las culebras tienen cabeza pequeña, del mismo ancho que el cuerpo, por su carencia de glándulas venenosas. En la cabeza la yarará tiene escamas pequeñas, mientras que las culebras poseen grandes escamas en el dorso de la cabeza. En cuanto a la coloración, la yarará no es verde, ni posee tonos rojos o amarillos, sino que tiene una coloración marrón clara con manchas en forma de Ʌ o riñon de un color marrón oscuro. En algunos sitios le dicen vívora de la cruz porque posee una cruz blanca en la cabeza. Puede ser bastante grande, alcanzando casi un metro y medio y es la única especie de la cual hay que cuidarse verdaderamente, ya que su picadura puede ser mortal para el hombre. En general, cuando una yarará pica se recomienda no recurrir a ningún método para intentar quitar el veneno, sino asistir lo más rápido posible a un centro de emergencias para aplicar el suero debido.Otros animales que han sido vistos sobre los camalotales son las "nutrias" o coipos y también carpinchos, pero éstos son bien comunes en nuestra región.En algunos sitios han aparecido caimanes o yacarés, que en nuestro país están representados por dos especies (Caiman latirostris y Caiman yacare). Sin embargo, el caimán habita toda la cuenca del Paraná-Uruguay, sólo que en la parte sur de este sistema fluvial, es mucho menos común, y por eso casi no hay observaciones de esta especie por nuestra zona, aunque si aparece de vez en cuando en el delta del Paraná. El lagarto overo o "iguana" (Salvator merianae) y algunas tortugas acuáticas (Tachemys dorbigny y Phrynops hilarii) pueden aparecer más frecuentemente por nuestras zona, pero aunque no son muy observadas son especies comunes de nuestra región, que pueden hallarse nadando en los cursos de agua o en encharcados y pequeñas lagunas de nuestros campos.Los animales que realmente pueden venir en grandes cantidades a esta zona en camalotales, son innumerables especies de pequeños insectos e invertebrados afines al agua, los cuales la mayor parte son inofensivos.Sintetizando, el ascenso del nivel de las aguas en nuestra zona hace que muchos animales que no son comunmente observados, salgan a la vista del ser humano, y esto conlleva que creamos que son traídos por los camalotales, cuando realmente son escasas las especies alóctonas que son traídas por estos embalsados. En ocasiones los yacares, vívoras u otros vertebrados que salen con las inundaciones, aparecen en los ambientes urbanos inundados, deambulando por las inundadas calles, e incrementan el miedo que existe hacia estas especies autóctonas.
