“El Debate Pregón” les desea ¡Feliz Navidad!
Navidad es perdonar, Navidad es ayudar, Navidad es compartir.
La verdadera celebración de la Navidad se realiza con el objetivo de conmemorar el nacimiento de Jesucristo en Belén, según los evangelios de San Mateo y San Lucas. Junto con Las Pascuas, es la fiesta más importante del año eclesiástico cristiano. El ángel le dijo a los pastores: “No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor”.
Hasta que uno no sienta la verdadera alegría de Navidad, no existe. Porque no son los adornos, no es el árbol, ni la chimenea. La Navidad es el calor que vuelve al corazón de las personas, la generosidad de compartirla con otros y la esperanza de seguir adelante. Los cristianos debemos tener muy presentes que la esencia de la celebración es el nacimiento de Jesús.Que la celebración de la Palabra y del Pan robustezca en nosotros, cada día, la fe en el Dios hecho hombre, pero también la fe en el hombre, que ha sido llamado a ser hijo de Dios. Un hombre de carne y sangre. ¡Ese hombre es cada uno de nosotros!¡Felicidades!, hoy Jesús nace por nosotros."Y aquí tienen la señal"Padre Carlos MarquesínPárroco de Ntra. Sra. de PompeyaEl Papa Francisco nos decía en la homilía de Nochebuena del pasado año: "La profecía de Isaías anuncia la aparición de una gran luz que disipa la oscuridad. Esa luz nació en Belén y fue recibida por las manos tiernas de María, por el cariño de José, por el asombro de los pastores. Cuando los ángeles anunciaron a los pastores el nacimiento del Redentor, lo hicieron con estas palabras: "Y aquí tienen la señal: encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" La "señal" es la humildad de Dios, la humildad de Dios llevada hasta el extremo. Es el amor con el que, aquella noche, asumió nuestra fragilidad, nuestros sufrimientos, nuestras angustias, nuestros anhelos y nuestras limitaciones. El mensaje que todos esperaban, que buscaban en lo más profundo de su alma, no era otro que la ternura de Dios, ese Dios que nos mira con los ojos llenos de afecto, que acepta nuestra miseria; Dios enamorado de nuestra pequeñez."¡Feliz Navidad!!!!!!!!!
