Presentación del Ensamble La Creciente en el Club Social
El domingo pasado el Ensamble La Creciente se presentó nuevamente en Gualeguay, en esta oportunidad en el Club Social. Esta agrupación, bajo la dirección de Juan Martín Caraballo, está integrada por alrededor de veinte jóvenes músicos procedentes de distintos rincones de nuestra provincia, los que desde hace alrededor de un año y medio vienen trabajando en el rescate de la música entrerriana.
Esta interesante investigación tiene como objetivo rescatar y revalorizar diferentes estilos que a través del tiempo han significado la expresión musical de la entrerrianía.Los arreglos musicales son muy valiosos y es evidente el respeto con que se han realizado, con el fin de revalorizar los ritmos, aprovechando la riqueza instrumental, ya que el ensamble está integrado por cuerdas (guitarras y bajo,) acordeón, bandoneón, armónica, flauta traversa y percusión, en una armonía muy bien lograda gracias a un consciente trabajo, digno de destacar. Los integrantes son músicos que, a pesar de su juventud, ya tienen una trayectoria en el ámbito musical del litoral, lo que no ha sido impedimento para que hayan logrado reunirse. Despojados de toda vanidad, ha prevalecido la vocación, lo que es verdaderamente admirable en estos tiempos en donde el interés económico ocupa un lugar preferencial.En el comienzo del recital escuchamos una hermosa versión de "Tango de Montiel "de Raúl Ponce y el payador Adolfo Cosso, de Abelardo Dimotta "Motivo Triste" y "El Hornerito" de Luján y Rojas, en donde se evidencia un estilo propio, personal, gracias a la puesta en común del grupo. Tuvimos oportunidad de escuchar importantes composiciones de autores de la talla de Linares Cardozo, Abelardo Dimotta, Víctor Velázquez, Pancho Casís, Aníbal Sampayo, (este último compositor y poeta uruguayo de gran influencia en los ritmos de la región del río Uruguay,) entre otros.Disfrutamos de una hermosa y particular versión de "Canción de cuna costera" de Linares Cardozo, en la voz de Flavio Valdez. Muy pocas veces he escuchado el sentimiento y la emoción que Flavio transmitió a través de esta bella melodía, con un arreglo que logra un sonido impecable en donde la flauta traversa, la armónica y la percusión tienen una destacada intervención. Las melodías de Linares Cardozo se prestan para contagiar emoción, pues ello se repite en su "Canción de las garzas moras" en la que nos transporta a ese mundo mágico en el que el color del paisaje es reflejado en toda su dimensión. En esta oportunidad es la voz de Guille Lugrín la que refleja este sentimiento.De Aníbal Sampayo, en la voz de Damián Lemes escuchamos "Garzas Viajeras" en donde la melodía y la cadencia son aprovechadas al máximo en personal versión, quien también interpreta "Arbolito de Montiel", un bello tanguito montielero de Santos Tala, con un arreglo muy particular.En una versión exquisita para guitarras, de los hermanos Pilepich escuchamos "Santo Tomé", lo que significó uno de los momentos más valiosos del recital. La pureza del sonido de las 5 guitarras, y la solidez que imprime a las cuerdas la incorporación del director del ensamble Juan Martín Caraballo, así lo confirman.El ritmo propio de la "negritud" se hizo presente. Su aporte es innegable ya que en Paraná durante el siglo XIIX existía el barrio de los negros, el "barrio tambor".Es muy interesante la investigación al respecto de Pablo Suárez, músico, intérprete de flauta traversa, a quien hemos visto en más de una oportunidad en Gualeguay, como integrante del Chamamé Trío y del Ensamble La Creciente. Fruto de esas investigaciones se descubren vestigios de la raíz afro, ritmos de su música ancestral, los que se fueron transmitiendo con su particular cadencia, enriqueciendo nuestra música. Durante el recital se escucharon dos temas anónimos del barrio tambor de Paraná que colmaron todo el ámbito con su particular y subyugante estilo.La influencia del ritmo afro en el chamamé quedó evidenciada en una interpretación magnífica, en donde se hermanan el peculiar sonido del cajón y el acordeón para, hacia el final, ensamblarse con el resto de los instrumentos.TagúéRapé,"Camino a Entre Ríos" de Pancho Casís, inspirado compositor paceño, es una hermosa composición con una melodía muy dulce y poética. Se destacan las voces de Guille Lugrín y Damián Lemes.Con el precioso tema "El Carretel "de Dimotta,finalizó el recital a toda orquesta pero, ante el ferviente pedido del público, fuera de programa, se interpretó de Sixto Ríos la conocida "Merceditas" que fue coreada por todos los asistentes, quienes rubricaron con sólidos aplausos esta magnífica velada .Todas estas obras integran el cd que será presentado esta semana en el 3 de Febrero de Paraná, lo que destacamos, ya que La Creciente se ha presentado este año en Buenos Aires, en el teatro Ateneo, el pasado enero en el Festival de Cosquín integrando la delegación de Entre Ríosy en el festival del Mercosur de Corrientes capital.Hemos sido testigos una vez más de la calidad de nuestros músicos. Valoramos su real entusiasmo, en una labor seria y responsable, abriendo un camino que tiene perspectivas insospechadas. Esta tarea no es fugaz, por el contrario, a través del camino emprendido, se enriquecerá el patrimonio musical y se rescatarán aquellos estilos que nuestros abuelos bailaron y cantaron en su juventud. Son ellos, nuestros músicos, en una tarea de gran esfuerzo, de gran sacrificio, ya que para juntarse y realizar los ensayos deben trasladarse muchos kilómetros, pues cada uno proviene de distintos puntos de la provincia. No hay necesidad de explicar lo que esto implica. Por eso, cuando nos enteremos que el ensamble La Creciente se presenta en Gualeguay asistamos, porque con nuestra presencia contribuiremos a sostener un aporte cultural que nos identifica como entrerrianos, que nos enorgullece como pueblo amante de las auténticas manifestaciones artísticas de los nuestros.Zélika Alarcón de Tamaño
