Mi caballo criollo Overo Rosado
Por los años mil novecientos treinta y nueve, la historia del caballo era la columna vertebral de los campos. Al caballo le daban numerosas adaptaciones al medio donde vivía. Tras producirse un cambio natural en su hábitat al pasar por diferentes estancias lo era todo. Los campos se caracterizan por su gran extensión de hectáreas, existían potreros de mil con hacienda salvaje, el caso de la Estancia San Ramón, propiedad de Don ARTURO BERISSO, que por aquellas épocas era de dieciocho mil hectáreas, luego quedaron doce mil.-
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El caballo es un mamífero ungulado porque tiene las patas acabadas en pezuñas, es además un perisodáctilo, como lo son también el rinoceronte o el tapir, porque tiene un número de dedos impar, y es considerado uno de los mejores amigos del hombre.-Por aquellas épocas era tal la necesidad del equino para diferentes tareas que era muy común el recambio de los mismos por las múltiples tareas que debían realizar. Don. Arturo Berisso tenía una tropilla compuesta por veinte caballos para su uso personal sin contar además la de todos los peones y capataz.-Se reforzaba la caballada con la de estancias vecinas sin desmerecer la calidad de yeguarizos de ninguna estancia. Había tantos caballos, por aquellos tiempos, que nacían y morían sin marcar. Se caracterizaban por ser guapos, ligeros y resistentes; las tropas eran muy grandes y todo se hacía por arreo, después estaban los carros. Para amansar un caballo esperaban que tuviera como mínimo cinco años de edad, de esta manera los huesos estaban mejor estructurado y conformado y el caballo no se rompía tan fácilmente y tenían montados por muchos años. Hoy un caballo está en plena competición a los dos años de edad, por eso se rompen tan seguido, y no le dan tiempo a que se formen los huesos.-Unos de los lugares que compraba yeguarizo Don ARTURO, era en la Estancia El Palmar, hoy "La Cuyana" de propiedad de la Flia. Morán, ubicada en la localidad de Cuchilla Redonda (por aquellos tiempos). Cada compra era de cincuenta, ochenta o cien caballos; pero en esta oportunidad había un negocio de por medio, por la compra de ochenta yeguarizos. Cuando fue Don Arturo a ver la caballada pudo observar en los corrales, fuera del lote, que andaba a los relinchos un potro de raza criollo, de pelaje "overo rosado", pero tal fue la sorpresa, que la flia Moran, manifestó que el overo rosado no se vendía y luego de una conversación bastante larga, le manifiesta Berisso que si el "overo rosado" no era incluido en la manda no compraba ningún caballo. Por fin se pusieron de acuerdo y el potro criollo fue comprado por Don. Berisso. Los caballos criollos, entre otras características, son de galope corto y de aliento largo El destino del potro tan discutido era para regalárselo a su hijo JULIO, que tenía cinco años de edad. Su padre, aparte del negocio, tenia de por medio el factor humano, el querer regarle un caballo para su hijo- De estos tipos de actitud le sobraban en su accionar diario, era una persona muy misericordiosa. Llegada a la Estancia San Ramón la manada había muchos domadores a la espera pero este potro en especial decidió traerlo a Gualeguay y se le entregó para que lo amanse a un señor que era "cochero de plaza", en esa época," lo que hoy sería un remisero o taxista, que era un hombre muy campero, y de muchos conocimientos para amansar un equino, pese a su labor de cochero.- A medida que lo iba amansando lo llevaba hasta la casa de familia de Dn. Berisso que se encontraba en Gualeguay y en unas de esas visitas lo subieron arriba del caballo al niño Julio de cinco años de edad, sin largarle el caballo, porque todavía lo estaban amansando.-Paso el tiempo y a Don ARTURO BERISO lo trasladan a la ciudad de Bs. As. con una enfermedad terminal y fallece en el año 1941.-El caballo fue domado y entregado en la Estancia San Ramón, quedando integrado en la tropilla de D. Arturo. Pasaban los años y nadie se animaba a tocarlo porque le habían creado una fama de un animal muy bellaco y malo. JULIO lo veía pasar todos los días pero nadie le explicaba nada de sus comportamientos hasta que un día le dijo a su Capataz de apellido MONTES DE OCA, de nacionalidad Uruguaya, un hombre muy campero, que era lo que pasaba con ese caballo que nadie lo agarraba ni para tusarlo ni para acomodarle los vasos y el capataz le contesto: no se preocupe "Compadre", yo lo voy agarrar y ensillar. Pasaron unos días, y en primer término el caballo fue bien tusado y desvasado y en un amanecer lo ensillo para ir hasta la estancia "La Totora", que quedaba bastante distante de San Ramón. Su misión era de llegar hasta ahí para preguntar si había ovejas que se hubieran cruzado de campo, dado que la majada era de cinco mil aproximadamente y en más de una oportunidad andaban en campos vecinos. Regresando el capataz al casco, a la entrada del sol, ahí estaba ese niño ansioso, con siete años de edad, y le dijo "Compadre" ahí está su caballo, es mansito y muy guapo, lo puede montar cuando lo quiera.-Pasaron, unos días y JULIO se hizo ensillar su caballo "criollo" de pelaje "Overo Rosado". Al verlo los componentes de su familia gritaban todos a la vez " bájate de ese caballo, que te va a matar".-JULIO, con su caballo, pareciera que andaba en el cielo, en las nubes, tenía un andar extraordinario, estaba tan contento y feliz que le preguntó a su Capataz qué nombre ponerle. Don Monte de Oca miro al cielo un buen rato y le dijo: póngale "CIELITO", porque el cielo está muy lindo. Su capataz era muy sensible en las cuestiones personales, Julio, pensó, a lo mejor le puso ese nombre porque le quiso rendir honor y homenaje a Dn. Arturo Berisso- En una oportunidad, una nieta de Dn. Morán, la llevaron, hasta la Estancia San Ramón para que lo anduviera a "Cielito".Dn. JULIO BERISSO, hoy en la actualidad, con ochenta y tres años, manifiesta que en el recorrido de su vida lleva montados más de mil caballos pero el "overo rosado" fue el caballo de mejor andar de su vida por su guapeza, valentía, mansedumbre. Para trabajar era un doble caballo, en una ocasión lo monto su hermano pocho para arrear una vaca salvaje que estaba empacada en una callecita y pocho le pego un pechazo a la vaca, con "Cielito", que la dio vuelta en el primer encontronazo. "Cielito" era un animal fuerte de manos y patas, otras de las características de los caballos criollos.-Un día, por el medio del campo de San Ramón, venía un paisano montado con un caballo de similares características de "Cielito". Era el domador que había amansado su overo rosado. JULIO se preguntó siempre si ese caballo no sería hermano de Cielito porque más iguales era imposible, parecían gemelos.-Pasado el tiempo a Julio lo llevaron a la ciudad de Buenos Aires para estudiar y un día le avisaron que "Cielito" había muerto. Dicen que en una mañana muy lluviosa la peonada se encontraba en la matera, había una tormenta muy grande y de repente se escuchó como la especie de un bombazo, un rayo había caído sobre cielito; dicen en los fogones que hubo un relincho tan grande en forma paralela al trueno, y era Cielito, que partía junto a su patrón, Don Arturo.-El capataz lo enterró entero en el casco mismo de la estancia."Hoy es solo un pensamiento que ocupa un lugar en los fogones de todas las estancias recordando este gran caballo criollo.- TUPAC
