“Los venezolanos tienen la esperanza que el país va a cambiar en algún momento”
Mario Andrés Pérez Muñoz y Josué David Guevara Muñoz son dos jóvenes venezolanos que se encuentran viviendo en nuestra ciudad junto a un tercer primo, Álvaro. Los jóvenes debieron emigrar a nuestro país en busca de un futuro mejor debido a la difícil situación económica que atraviesa Venezuela. En ese sentido se encuentran buscando trabajo para poder sustentarse y ayudar a su familia. Días atrás El Debate Pregón dialogó con ellos sobre su arribo a nuestra ciudad. En esta segunda parte de la nota compartimos con ustedes la visión de los jóvenes sobre la situación de su país.
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En primer lugar, Mario señaló: "Hay muchos venezolanos que emigran y no solo a Argentina, se ve en Perú, en Uruguay, Chile, estamos emigrando en todo Sudamérica. Obviamente no todos tienen la posibilidad de emigrar a países como Argentina o Chile que están mas lejos en el mapa y un poquito mejor económicamente a diferencia de los demás países, como tenemos a Colombia que es un país vecino, a Brasil, la mayoría emigra allí porque es más fácil y mucha gente lo hace por sus propios medios, caminando hasta las ciudades fronterizas y es doloroso ver que familias enteras caminen por esas carreteras. Nuestras familias están en Venezuela. Nosotros no éramos ni pobres ni ricos, trabajamos para sustentarnos, pero como todo no solamente le está afectando a la clase baja y media sino también a la clase alta porque es una situación política que yo diría que es un régimen dictatorial que tenemos en nuestro país que hace que todo esto genere un caos por lo que nuestras familias se quedan en Venezuela, tratan de emigrar una o dos personas por familia y estas se encargan de enviar los recursos para que se sustenten en casa".Por su parte Josué consideró que: "El daño social que se ha generado en nuestro país es algo increíble. Estoy seguro, y hablo con fuerte base, que todos los venezolanos tienen la esperanza que el país va a cambiar y lo va a hacer en algún momento. El problema es el daño psicológico que se ha creado, es sumamente importante ver que cuando vas a una frontera, como en mi caso que fue hace poco en la frontera de Colombia con Venezuela, fui a las 8 de la mañana y fui el número 787 en la cola para sellar la salida de mi país, hay que imaginarse en el día la cantidad de gente que se puede ir. Ellos hablan de cifras de 2 millones de venezolanos que salen, pero eso es mentira, creo que no abarca ni la mitad de las personas que salen porque es algo increíble y de la cantidad de personas que, por ejemplo, vas a un parque y ves a los abuelos criando a sus nietos porque el papá y la mamá se han ido a trabajar para poder sustentar a los abuelos y a sus hijos. El último censo que se realizó creo que fue en el 2010 y teníamos 30 millones de habitantes".Lea más en la edición impresa
