Héctor Risso
"Mis ideales son los de seguir siendo un sacerdote cada vez más entregado”
Dialogamos con el cura Héctor Risso, quien recientemente ha sido trasladado a la Diócesis de Gualeguaychú. El sacerdote sanador, entrañable y apreciado por muchos fieles gualeguayenses, expresó a nuestro matutino sus expectativas y deseos en relación a su nueva función y sobre el mensaje para nuestra ciudad.
¿Cuál es el estado real de su salud?H. Risso: Gracias a Dios me encuentro en óptimas condiciones de salud y tranquilo, desempeñándome en el ministerio en Gualeguaychú.¿Fue el obispo quién decidió su destino?H. Risso: Exactamente, es él quien designa los lugares donde somos necesarios. Estoy viviendo en el obispado y ayudaré a la parroquia catedral "San José" y la parroquia "San Juan Bautista".¿Volverá a Gualeguay, aunque más no sea esporádicamente?H. Risso: Sí, tengo muchísimos amigos en Gualeguay, así que creo que voy a volver, porque donde uno tiene amigos, donde se siente bien, tiene que regresar.¿Qué opinión le merece la bienvenida de la gente a la Virgen de San Nicolás?H. Risso: La verdad que la bienvenida ha sido algo muy linda, también el hecho de apreciar la gran devoción que despertó en la gente y creo que los miembros del Ministerio de Evangelización Manantial de Aguas Vivas sigue trabajando firmemente con las consignas que habíamos dejado para la misión con la virgen.En Gualeguay, algunos lo recordarán con nostalgia, seguramente, ¿qué mensaje dejarle a esa gente?H. Risso: Cuando uno va a un lugar va con la misión de hacer algo porque Dios lo pone para eso, le pide que haga algo, que es por un tiempo que es corto o es largo, o también se va dando en etapas porque en Gualeguay es la segunda vez que estuve. Entonces, estoy abierto a todo lo que Dios me quiera pedir de aquí en más para adelante. A la gente, quiero decirle que sigan rezando, manteniendo esa amistad que nos une.¿Qué cosas quedaron pendientes hacer en Gualeguay?H. Risso: Muchas cosas quedaron pendiente en mi interior, muchos proyectos de evangelización de llegar a la gente, pero se cumplirán a través mío o de otras personas. Creo que Dios va haciendo la obra con uno o sin uno. Nadie es imprescindible en ningún lugar.¿Hay cosas que puedan contarnos de las cuales se arrepiente?H. Risso: Uno en el trajín de todos los días tenemos aciertos y desaciertos. Los errores se salvan reconociéndolos y los aciertos nos ayudan a afirmarnos una vez más en el ideal que uno sigue.Hubo personas que iban a misa por sus ceremonias de sanación, ahora tal vez las mismas dejen de concurrir. ¿Qué mensaje hay que darles a las mismas?H. Risso: Decirles que sigan yendo a misa, que sigan creyendo, eso es lo importante. No hay que seguir un líder humano sino a Dios con el corazón; sabemos que Él nos bendice. Los líderes duran poco tiempo y caen al piso, al menos esa fue siempre mi idea. Traté de no mostrarme demasiado omnipotente sino que procuré vivirlo desde un perfil bajo.Seguramente hubo gente que es escéptica con respecto a sus curaciones, que no cree. ¿Qué tiene para decir al respecto?H. Risso: Claro que existe esa opinión de la gente. No todos como seres humanos no tenemos las mismas antipatías para con una persona o realmente somos muy cercanos, cuando nos unen los lazos de la amistad. Pero también hay personas que piensan distinto, que ven las cosas de otra manera, respecto a eso, a la manera actuar de cada quien y uno se muestra como es, tratando de no fingir, que para mí sería un error hacerlo a través de una postura que no es la mía.¿Con qué sueña?H. Risso: Mis ideales son los de seguir siendo un sacerdote cada vez más entregado en el ministerio y dar lo mejor de uno como ser humano, como instrumento de Dios, a favor de los demás. Tal vez ahora en este tiempo, no lo esté haciendo con tanta fuerza ni con tanta actividad. Ahora es el momento de bajar un poco los cambios por mi salud, cuidarme un poco más. Todo este tiempo atrás vivido fue de mucho desgaste físico, anímico, entonces necesito recuperarme tranquilo, e ir desempeñando el ministerio como corresponde.¿Cómo quedó su relación con sus colegas sacerdotes?H. Risso: Siempre ha sido buena la relación con los otros curas, tanto en Gualeguay, Gualeguaychú como en todos lados; gracias a Dios nunca he tenido problemas, roces, pelea ni discusión con ningún sacerdote. Siempre mi relación ha sido muy afable con todos. A toda la gente de Gualeguay, le estoy agradecido por todo lo que me dieron y pido para todos muchas bendiciones, sobre todo que sigan firmes en la fe, que no se desalienten, que sigan a Dios, Cristo, la Iglesia dado que siguen trabajando para cada uno. Uno es una circunstancia nada más, está de paso, así que estoy muy agradecido, contento de haber convivido, de haber compartido. Por supuesto que ahora lo hago desde la lejanía, aunque uno a través de las redes sociales está continuamente conectado, y juntos con las amistades.
