Mario Moreno fabricante de guitarras: “Esto tiene la marca propia de quien lo hace”
En esta edición de Soy Parte abordamos la historia del Dr. Mario Moreno quien en su tiempo libre, además fabrica guitarras.
"A los 17 o 18 años hice una pretendida guitarra que sonó, eso fue el inicio y después hubo un paréntesis porque yo me voy a estudiar y siempre quedó. Esa guitarrita la hice en un verano calurosísimo y siempre tengo que rescatarlo a Aureliano Acosta, que es un carpintero de la calle Maestro Sardi y Córdoba que en ese taller en verano a la siesta yo iba a romper madera porque me prestaba herramientas porque lo mío era pasión. Esa guitarra salió con elementos muy simples y tenía su sonido", cuenta Mario.En cuanto a cómo aprendió a fabricar guitarras, Moreno comentó que: "Aprendí mirando, observando, metiendo el ojo a través de una grieta de una guitarra que se rompió, romperla del todo para mirar, es como hace un chico chiquito que uno le da un juguete y lo desarman y creo que ahí está la búsqueda, desarmar para volver a armar, desarmar para correr el velo y mirar qué hay ahí, eso creo que hice yo a partir de una guitarra rota me aparece que ahí apareció lo había adentro y lo que había dentro era aire, la guitarra adentro tiene aire y no es poco porque ahí se transmiten las ondas de lo que la cuerda que vibra estimula la tapa de la parte de adelante y eso estimula el aire que atrapa la caja y sale por la boca. Parece una simpleza pero es tan simple y tan importante como eso, hay aire atrapado en una caja de reverberancia y la vibración de la cuerda, que es un alambra tenso, en el caso de las cuerdas de acero o una cuerda de tripa en las guitarras antiguas o las cuerdas modernas que son de nylon con otras. Hay algo de mística porque no todas las maderas van a sonar igual y por más que uno respete las dimensiones pequeñas variaciones hacen resultados distintos y ahí está lo interesante".En Gualeguay, según Moreno, "pasa algo especial porque a lo largo de muchas décadas ha habido gente construyendo instrumentos, concretamente guitarras, instrumentos de cuerda, y a la memoria de los más viejos de Gualeguay le caerá algún recuerdo den Joaquín Dorrego, Ángel Nigro, más recientemente Tito Vescina, y eso es un poco la historia anterior. Quizás pudo haber habido algún inmigrante que haya traído conocimientos y eso se pierde un poco en el tiempo, se ha indagado hasta lo de Joaquín Dorrego y Nigro pero no se sabe más. La cuestión es que Gualeguay tiene una tradición muy conocida entre los que tocan guitarra de haber conocido a esta gente. De ahí viene que uno se inserta en una generación posterior a estar metido en esto que es una pasión más que un oficio. Yo digo que hay una pasión particular en cualquiera que arremete con algo que sabe que si lo buscara como modo de vida desde lo económico le va a traer dificultades, porque es artesanal puro, no es una fábrica o algo hecho en serie como las marcas conocidas de instrumentos, esto tiene la marca propia de quien lo hace y uno, salvo las cuerdas y los clavijeros hace todo, desde ver un árbol plantado en Gualeguay, echarle un ojo, cortarlo, mandarlo a que lo corte alguien, hacerlo tabla, esperar que se seque para poder trabajar la madera y eso tiene un apasionamiento de un tiempo que no es el que corre en estos días o que apasiona a otra gente"."Partimos de una pasión y esto de los maestros anteriores de alguno de ellos tuvimos amistad y lograron comunicar lo que sabían, me refiero a Tito Vescina que es el que yo pude conocer y frecuentar. Yo creo que él fue muy generoso porque es una persona que aprendió por ensayo y error, por observador, por capacidad de asombro que creo que son las características más lógicas de cualquier aprendizaje y apasionamiento. Después de la capacidad de asombro viene la búsqueda y arremeter. Estamos aprendiendo continuamente porque se aprende a partir de lo que se va haciendo y es un camino de nunca terminar porque el material que se trabaja es madera, no es un material que va a ser siempre idéntico, no es una lámina de aluminio o de acero, del mismo árbol salen distintas densidades de madera y ahí está el apasionamiento, buscar porque cada instrumento sale distinto y uno pretende mejoría en el rendimiento sonoro, que tenga cualidades de sonido, colores, de potencia, que no sea un sonido apagado, sordo, sino que tenga su volumen pero a su vez su equilibrio, un timbre equilibrado entre agudos, medios y graves y que el que toque se sienta que le da ganas de tocar con ese instrumento, que no pasa a menudo con cualquier instrumento", indicó Mario.En relación a las guitarras que se fabrican en la ciudad, Mario señaló que: "Acá hay algo muy particular, todo va a parar afuera de Gualeguay, estamos hablando de un volumen chico en el caso mío, porque Gualeguay tiene esta particularidad de estar concentrando por lo menos ocho personas en forma contemporánea, actualmente. Estamos hablando de los hermanos Serra, de Julio Acosta, de Alejo Saldaña, de González que ha fabricado algunos charangos, todos relacionados con instrumentos de cuerdas que son gente con un talento particular que pueden seguir en este rumbo. La mayoría de los instrumentos hechos en Gualeguay van a parar afuera, a buenas manos como estudiantes de la escuela de música de Paraná, estudiantes de música en Rosario, las de Julio Acosta andan fuera del país, en México."Hay un reconocimiento afuera, tal es así que al reconocer desde afuera que hay algo en Gualeguay con esto de la construcción han venido a aprender a Gualeguay. Creo que la época esta ha producido un desenmascaramiento, una puesta en escena de algo que antes era un secreto familiar que se transmitía. Creo que hasta Youtube, 2005, por poner una fecha, pasaba eso. Ya antes estaba más abierto el panorama, pero hoy cualquier video de Youtube está enseñando esto. Que extraordinario que hubiera sido uno encontrándose con esos videos que le abrían la cabeza para algo que uno se interrogaba cómo hacer para doblar una madera, que instrumento tener", indicó.Consultado sobre qué tipo de guitarras fabrica, Moreno indicó que: "Yo prácticamente he estado en el rubro de la guitarra y, dentro de la familia de la guitarra, la que es más aguda que se llama requinto y la guitarra más grave que es el guitarrón y guitarra".En relación al costo que tiene fabricar una guitarra Mario nos explica que: "El costo tiene que ver con el material. Uno podría decir, tengo un pedazo de algarrobo tirado seco en tronco, me regalaron ese pedazo de algarrobo y el que te lo regala capaz que lo ve como un estorbo y lo ve para hacer fuego, leña y uno de ahí puede salir material para un instrumento. De un marco de puerta de cedro paraguayo sale el mango de la guitarra. De un tablero de una puerta vieja de pino puede salir la tabla armónica, entonces por ahí el costo puede ser nulo respecto de la compra de material, de madera, podría ser muy escaso el costo o uno puede ir a una casa importadora en Buenos Aires y comprar abeto, cedro canadiense, palisandro, comprar clavijeros. Hay cuerdas en Argentina que se fabrican, que no obstante cualquier guitarrista que aspira a un sonido un poco más superlativo sabe que hay marcas de cuerdas extranjeras que sí tienen un costo alto"."Yo no me dedico a esto, lo hago como un pasatiempo a la siesta, más allá de que alguien pueda interesarse en el instrumento y ser vendido adecuadamente yo me tomo el tiempo porque lo he tomado como un cable a tierra. Es a tiempo parcial, fines de semana, feriados largos y a la siesta", señaló por último.
