“Manauta”, una escuela que no puede estar más en estado de abandono
Desde temprano a la mañana del jueves pasado, un grupo de alumnos y docentes se reunió este jueves en la puerta de la Escuela Nº 14, “Francisca Herrero de Manauta”, para realizar un abrazo simbólico ante la crítica situación que están viviendo.
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Los chicos mismos saben los prejuicios con los que cargan. Son los olvidados "de atrás del cementerio", nos dijo una de las alumnas de la escuela que se manifestaron con un respeto, una claridad, y una firmeza que los enaltece aún más. Portaban sus carteles pidiendo agua, limpieza, seguridad, en resumidas cuentas, ser rescatados de la bochornosa desidia contra la que luchan todos los días. En lo que va del año han sufrido seis robos, "creo que más" nos dijo una profesora. Han perdido la cuenta. La última vez, "no se pudo realizar porque ya no había nada, entonces rompieron las ventanas para tratar de destruir lo poco que tenemos" relató indignada una de las alumnas de los cursos superiores. El pedido que hacen los miembros de la comunidad encabezados por los chicos es "higiene, seguridad, luz y tener agua todos los días". Lamentablemente, a veces pasan "una o dos semanas sin agua o sin luz"."Que alguien se preocupe"La famosa igualdad de oportunidades, tan presente en los discursos políticos, se cae como un castillo de cartas ante la cruda realidad. "Nosotros lo que queremos es que alguien se preocupe por el establecimiento", expresó otro de los chicos. Y agregó que "no son cosas difíciles las que pedimos, sino que alguien se preocupe también por los alumnos". Muchas veces llegan "y las aulas están sucias, no tenemos agua". A su vez, reclaman que "alguien venga visite la escuela y vea cómo está, hace pocos años que se inauguró y no parece un establecimiento nuevo. Pedimos que alguien nos ayude"."No se puede tener nada acá"Una de las docentes también se animó a hablar, y explicó que "pareciera que falta interés en cuidar la escuela. Hoy estamos haciendo un abrazo simbólico, los chicos hicieron pancartas con sus reclamos y nosotros los estamos apoyando". El sentido de pertenencia es claro, ya que "es el lugar donde ellos estudian y donde nosotros trabajamos, pasamos la mañana entera, algunos también la tarde acá. Cinco días a la semana, y no hay artículos de limpieza, la escuela por lo general está sucia, falta un montón el agua, este año ha faltado mucho, y a eso se suman los delitos". Provoca mucho dolor la naturalidad con la que describen el saqueo. "Se robaron el único parlante que había para los actos, todos los instrumentos de los chicos, es como que no se puede tener nada acá" detalló. Es por eso que el reclamo central es "el pedido de seguridad, a ver si se puede poner un oficial de policía de noche y los fines de semana, que es cuando siempre están los robos". A su vez, adelantándose a los hechos, la docente avisó que "ahora vienen las vacaciones y pensamos en qué nos vamos a encontrar cuando volvamos en febrero: la escuela toda desmantelada y rota".Súper-poblada / Súper-abandonadaEn el mismo espacio físico funciona la escuela secundaria en el turno mañana y tarde, y también la escuela primaria. La primaria también ha sufrido robos. Les rompieron la dirección, les robaron netbooks. A su vez, en la escuela había un centro de actividades juveniles con una radio, pero "se robaron todo lo de la radio, no existe más" relató una de las profesoras. El respeto llega a tal punto que "no damos nombres ni nada, pero las personas que son responsables de esto que tomen medidas. Necesitamos que alguien se preocupe por la escuela y lo demuestre con hechos" aclararon."Me da angustia ver la escuela así"Claramente, los chicos más grandes son los que mayor compromiso sienten con la Manauta, como se la conoce a la escuela. Se nota claramente por la forma ejemplar en la que han llevado adelante este reclamo. Entre los testimonios, pidieron que "alguien venga a ver, porque capaz que dicen "son los de atrás del cementerio" y no ven la realidad en la que estamos viviendo o dando clases. Yo que vengo desde chica a la escuela me da angustia ver la escuela así, al igual que muchos de mis compañeros". Y además pidieron "el apoyo de alguien, no pedimos plata, que vengan y nos ayuden con pintura para pintar la escuela, con trapos, pinceles viejos, cosas de limpieza, eso es nomás lo que pedimos". No es un tema menor el apego que expresan con sus palabras y sus pedidos. Una de las docentes que los acompañó destacó que "el edificio es fundamental, porque es el lugar en el que uno siente pertenencia. "Voy a esa escuela que está en ese lugar" dicen los chicos. Así y todo, le ponen un montón de ganas y tienen un montón de logros este año". De todos modos, advirtió que tienen miedo "que ante toda esta situación de vandalismo y delincuencia se harten de eso y se terminen yendo a otras escuelas".La realidad que se vive en el barrio es solamente uno de los factores que explican la situación. La droga y las necesidades son el caldo de cultivo para este tipo de hechos tan tristes que requieren un compromiso concreto con sectores tan vulnerables. Ahora la pelota pasa para el lado de las autoridades educativas, municipales, provinciales y demás. Dejar la escuela en manos del vandalismo y que se desangre por la desidia o hacerse cargo de sus respectivas responsabilidades. Esa es la cuestión. (Por Santiago García).
