Eloísa Delmonte – Leonel Riva
“Los derechos humanos son atribuciones de las personas”
Un grupo de estudiantes y docentes del Instituto Adveniat llevaron adelante en el año 2015 un taller sobre derechos humanos, en el marco de la propuesta "Proyectos Nacionales: memoria y derechos humanos”, que convocó el Instituto Nacional de Formación Docente (INFD).
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El taller tuvo una duración de ocho meses y se desarrolló con singular éxito, por cierto, donde se sumaron referentes de diversas áreas y disciplinas de nuestra ciudad, que realizaron su aporte sobre los derechos humanos. Eloísa Delmonte, Leonel Riva, María Inés Correa y Sofía Baradacco fueron los integrantes del taller, que se denominó "Educación y Derechos Humanos, la intervención como herramienta de enseñanza y aprendizaje". Como corolario del mismo, los artistas Giuliano Benedetti, Camilo Benedetti y Yamila Rotoli, realizaron una obra de muralismo en una de las paredes de la ex "Aceitera", frente a la Costanera, donde crearon la fisonomía de un aborigen. Entrevistamos a Eloísa Delmonte y Leonel Riva, quienes explicaron las características que tuvo el taller, la finalidad y también se refirieron a las perspectivas que tienen en cuanto a la implementación y difusión de los derechos humanos en la educación y la comunidad en general.¿Cómo surgió la propuesta de llevar a cabo el taller en cuestión?Leonel Riva: la idea del taller comenzó en febrero de 2015, en el cual se había lanzado una convocatoria desde el Instituto Nacional de Formación Docente (INFD), con la denominación "Proyectos Nacionales: memoria y derechos humanos". Había varios ejes temáticos, de los cuales elegimos algunos y confeccionamos para realizar el proyecto, que presentamos en marzo de ese año. Dos meses más tarde, en mayo, recibimos un correo electrónico donde nos informaron que nuestro proyecto había sido seleccionado, entre 200 trabajos de todo el país, y que debíamos iniciarlo en pocos días más. El nombre de nuestro proyecto es "Educación y Derechos Humanos, la intervención como herramienta de enseñanza y aprendizaje", algo extensa de denominación dado que era muy abarcativa la temática que queríamos abordar. El taller estaba dirigido a estudiantes del nivel terciario, de formación docente, y de distintas carreras que le interesara la temática, alumnos de nivel secundario y para la comunidad en general. Nos organizamos de manera tal que desarrollamos el curso cada quince días. Las clases las brindábamos nosotros, invitando a personas relacionadas a diferentes áreas específicas para que pudieran ampliarnos la mirada. Por ejemplo, nos acompañó la doctora María Angélica Pivas, Guillermo Sal, Noelia Romero Pared, miembros de la APDH Gualeguay, Alicia Hauscarriague, Aldo Riquelme, incluso se sumaron integrantes de INFD que colaboraron con nosotros en algunas de las clases. Por cierto, nos sentimos muy acompañados durante los ocho meses que duró el taller por parte del INFD, en la cual incluso nos enviaban material de manera permanente.Eloísa Delmonte: el proyecto estuvo estructurado en diferentes instancias, algunas de clases teóricas y otras con un diferente perfil, como por ejemplo, charlas, paneles, proyección de videos, ciclo de cine, muestras artísticas, lo cual permitió un abordaje de las distintas temáticas. Tuvimos que acortar los temas debido a la amplitud, sin embargo se trató sobre violencia de género, ley de matrimonio igualitario, formación en derechos humanos, pasado reciente, Malvinas, medios de comunicación y dictadura, educación para la paz.¿Qué balance realizan de esta experiencia?Eloísa Delmonte: estamos conformes con el taller porque en principio fue una linda instancia para nosotros de formación, que fuimos aprendiendo sobre la temática, y también sobre la manera de manejarnos con un proyecto, donde hay que realizar rendiciones, presentar informes, cuestión que era novedosa para nosotros y significó también un aprendizaje. Cada uno que participó del taller se tuvo que haber llevado algo de alguna de las clases, de las intervenciones, tal vez a algunos le pudo haber gustado una cosa más que otra, pero creo que en líneas generales fue positivo.Leonel Riva: si bien este taller tenía una duración de ocho meses, con fechas clave, con desarrollo simultáneo de los 200 proyectos en el país, la culminación de los mismos estaba programada para la Semana de la Memoria. No obstante, nuestra idea es seguir trabajando en materia de derechos humanos. Sería interesante ver cómo seguimos implementando la enseñanza en las escuelas dado que en las mismas se brindan las herramientas más positivas para la formación de ciudadanos.¿Por qué es importante la implementación de los DDHH en la educación?Eloísa Delmonte: no solamente tenemos que educar en derechos humanos, en brindar los conocimientos necesarios, sino también hay que educar para los derechos humanos, que es aquella cuestión de ofrecer la herramienta para que el docente, cuando llegue a la clase se encuentre con la realidad, sabiendo que es muy diferente a la del instituto de formación docente.¿Qué son los Derechos Humanos?Eloísa Delmonte: son las atribuciones que tenemos todos por el solo hecho de ser personas. Entonces, desde ese punto de vista, se abarcan todas las áreas en la que intervenga el ser humano. Muchas veces se asocia los derechos humanos a la triste historia del pasado reciente y la Memoria, pero es más amplio, tiene que ver desde la práctica de la cultura y la educación hasta nuestra identidad sexual, cultural, religiosa y todas las actividades que abarca el hombre. La educación desde el lugar de los derechos humanos siempre ocupa un rol central en lo que es la difusión de los mismos.¿Qué significó la realización del mural?Leonel Riva: el mural estuvo a cargo de tres artistas: el escenógrafo Giuliano Benedetti, Camilo Benedetti y Yamila Rotoli, que se ocuparon de la parte técnica, y realización de la obra. Cabe mencionar que la misma se plasmó en una de las paredes laterales de la vieja aceitera, frente a la Costanera. Elegimos desde el principio esa pared porque nos gustó el lugar y porque también tiene que ver con la recuperación de un espacio, con una nueva imagen, que puede ser intervenida por toda la comunidad. Cuando les contamos a los artistas la idea del mural ellos definieron la obra realizar y desde el principio se comprometieron con nuestra propuesta. El mural se basa en la cara de un aborigen, con la universalidad de los derechos humanos que ello significa. Sin dudas que es una imagen que representa la lucha histórica por los derechos humanos en nuestro país y en el mundo; es decir, no fue pensado en una región central sino que es a nivel mundial. La imagen está intervenida, con la mirada fuera de la fisonomía del protagonista, que tiene que ver con lo que aun falta construir, la lucha que seguimos afrontando en materia de derechos humanos.¿Qué herramientas se aportar al ciudadano en esta cuestión?Eloísa Delmonte: más que nada lo que nos interesa trasmitir es que los derechos humanos son una construcción cotidiana, que se relacionan directamente con el respeto a los valores democráticos y es una responsabilidad de todos, no solamente de un gobierno, de un sector, de una asociación, de nadie en especial. Es una responsabilidad de todos y está directamente asociado a la democracia. Entonces, en la medida que podamos asociar la democracia con los valores de los derechos humanos tendremos una ciudadanía plena, construyendo mundos mejores para todos, para hoy y para el futuro.
