La Guerra de Malvinas en testimonios
Ricardo Larrivey y Daniel Texera: “La guerra es lo más cruel que puede vivir un pueblo”
En un aniversario más de la Guerra de Malvinas, Segunda Sección escuchó los testimonios de Ricardo Larrivey y Daniel Texera, dos ex combatientes que con sus testimonios quieren inculcar el valor de la paz y de la unión de todos.
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Ricardo Larrivey nos relata: Yo era soldado de la clase ´81, de Infantería de Marina del Batallón 5, con asiento en Río Grande. El 28 de marzo del ´82, culminado mi período de servicio militar, ya estaba cambiado de civil para venirme al continente, cuando, alrededor de las 19 hs. una alarma roja que anunciaba un ataque aéreo inminente hacia el Batallón 5, uno de los que estaba más comprometido en el cuidado de la soberanía en el territorio austral. De ahí nos llevan a la frontera con Chile porque los chilenos desplazan las tropas hacia ese lado. Ahí estuvimos desde el 28 hasta el 1° de abril, siempre con alarmas amarillas, rojas de ataques aéreos y de barcos." Más adelante nos detalla: "-Ese Batallón estaba preparado para soportar un ataque chileno de 5 días hasta que llegaran los refuerzos desde el continente. La Infantería de Marina es una fuerza que se compone de cinco batallones, cada uno con dos mil soldados. El 2 de abril, a las 7 de la mañana nos enteramos que se habían tomado las Islas Malvinas. Volvimos hacia el Batallón y nos equiparon hasta el 6 de abril. Ese día, a las 18,30 subimos al avión desde Río Grande y a las 19 hs. estábamos en la isla. Caminamos hasta Puerto Argentino; en el transcurso sufrimos un ataque, repelemos y hacemos noche ahí. Al otro día le asignan a la mayoría del Batallón 5 todo lo que es el posible frente de desembarco de los ingleses, o sea Sapper Hill, Monte William y Dos Hermanas. Ahí se desparrama todo el Batallón 5, unos 1200 soldados; en mi grupo éramos 8. Desde el 7 de abril no nos movemos más de Sapper Hill. La compañía mar estaba a cargo del Teniente de Navío Sionchi y el jefe de Batallón 5 era el Capitán de Navío Carlos Hugo Robacio quien siempre estuvo al lado de los soldados, hasta el último momento en que nos dio la orden de rendición el 14 de junio, a las 11,30 de la mañana, cuando aún estábamos peleando cuerpo a cuerpo con un escuadrón escocés al cual le produjimos un daño tremendo con bajas entre 380 y 420 personas. El valor de Robacio fue reconocido por Inglaterra, por Alemania y por Francia y no por Argentina."Más adelante agrega: "-Todo ese tiempo no teníamos noción de lo que ocurría en el continente. La Infantería de Marina es una fuerza muy chica y tuvimos la suerte de tener comida caliente hasta 2 días antes de rendirnos. Si se analiza a nivel país lo que la Infantería de Marina hizo no se refleja en ningún diario nacional, no se menciona al Batallón 5 que fue el que más daño le hizo a los ingleses. Se utilizó mucho políticamente la guerra y hubo hechos para destacar positivamente que fueron ocultados. Me informaron que el 2 de mayo viene a Gualeguay Nicolás Kasanzew, el periodista de guerra que cubrió los hechos de Malvinas y quiero preguntarle por qué no se habla nada de la Infantería de Marina que tuvo un papel muy destacado. La geografía en la que nos formamos fue clave al momento de actuar, ya que hacíamos campañas de varias semanas en la montaña, sin movernos y practicando tiro todos los días. Me llama la atención y me duele que no se reconozca a la Infantería de Marina y que el C.N Robacio, un hombre con mucho conocimiento en estrategia de guerra, muriera tiempo después únicamente con el homenaje de un grupo de soldados de Gualeguaychú. Es evidente que en este país la gente que sabe, que es útil, no sirve para los intereses políticos."Por su parte Daniel Texera nos relata: "-Yo estaba desempeñándome