Se desarrolló la clínica de batería a cargo de Ezequiel “Chino” Piazza
El sábado pasado, en el Museo Ambrosettti, se llevó a cabo la clínica de batería que estaba prevista realizarla por el músico Ezequiel “Chino” Piazza.
Ante un nutrido número de participantes, el baterista nacido en la ciudad bonaerense de Morón, desarrolló la clínica de batería, la cual contó con el auspicio de la Municipalidad. Cabe consignar que el "Chino" Piazza integra diversas bandas de rock y jazz y, además, brinda este tipo de capacitaciones en Buenos Aires y en el interior del país.Finalizada la clínica, Piazza dialogó con medios de comunicación locales, en la cual, explicó: "conocí a Diego Berardi (que fue uno de los organizadores) por Facebook, quien además fue hasta Buenos Aires para tomar una clase de batería y me propuso dar una clínica o taller en Gualeguay, lo cual acepté y estoy muy contento de estar acá". "Actualmente estoy integrando varios grupos, una big band, un grupo de jazz -sostuvo-. Además doy clases, trabajo intensamente en la música en Buenos Aires y en el interior, dando clínicas, tocando en festivales de bateristas".Acerca del propósito de la capacitación, Piazza, expresó, "principalmente lo que quiero dejar es la energía, las ganas de agarrar el instrumento, estudiar, practicar y saber que es una herramienta melódica. No se trata solamente un acompañamiento sino de apreciar las diferentes maneras de utilizar del instrumento. Siempre voy viendo cómo es el público, qué es lo que quiere y necesita, cuál es el nivel que tiene, entonces, a partir de eso, enfoco la técnica, el estilo".Comentó además que la batería es un instrumento vital dentro de ritmos tales como el rock. "Diría que es el más importante; hay una frase en inglés que dice no "drummer no band", sin baterista no hay banda. Es por que considero importantísimo la batería en sí misma, porque es el acompañamiento, es lo que hace bailar, lo que genera el ritmo", precisó Ezequiel "Chino" Piazza.
