Teatro Italia: “Los desconocidos de siempre”
“Sabandijas y Sanguijuelas”
Durante el presente ciclo, el Teatro Italia ha desplegado una actividad continua y de muy buen nivel, con sucesión de espectáculos de variados géneros que son acompañados por muchísimo público. Pero si hay algo que se destaco es la producción local con obras variadas, la mayoría comedias, o dramas en pasos de comedia.
Es así que el pasado sábado y domingo el grupo teatral "Los desconocidos de siempre", dirigido por la Prof. Nora Cosso, presentó ante numeroso público, "Sabandijas y Sanguijuelas", en una producción con mayúsculas en todos los aspectos. La obra de Eduardo Bonafede es interpretada por Florencia Remezzano en el papel de Cecilia, Facundo Cichero como Sebastián Stevenson, Nacho Ardáiz es Luciano, Alejo Saldaña que es el fallecido Sr. Stevenson y Leonela Cichero quien representa a Angélica Stevenson. La asistencia de dirección es de Daiana Padilla, la excelente escenografía corresponde al genial Ricardo Mugnai, la iluminación y sonido, impecables, están a cargo de "Juana" Saldaña. Desde el momento de entrar a la sala ya se vive el ambiente en el que se desarrolla la obra, tanto por la iluminación violácea, como la música atenuada. Sobre el telón luce la placa del panteón de la familia Stevenson y al abrirse se recrea el interior de éste con un cajón blanco del reciente difunto. La lucha de una pareja de pillos que aprovecha la noche para retirar una bolsa de dinero recientemente robada a un banco y que había sido guardada en el cajón, y de dos familiares del fallecido atraídos por las joyas de quien había sido muy tacaño en vida, desata situaciones desopilantes, sin mezquinar los golpes al sarcófago procurando abrirlo, las riñas verbales y físicas entre ellos, la búsqueda común de herramientas y el despliegue de las diferentes personalidades muy bien definidas hacen de esta comedia un logro teatral de primer nivel. Más allá de que la conocemos como cantante con un registro de voz bellísimo, Leonela Cichero es una verdadera revelación actoral, con una gran ductilidad y excelente manejo corporal, sorteando los diferentes momentos con gran soltura e histrionismo. Destaco las actuaciones muy prolijas, dinámicas y acordes con los personajes que representaban, de Facundo Cichero, Florencia Remezzano y Nacho Ardáiz, quienes manifestaron un excelente dominio escénico, que más allá del don natural, son, sin duda, fruto del análisis de las personalidades, de exhaustivo conocimiento de la letra y de las situaciones y de ensayos reiterados bien dirigidos. Como decimos en la "jerga" teatral: "se metieron en el personaje". Y no puedo dejar de mencionar al fallecido Sr. Stevenson, quien yacía en el cajón, el que se abrió sorpresivamente dando lugar al ardid que tramaron las dos mujeres en ausencia de los hombres, quienes en ese momento buscaban herramientas en un espacio creado perfectamente por la escenografía y la iluminación. Hacia el final, y por si aún faltaban, se desata más aún el torbellino de mezquindades y ambiciones que los lleva a la muerte, con excepción de Cecilia (Florencia Remezzano) quien quedó dueña de la situación, pero sorpresivamente es atrapada por el finado quien la encierra junto con él en al cajón. Un cierre perfecto para una comedia sin desperdicios, producción de nuestra ciudad, que está a la altura, en todos los aspectos, de las mejores obras de Buenos Aires. Desde esta Hoja felicitamos a Nora Cosso, a todo el elenco y al equipo técnico por haber llevado adelante este desafío y concretado una producción digna de verse nuevamente en nuestro Teatro y ser presentada en otros escenarios.Graciela Saavedra
