Emanuel, “Puky” Escobar próximo al diaconado
“Mi vocación se nutrió desde la niñez”
Emanuel Exequiel Escobar es un joven seminarista que lleva adelante tareas pastorales en la Parroquia San Antonio. “Puky”, como lo conocemos todos, será ordenado diácono el próximo viernes 6 en la Parroquia San Antonio. Mantuvimos una charla con él en la que nos contó acerca de su niñez y adolescencia, el despertar de su vocación y su expectativa sobre este sacramento que recibirá.
"La vida pastoral me ha enriquecido mucho"Emanuel Escobar nos habla de su temprana vinculación con la vida eclesiástica: "-Mi acercamiento con la iglesia comenzó desde muy chico ya que mi familia estaba como cursillistas; mi mamá daba catequesis, y participaba en distintas instituciones eclesiásticas. Desde que nací y hasta mis 8 años vivimos en el campo, 5° Distrito, y cuando volvieron a Victoria, mis padres retomaron las actividades hasta hace un par de años. Soy el menor de 6 hijos, y cuando llegó la etapa del jardín de infantes, me quedaba en la ciudad con mis hermanos, hasta que nos marchamos a vivir definitivamente en la ciudad. Hubo diferentes etapas en mi vinculación con las actividades de la iglesia, algunas muy cercanas, otras no tanto, pero por un grupo de amigos me fui integrando, hacía de monaguillo. Quien tuvo mucha influencia en mi acercamiento y vocación fue mi padrino, el Padre Roque Rojas, "Quito"." "Cuando él fue de párroco a la Parroquia San Roque", continúa Emanuel, "compartía la mayor parte de las actividades. Por la general, después de la clase de Educación Física o de folklore ya me iba a participar de la vida parroquial. Su figura y la del Padre Baldomero, un cura benedictino que cubría toda la zona cercana al lugar donde vivía de chico en el campo, fueron mis modelos a seguir.Recuerdo que estaba tan consustanciado que cuando tenía unos 5 o 6 años jugaba a celebrar misa; me ponía un guardapolvo viejo, tomaba el triciclo y con él iba hasta un lugar en que había armado algo parecido a un altar; allí hacía la ceremonia con un misal de mi mamá."La etapa adolescente es decisiva para todos y sobre esto nos dice: -"Durante el secundario fue cuando me integré más plenamente a la comunidad eclesiástica de San Roque. Cuando mi padrino se fue de ahí, volví a mi templo de origen que es la Parroquia de Ntra. Señora de Aranzazú. Me integré a un grupo de monaguillos, mis compañeros se fueron yendo de a poco y yo seguí participando de diferentes grupos y actividades, algunas veces acompañando a mis padres a las reuniones de cursillos. Tuve la compañía de mi familia y de mis amigos, es así que la idea de irme al Seminario ya la tenía en la secundaria."Lea más en la edición impresa en papel
