Se inauguró la Exposición de Escultura y Cerámica de la artista Rosa Díaz
En diálogo con la artista local, Rosa Díaz, quien ha dedicado toda su vida al trabajo artesano de amasar la arcilla y dar formas varias a diversas esculturas. El sábado expuso por primera vez en su tierra natal, frente a artistas y familiares que la acompañaron en un homenaje.
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El barro, las manosAcerca de cuándo nació su amor por la escultura, Rosa contó: "Cuando era chiquita con 4 años, me iba donde había agua y barro, yo nací en la Estancia 'La Alita' de unos ingleses, mi papá era encargado. No había forma de sacarme del barro".Sus inicios en UruguaySus primeros pasos en la Academia fueron en la Escuela de Arte de Fray Bentos, en la República Oriental de Uruguay. "Había de todo, talla en madera, aprendí de todo. Fui a estudiar, pasé a ser docente allá. Cuando tenía lo terrenos comprados, empecé a hacer la casa en Uruguay. Mucha cultura la uruguaya. Exponíamos en Montevideo y Paysandú", recordó Rosa con cariño.Ya en Gualeguay, y por pedido de su mamá, se decidió a la edad de 42 años, ingresar al Instituto Superior Sciutto. "Fueron 20 años de docencia, porque me recibí a los 46, y empecé a dar clases, después me quemaron un taller que yo tenía en mi casa, y perdí 14 esculturas", señaló la artista. En el profesorado, dio cerámica y escultura, y al ser consultada sobre si existe una generación de artistas, respondió "Yo pienso que sí, pero en pintura, en mi época, de 10 alumnos, uno hacia escultura, ¿sabes por qué? Porque la escultura es trabajo".La madre, su obraLa obra de Díaz es variada, y describe con esmero una de sus esculturas, exhibida en el Museo Quirós: "Se llama 'Sueño de trapo' y la mujer está loca, tiene un trapito envuelto en sus brazos, porque no puede tener hijos". Así es como las temáticas que pueden observarse en toda su obra tratan temas como la locura, y también la danza. Pero la figura más representativa para ella, es la madre, "mi gran amor por mi madre, por mi papá también, vivía tomada de la mano de ella, cuando no estaba trabajando".Finalmente, explicó con sencillez la técnica utilizada para forjar las figuras: "Es todo directo, o sea que agarro un pedazo de arcilla y lo transformo con mi mano y algún cuchillo o palito. Las manos son mis herramientas".Con verdadera humildad, Rosa espera paciente que los y las alumnas y artistas que deseen conocerla y aprender de ésta, su gran pasión por la escultura, pueden acercarse a su domicilio, donde tiene un taller.
