“El Debate Pregón” desea Felices Pascuas
Resurrección, fuente profunda de perdón, alegría y esperanza
La Semana Santa termina en el Domingo de Pascua con la fiesta de Resurrección de Jesús, fundamento de fe cristiana. En este día Jesús venció a la muerte, al pecado y nos dio la vida. Se manifestó a los suyos, confió el Espíritu Santo a sus apóstoles para la remisión de los pecados y los envió al mundo para ser sus testigos. Esta importante festividad se celebra con una Misa Solemne en la cual se enciende el cirio pascual, que simboliza a Cristo resucitado.
¿Qué celebramos los cristianos en la Pascua? Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte. En la Resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar? Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que estaremos gozando con Dios para siempre. Al entrar a la Iglesia y ver un cirio encendido, hay que recordar que es el símbolo de Jesús resucitado, representa la presencia viva de Jesús con nosotros. Se manifestó a los suyos, confió el Espíritu Santo a sus apóstoles para la remisión de los pecados y los envió al mundo para ser sus testigos. --------------------------------------------------------Evangelio que anuncia la Resurrecciónsan Juan 20, 1-9Él había de resucitar de entre los muertosEl primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo:-"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto."Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Palabra de Dios. --------------------------------------------------------------------------------------"Pascua es dejarnos renovar por el Dios de la Vida"Padre Pedro Brassesco Hay situaciones en la vida en que experimentamos la sensación del límite. Momentos en que pareciera que una barrera se antepone en el camino de la vida. No podemos avanzar más. Ha llegado el final. Jesús en la cruz se encuentra con el límite de su vida terrena y parece que la derrota es inminente. Los judíos, en su marcha al huir de Egipto, se habían encontrado con el mar: el límite de su camino. ¿Cómo pasarlo? Atrás venía el ejército del Faraón. Ya no había posibilidades de seguir, la aniquilación estaba cerca. Pero Dios abre el mar, y así logran seguir hacia la tierra prometida. Dios hace que su Hijo pase a través de la muerte y, al resucitarlo, quien parecía derrotado sale victorioso. La Pascua debe recordarnos siempre que, en Dios y con Dios, "pasar" es posible: pasar del pecado a la misericordia de Dios; pasar de la tristeza a la alegría; del "no se puede" al "sí porque Dios lo quiere". Pascua es volver a levantar la mirada, el esperar más allá de los límites, es renovar la esperanza, es dejarnos renovar por el Dios de la Vida. --------------------------------------------------------------------El Cirio Pascual El Cirio Pascual, icono de Cristo resucitado, nace en la noche de la Resurrección. Tiene cinco momentos para su utilización en la Liturgia: Con él se pregona la alegría pascual de Cristo resucitado, permanece cerca del ambón durante la cincuentena pascual y luego se guarda cerca del Bautisterio; en la celebración del bautismo; en la celebración de la confirmación; en la celebración de las exequias. El Cirio, Santa imagen de Cristo, Luz del mundo significa que el Señor resucitado está iluminándolos y dándoles calor y vida. El celebrante graba en la cruz del cirio las letras griegas Alfa y Omega y las cifras del año en curso. Así expresa con gestos y palabras toda la doctrina del imperio de Cristo sobre el cosmos, expuesta en San Pablo. Se lo adorna con granos de incienso, según una tradición muy antigua, que han pasado a significar simbólicamente las cinco llagas de Cristo. Termina el celebrante encendiendo el fuego nuevo. Tras el cirio encendido que representa a Cristo, columna de fuego y de luz que nos guía a través de las tinieblas y nos indica el camino a la tierra prometida, avanza el cortejo de los ministros. Se escucha cantar tres veces: "Luz de Cristo" mientras se encienden en el cirio recién bendecido todas las velas de la comunidad cristiana.
