Club Social- Alianza Francesa.
“Louise Michel Trío” presentó un repertorio sensible con una interpretación exquisita
El sábado pasado se presentaron en nuestra ciudad, como estaba anunciado, en el Club Social, el “Louise Michel Trío”, en un evento organizado por la Alianza Francesa y el Club Social. El público que concurrió al salón de nuestra querida Institución se vio gratamente sorprendido por la calidad de los artistas, que por primera vez pisaban suelo entrerriano.
Precedidos de un curriculum que revelaba su sólida formación, fue lo que decidió a estas dos instituciones para unirse en esta presentación. Manu Bertrand y Luis Mauregui, guitarristas, acompañan adecuadamente la atrayente voz de Agathe Cipres con un repertorio distinto al habitual de la música francesa, ya que no son las románticas canciones de Edith Piaf o Charles Aznavour; sus interpretaciones son en su mayoría poemas que denuncian la crueldad de la guerra, con una voz de esperanza, de paz. No nos olvidemos que el pueblo francés ha sufrido la desaparición de generaciones de jóvenes que tuvieron a su cargo la defensa del país, pueblo que en su propio territorio fue testigo de sangrientas batallas. Sólo en el siglo XX, la historia de las dos grandes guerras nos testimonian el coraje de un pueblo para enfrentar tan terrible tragedia. Y que estos jóvenes intérpretes encaren un repertorio tan sensible, nos manifiesta que ese espíritu francés perdura a través de su historia.Los bellos poemas de Georges Brassens y Boris Vian, con su sensibilidad, su crítica, sus toques de humor, conforman, junto a otros creadores, un adecuado repertorio que es encarado con gran solvencia por el "Louise Michel Trio". La voz de la francesa Agathe Cipres, de bella coloratura y afinación perfecta, con un dominio vocal excepcional, despierta en el auditorio la certeza que está escuchando la auténtica voz de su país, la que transmite sincero sentimiento de verdad y coraje. Comenzó el recital con la reconocida "Mauvaise réputation" de Brassens, para continuar con "La Butte Rouge" de autor anónimo, en donde la segunda voz de Manu otorga una textura diferente, un ensamble perfecto, lo que se repite en "Le temps des cerises", el himno de la Commune. Creo que los intérpretes deberían aprovechar más frecuentemente este recurso, ya que le otorga un plus de calidad a las entregas. "Les enfants de Cayenne" con su ritmo atrayente constituye una pequeña joya del recital."La guerre de 14-18", también de Georges Brassens, ironiza con ritmo típico su preferencia por la primera guerra mundial sin desechar las otras guerras, sobre todo la segunda, por ser la más cruenta. Este humor negro se repite en la canción de Boris Vian, "La java des bombes atomiques" en un estilo atrayente y delicioso. "La complainte du partisan" es un canto de la resistencia en tiempos de la ocupación alemana. Es la señal de los "maquis" para reconocerse en medio de las sombras, que se convierte en canto de la Francia Libre. Escrita en 1943 por Emmanuel d'Astier, "la liberté reviendra..." dice uno de sus versos como canto de esperanza para sobrellevar el drama de la ocupación, la lucha por la liberación. "La Chanson de Craonne" nos habla de la rebelión de soldados en la primera guerra mundial; es un grito contra la guerra infame. De autor anónimo tiene música del recordado Jean Sablon."Si la photo es bonne" de Barbara, es otra interpretación de gracia, picardía y estilo.Excelentes "Le dollar" y, de Boris Vian, "Le déserteur", lo mismo que, "On est pas là sin se faire engueuler", en donde el desenfado y la frescura de Boris Vian son fielmente reflejados en esta interpretación de ritmo vivaz, con una intervención de las guitarras a través de varios compases que realzan la entrega.Finalizando el recital, "Yo te nombro libertad", basado en el bello poema de Paul Eluard "Liberté", es la única interpretación en castellano, cálidamente aplaudida por el público por lo que, fuera de programa, entregaron la fresca y divertida "Le poil".Fue éste un concierto sencillamente magnífico, con dos artistas franceses y un argentino que, unidos desde hace aproximadamente dos años, encaran un proyecto para acercar la "otra música francesa", aquella de las luchas contra la injusticia y la perversión de la guerra, sin perder ni el espíritu ni la grandeza de su pueblo. En ritmos populares que nos recuerdan fielmente las antiguas canciones de la campiña, aquellas que tarareaban nuestros abuelos, los jóvenes artistas nos regalaron calidad en auténticas entregas.Zélika Alarcón de Tamaño
