“Madre: la palabra más bella en labios de la humanidad” Kahlil Gibran
Conmemorar el Día de la Madre siempre tiene para nuestra Hoja un significado muy especial. Es así que faltando apenas una semana para homenajear a las madres, les entregamos pensamientos, testimonios, historias de vida, imágenes… porque… “De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre…, esa imagen con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años… Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor. Ella nos enseña sin pedir nada a cambio: el Amor”.
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Ser MadreBiby Mochi"Qué difícil es poder describir esta hermosa experiencia de vida inigualable, incomparable con nada. Poder guiar a tus hijos para que cuando lleguen a la adultez, sean personas de bien, generosas y comprensivas. Es dar la vida por ellos sin temer al enemigo. Es acompañarlos paso a paso en sus experiencias y aprender junto a ellos. Es caminar silenciosamente a su lado y estar siempre presente.Doy gracias a la vida por la cantidad de hijos que me legó y luego los hijos de mis hijos, que ayudan a conformar este maravilloso misterio." --------------------------------------------------Mariana Pappalardo: "El día en el que somos mamás todo cambia para siempre"¡Qué fecha especial!, y quizás sea un día más de felicidad, pero este año será único y especial para mí: ¡mi primer Día de la Madre!¡Qué sensación tan increíble y difícil de explicar la de ser mamá...!, ya desde sentir que tenemos nuestro bebé en la panza, percibir que se mueve, crece..., y después lo más maravilloso del mundo: el día que lo conocemos, el día en el que somos mamás y todo cambia para siempre. Su olor, su piel, su mirada me cambiaron el mundo.Entonces ese día, el amor, la dulzura, el abrazo, la mano y los besos de mi mamá empezaron a tener otro sentido. ¡Qué importantes fueron, y son, para nuestra vida! La mía y la de mi hermana Pamela.¡Qué ser único mamá!, tan sencilla, tímida, noble, tan amorosa, tan ella. Cuántas cosas nos ha enseñado, con tanta dulzura nos ha cuidado.Mi mamá Susana, hoy, es no sólo mi mamá, sino la ABUELA de Valentín. Y sin dudarlo, ¡es la MEJOR del mundo!!¡Qué gran ejemplo de madre me está dejando! ¡Qué desafío me queda: Ser tan increíble como es MI MAMÁ! ----------------------------------------------Marta Burruchaga: "Estoy orgullosa de mis hijos y feliz por la ayuda que puedo brindar a través de la Liga de Madres de Familia"Marta Burruchaga nos comenta su vida de docente, madre y colaboradora con la comunidad a través de la Liga de Madre de Familia."Cuando me recibí de maestra, intenté trabajar en Buenos Aires, pero como mi abuelo se enfermó, me pidieron que regresara a vivir con ellos, como lo venía haciendo desde mucho tiempo. En el año `74 me fui a trabajar en una escuela en el campo, en el Tercer Distrito. Mi abuela, que había sufrido un ACV, quedaba sola, me tenía que ir de lunes a viernes porque era necesario que trabajara. De ahí me fui al Cuarto Distrito, en esa época me casé. Luego titularicé en la Escuela N° 45, del 6° Distrito, donde crié a mis dos hijos.Todo el tiempo de los embarazos de ambos lo pasé en el campo y venía un mes antes del nacimiento. Ellos son muy seguidos, tienen apenas un año de diferencia, por lo que trabajaba, criaba a mi hijo y cursaba otro embarazo. Cuando mi hijo Martín tenía 3 meses, mi esposo me llevó al campo en moto y vivía de lunes a viernes con mis compañeras. O sea que después crié a mis dos hijos mientras trabajaba.Cuando llovía, por el barro no podía salir con ellos. Recuerdo que estando embarazada de Natalia, un hombre de la zona nos llevaba en sulky; se desató una tormenta terrible; abrazaba a Martín y protegía mi panza hasta que pudimos guarecernos en la casa de este buen hombre. De ese tiempo, recuerdo con mucho cariño y agradecimiento a Alicia Carrera, mi vecina, con quien quedaba Natalia cuando no estaba bien de salud.En el año `81 me vine a Gualeguay, a la Escuela Castelli. Acá tenía tres chicos, mis hijos y mi abuela que estaba muy enferma. Mi marido no estaba porque era chofer de colectivos, así que era madre y padre, como le pasa a muchas mujeres. En esa época, los chicos podían andar solos y marchaban a la escuela en bicicleta. Ya grandes, Natalia se fue a estudiar, Martín quedó conmigo; me separé de mi esposo.Siempre fui muy inquieta, participaba de comisiones. Fui de las primeras camadas que formamos el gremio docente; una época linda de la institución. De ese tiempo me replanteo que por el gremio muchas veces dejé a los chicos solos. Ellos a veces me lo recuerdan o yo se los recuerdo; lo admito. Pese a lo cual digo que tengo dos excelentes hijos porque más allá de algunas ausencias, les marqué el camino todo lo que pude, sola.Mis hijos ya son grandes; Martí está en Gualeguay, tiene una hermosa familia a la que veo a diario. La familia que tengo cerca es Martín, Daniela, Julieta y Juan. Por su parte, Natalia se fue a estudiar a Buenos Aires donde conoció a Hernán y se fueron a Estados Unidos donde trabajan. Ahora están en Nueva Jersey; tiene dos chicos, Sofía y Tomás. Tengo la suerte de que todos los años voy a verlos. Por suerte la tecnología acerca las distancias y nos hablamos y vemos a diario.Desde hace 15 años, aproximadamente, soy parte de la comisión de la Liga de Madres de Familia. Para mí, entrar en ese grupo fue un cambio muy grande y me ayudó mucho en la vida, ya que en ese tiempo no estaba bien de ánimo, estaba alejada de la iglesia. Gracias a la mano de Lilian Balbi, que me llevó a esa comisión, tomé fuerzas, me ayudó a ver muchas cosas que antes no las tenía en cuenta. Hoy en día ya llevo dos mandatos como presidenta de esa institución. A lo que más nos dedicamos es a ayudar a las madres cuando recién han tenido a sus hijos. Vamos muy seguido al Hospital, me encanta visitar la sala de maternidad. Conversamos con las mamás que ya han tenido, como con las que están esperando; le ofrecemos nuestra ayuda y la posibilidad de que se acerquen a la Liga cuando necesiten ayuda. Tenemos la dicha de tener con nosotros a Chichita Bascoy que teje mantas. Por otro lado, la mamá de Pepe Otero teje los soquetitos blancos para entregar en la bendición de las embarazadas, también a otras abuelas que tejen los chalequitos blancos, mientras que otras chicas hacen chalecos de colores. Con todo eso armamos ajuares, muy simples, pero lo más cálido es ir a acompañar a las mamás, conocer sus bebés.Como madre y como abuela, ir a la sala de maternidad es el placer más lindo. Aparte de eso colaboramos con otras instituciones en lo que podamos.Me siento una mamá orgullosa, agradecida a la vida y a Dios por mis hijos sanos, trabajadores, independientes, que están bien con sus familias y por lo que puedo ayudar a las madres que lo necesitan."