en el Escuadrón de Ingenieros Blindado en Sarmiento, Chubut. Nuestra especialidad era prepara campos minados, construir puentes, detonaciones con explosivos, desembarco a través de botes de asalto, franqueo. Cuando fui a Malvinas era Sargento Ayudante del Ejército; tenía 33 años. Me desempeñé como encargado de Compañía. Nosotros habíamos recibido la noticia a través de la Brigada de que íbamos a ir a Malvinas y asumimos el compromiso de no comentarle a nadie hasta tanto se produjera el hecho. Fuimos preparando a la gente, seleccionando a los que estaban en mejores condiciones. Salimos de nuestro asiento el 31 de marzo; nos trasladamos hacia Comodoro Rivadavia. Llegamos a Puerto Argentino cuando el Coronel Seineldín y los buzos tácticos tomaron el aeropuerto. Fuimos los primeros aerotransportados. Presencié cuando bajaron la bandera inglesa y subieron la argentina; lo vimos a al Capitán Giachino cuando lo llevaban en una camilla."Continúa Texera: "-Después en el rompehielos Almirante Irizar navegamos por el Estrecho de San Carlos, pasamos por Ganso Verde, bajamos gente y con una operación helitransportada tomamos Bahía Fox donde nos quedamos. Ese lugar era muy potable para un desembarco inglés, así que estuvimos haciendo campos minados cuando bajaba la marea. El efecto no se produjo porque los ingleses no desembarcaron ahí, sino en Ganso Verde haciendo una trampa porque a un barco de ellos le pusieron la Cruz Roja, señal de que no se podía atacar y con esa mentira desembarcaron muchísimos. Logran replegarlos, pero los atacan muriendo varios soldados y jefes argentinos. Todo esto se desarrollaba en la Gran Malvina y yo estaba en la Isla Soledad."Más adelante continúa: "-Nosotros sufrimos ataque de fragatas, ataques aéreos. En uno de esos ataques, logro sacar a los soldados y al volver el Sea Harrier yo estaba parado al borde de un acantilado, me tiré, me quebré un tobillo y estuve dos días ahí, con principio de "pie de trinchera". Entre el 4 y el 6 de junio la Cruz Roja Internacional me evacúa como herido de combate junto a todos los soldaos que están heridos.Más adelante Ricardo Larrivey agrega. "-A los gurkas los vi, combatimos con ellos. Nos enteramos que la misión de ellos es quedarse arriba; son chiquitos, sanguinarios, los mandaban como carne de cañón abriendo paso a los soldados ingleses que pasaban por arriba de sus cadáveres."Volviendo a la Infantería de Marina, Larrivey nos dice: "-La preparación nuestra era muy meticulosa. Cuando bajaba la bruma todos nosotros estábamos de guardia, éramos dos por pozo zorro (excavaciones) y nos cuidábamos por turno. Ahí pasábamos los días, con agua, con nieve, mojados. Hubo gente que pasó hambre, sin duda, en la Infantería de Marina eso no ocurrió. Es posible que hayan pasado hambre los soldados del Ejército que son fuerzas muy numerosas. A unos soldaditos correntinos que estaban pasados de hambre le preparábamos leche en polvo bien caliente. Un día encontramos a uno con la cara quemada, un militar de baja escala le había tirado el agua a la cara, simplemente por creerse superior.Para finalizar, Larrivey agrega: "-Vi muchas cosas malas, me salvé de casualidad de la muerte porque estalló una bomba en nuestro pozo de zorro en un momento en que salimos y me tildé varios días. Uno de los 8 compañeros murió, Sergio Robledo de la Prov. de Buenos Aires, y eso fue terrible para mí. Quedó en Malvinas, espero que algún día me encuentre con él." Y culmina: "-Perdimos la guerra por una gran desidia, por la ambición de muchos de querer sobresalir, por llevar gente que no estaba preparada, como fue el caso de los correntinos y chaqueños. Con Daniel (Texera) le decimos a los chicos que la guerra es cruel, que tenemos que unirnos, dialogar, llegar a acuerdos, juntar nuestras potencialidades, lo mejor de cada uno para salir adelante."
