Parroquia San Antonio
Se llevó a cabo “Cantata a los Santos Latinoamericanos”
El domingo pasado, en la parroquia San Antonio, tuvimos oportunidad de escuchar “La Cantata Latinoamericana”, obra del padre Jorge Leiva, párroco de la misma, con la actuación del Coral Larroque, bajo la dirección de Celia Taffarel y recitados a cargo de la Sra. Susana Viviani de Taffarel. Varios son los ritmos latinoamericanos que se aprecian en el desarrollo de esta obra dividida en 10 partes, más un gran final. Así es que escuchamos la huella, el huayno, la chaya, el kaanitehuelche, el gato, la vidala, el candombe, la guajira, el vals peruano…, un abanico de bellísimos ritmos muy bien trabajados, hasta llegar a logros musicales de suma importancia.
Un capítulo aparte es la profundidad de los temas. Comenzando por la Invocación, en ritmo de huella: "Oh, Señor de la historia, Jesucristo salvador, hoy miramos a los santos de esta América del sol" es el comienzo de esta cantata que nos anuncia en cierta manera todo el desarrollo de un trabajo inspirador y minucioso del autor. La chaya, homenaje al obispo Angelelli, muestra un texto profundo y conmovedor: "Mientras la noche se acerca / y tu sangre cae en silencio/mientras la noche se acerca y La Rioja llora en silencio.""Laura Vicuña", kaani tehuelche, en donde la particular voz de la directora Celia Taffarel, (a quien en más de una oportunidad, en diferentes eventos musicales, pudimos apreciar junto a Mario Escobar,) jerarquiza la obra. El registro de las voces masculinas en el tema "Cura Brochero" en ritmo de gato, imprimen solidez. Pero es en el vals peruano en donde encontramos delicada belleza. Tal vez la acústica y problemas de sonido no reflejaron en toda su amplitud este valioso trabajo inspirado en Santa Rosa de Lima: "Ay flor de la tierra mía, flor del Perú/ mira que tu pueblo humilde lleva la Cruz"La vidala "Francisco Solano" tiene una cuidada labor en la graduación de los distintos matices, lo que enriquece la obra. La guajira "Pedro Claver" es una pequeña pieza de atrayente cadencia en donde se destaca la intervención de las guitarras. En la cantata el padre Leiva ha incluido otros autores, como por ejemplo en "Martín de Porres," un tema cuya letra es de la autoría del Presbítero Silvera Ramos con música del padre Leiva en ritmo de candombe, mientras que la canción dedicada a Ceferino Namuncurá es de Catena y Balliere y el canto final de Chamero, Picaroni y Vazzano: "América Latina, levántate y anda," un bellísimo huayno con diferentes solos, que descubren la riqueza de algunas de sus voces, sobre todo una joven y un niño, a los que vale la pena alentar para su crecimiento.Piano, guitarras y percusión realzaron las diferentes interpretaciones con una excelente dirección de la profesora Celia Taffarel, cuya armonía y ritmo transmiten la auténtica inspiración del Padre Leiva. Hace mucho tiempo que esperaba la oportunidad de escuchar esta obra que, recuerdo, no pude apreciar en ocasión de su estreno en nuestra ciudad allá por la década del 90. La bella inspiración melódica y la solidez de su fe hacen que el padre Leiva nos brinde un especial canto a los santos latinoamericanos, un canto que compartimos porque, ¡qué bello es que el pueblo le cante a sus santos! ¡Qué bello y qué sano recuperarlos en nuestra veneración a través de una auténtica expresión musical!Zélika Alarcón de Tamaño
