Maximiliano Guerra ofreció capacitación en Galarza
El director del Teatro Colón, Maximiliano Guerra, estuvo el pasado sábado en la localidad de General Galarza donde brindó clases de capacitación para estudiantes de nivel intermedio y avanzado, y profesores. Las mismas se desarrollaron en el Instituto Superior de Danzas de la profesora Gabriela Passarello.
El reconocido ex primer bailarín del Colón estuvo acompañado por su esposa Patricia Bacca Urquiza. Maximiliano estuvo brindando una clase magistral para alumnos de intermedia y avanzada, donde participaron un grupo de alumnas del instituto de esos niveles, como así también bailarinas de capital, Zárate, Gualeguay, Gualeguaychú y Lucas González. La profesora Passarello, en contacto con EL DEBATE PREGON, precisó: "al culminar la clase, el bailarín tuvo unas palabras para las alumnas, quienes lo escucharon con mucha admiración.Como responsable del instituto le comentamos a Maximiliano y Patricia que para nosotros sería un honor que puedan apadrinar nuestra institución, ante lo cual, aceptaron gustosamente". "Cabe mencionar que las clases fueron declaradas de interés cultural y municipal. Asimismo, los prestigiosos bailarines fueron nombrados Huéspedes de Honor por el poder Ejecutivo de Gral. Galarza". "Luego de las clases, se agasajó a los bailarines entregándoles presentes y recordatorios, gesto que estuvo a cargo de la señora intendente municipal Julia Witman y el señor secretario municipal Diego Drueta. También lo hizo un grupo de alumnas del instituto de niveles iniciales, ya que no podían tomar las clases, fueron participes de la ceremonia para poder conocer a Maximiliano y Patricia, que tanto admiran". "Si bien las clases magistrales con un bailarín de la trayectoria de Maximiliano Guerra es un gran lujo y una experiencia maravillosa, que todo bailarín desea. Más allá de ser un excelente maestro y profesional, que brilló y lo sigue haciendo en los escenarios, es "reconocido mundialmente" y admirado. Sentimos que pudimos conocer un maestro noble, que nos enseñó a sentir la danza desde otro lugar. Conocimos una persona que, a pesar de sus logros, talento y trayectoria, tiene la humildad de los grandes, carisma, amor y generosidad a la hora de enseñar, cuestión que quizás otros bailarines no tienen". Finalmente, Passarello, puntualizó: "por el instituto pasó un gran bailarín, pero por sobre todas las cosas una gran persona. Eso no tiene precio.Maximiliano y Patricia nos brindaron técnica para el ballet pero también nos abrieron sus corazones, lo que los hace aún más grandes! No hay palabras para agradecer tanto cariño", señaló.
