La maravillosa tarea de enseñar
Se celebra hoy el Día del Profesor
Hoy es el Día del Profesor, fecha que corresponde a la conmemoración de la muerte de José Manuel Estrada, quien falleció precisamente el 17 de septiembre de 1897. José Manuel Estrada fue un maestro ejemplar destacado tanto por la fortaleza de su vida moral y ética, como por los logros que sus ideas alcanzaron, y su emoción cuando intentaba comunicarlas y sostenerlas.
Se destacó por su firme oposición al laicismo y al liberalismo propio de la Generación del 80, que gobernó el país entre la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Escribió muchas páginas dedicada a la educación y al trato a los jóvenes, y por eso se lo reconoce como un pionero de la educación Argentina.En forma particular queremos transcribir un fragmento de los conceptos con que el Sr. Carlos Sánchez, excelente profesor de Práctica de la Enseñanza en los años '60 y '70, cofundador del Centro de Profesores Diplomados de Gualeguay y del Instituto Superior del Profesorado rendía homenaje a sus colegas y actuales docentes en el año 2000 y que en muchos párrafos rescata conceptos de J. M. Estrada que están más vigentes que nunca."Los mejores profesores son aquellosque saben transformarse en puentes,y que invitan a sus discípulos a franquearlos."Nikos KazantzakisDía del ProfesorProf. Carlos Sánchez "Para orgullo y honra del profesorado nacional fue oportunamente dispuesta la fecha del 17 de septiembre como el "Día del Profesor", instituido como homenaje y en acto de máxima justicia, a la figura de José Manuel Estrada, personalidad singular que brilló con luz propia en el escenario de la educación y de la política nacional. Paladín del catolicismo y de la democracia, ciudadano virtuoso y combativo, orador de elocuencia electrizante que por imperio de su solidez moral, sustrato de su conducta pública y privada, y de la prédica en pos de los derechos del pueblo, particularmente de la educación, contribuyó a la elevación del espíritu nacional y a la dignificación de la actividad política, siendo reconocido como elevado exponente de maestro y conductor de la juventud. Sin otro propósito que el de adherir a tan significativa fecha y hacerla propicia para enviar un fraternal y afectuoso saludo a mis viejos compañeros y colegas actuales, quiero rescatar, casi al azar, algunos de los brevísimos fragmentos de sus discursos y escritos que permiten apreciar la profundidad de su pensamiento, la fortaleza de su fe de católico y de republicano, la belleza y fuerza de su oratoria, todo lo que trasunta la integridad de un ciudadano, de un político, de un periodista y de un educador, de un hombre, en fin, tal como se ha dicho, está más cerca de la gloria y de la santidad que de la simple fama. Con esta finalidad comienzo por extractar parte de su arenga más conocida, aquella que pronunció en 1884 desde los balcones de su casa, rodeado por sus hijos y alumnos, al ser destituido como profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires: "Con las astillas de las cátedras destrozadas por el despotismo haremos tribunas para enseñar la justicia y predicar la libertad". En sus numerosas notas condena la oligarquía, los abusos del poder, la desprotección del pueblo, pero al mismo tiempo señala la falta en la sociedad de las grandes virtudes que exige el régimen democrático, y propicia como salida superadora el "derramar la educación a manos llenas sobre ese pueblo sediento de justicia, sobre esas multitudes que tiene hambre de verdad y que, peregrinos en su propia tierra, sólo conocen que son pueblo cuando son llamados a correr al campo de batalla para destrozar un poco más la venerada herencia de la patria". Sus biógrafos destacan sus magistrales clases de Historia Argentina en la Escuela Normal y Colegio Nacional de Buenos Sires, sus lecciones de Derecho Constitucional y Administrativo en la facultad de Derecho, su actuación como legislador, su actividad como Director General de Escuelas como así la cumplida frente al diario "La Unión", y junto a ellas, y entre otras muchas, su participación protagónica en la primera Asamblea de los católicos Argentinos y en la jornadas de la revolución del '90......Justamente en la jornadas del '90 se lo escuchó decir desde la tribuna y ante una multitud enardecida: "...Veo más, veo un pueblo indolente y dormido que abdica de sus derechos y olvida sus tradiciones, sus deberes y su porvenir... y cuyas instituciones amenazan desmoronarse carcomidas por la corrupción y los vicios. Concupiscencia arriba y concupiscencia abajo. Eso es la decadencia, eso es la muerte. Bendita la adversidad que desacredita oligarquías corrompidas y corruptoras y disipa los sueños enervantes de los pueblos".
