Ley de Violencia Familia/Dra. Angelina Altinier
“Se nos tiene que hacer piel la NO Violencia”
Con la doctora Angelina Soledad Altinier, dialogamos acerca de la Ley de Violencia Familiar y los aspectos fundamentales de la normativa. La abogada cursó sus estudios en Capital Federal y, además egresó en la ciudad de Rosario con el título de docente de Derecho para el Nivel Superior.
En el inicio de la entrevista, la Dra. Altinier nos comenta: "Tuve la oportunidad de trabajar en lugares de alto riesgo en Capital Federal y nada como el cara a cara para poder entender los libros; de hecho creo que con los libros es fácil, lo difícil es ponerle el corazón. Considerando que es abogada y que se dedica a temas relacionados a la Ley de Violencia Familiar, ¿qué aspectos se deben tener en cuenta de la normativa para aquellos casos donde se observan casos de violencia?-Los primeros aspectos que se evalúan no son normativos, sino humanos. Cuando viene alguien víctima de violencia, no se puede usar lenguaje técnico, hay que dejar el birrete de lado e intentar entender la situación y hacer que la persona se sienta segura y protegida. Constatar si se hizo o no la denuncia, interiorizarle sencillamente de cómo sigue el proceso que se pone en marcha con su sola presencia en el estudio y que de ahí en más, no está solo. Es importante conocer y escuchar al entorno, incluso detectar alguna persona que apoye mientras el profesional no puede y que acompañe, la soledad suele hacer estragos en el avance de las denuncias. ¿Alcanzan las instituciones y ong´s para contener los casos de violencia?, ¿hay que generar más redes de contención para esas víctimas anónimas?-Creo que no son suficientes, porque la problemática está muy instaurada y se van a necesitar varios años para que sea plenamente eficiente. No hay soluciones mágicas, se necesita mucho corazón y compromiso para contener a las víctimas. No son suficientes las salas públicas dónde el psicólogo a un niño abusado lo puede atender dos veces al mes, no es suficiente la medida de exclusión cuando posiblemente el único sustento económico de la familia es el agresor -entonces- necesitamos más compromiso. Quiero dejar en claro que respeto profundamente el trabajo que ha hecho el Estado respecto al tema, sólo advierto que se necesitan más capacitaciones, más edificios y más profesionales interesados en involucrarse. No es suficiente "sacar el tema a la calle y dos marchas" o que Doña Juana y Rosa lo hablen en el super, tampoco es suficiente la exposición en las redes sociales, se tiene que quedar en el colectivo social. Se nos tiene que hacer piel la NO VIOLENCIA. Ante un caso detectado de violencia familiar, ¿qué nos dice la ley?, qué pasos seguir?En principio se debe tener en cuenta que el daño puede ser daño psíquico o físico, maltrato o abuso por parte de algún integrante del grupo familiar conviviente, y que la denuncia puede ser radicada en forma verbal o escrita por ante el juez competente. También resulta importante (y la ley lo define) saber que se entiende por grupo familiar conviviente, y esto quiere decir que pueden lazos de parentesco sanguíneos o no, aunque provenga de uniones de hecho y que comparten la vivienda en forma permanente o temporaria. Hay un punto que destaco fuertemente y es que LA DENUNCIA PUEDE SER EFECTUADA POR ANTE CUALQUIER DEPENDENCIA POLICIAL, y explico el porqué de esta insistencia mía en la DENUNCIA, en mi paso por la ciudad de Victoria, detecté innumerables casos en los cuales la respuesta policial era "no le puedo tomar la denuncia" "venga de 14 a 20hs" "pero vos que hiciste?, no te puedo tomar la denuncia", a lo cual -y vale para todos los casos- los funcionarios públicos NO SE PUEDEN NEGAR a radicar las denuncias, ni poner horarios ni erigirse en jueces, y menos aún hacer recomendaciones fuera de su esfera de servicio. Incluso, está expresamente previsto que en cada dependencia haya personal femenino capacitado. Entonces, es fundamental que todos y cada uno de nosotros conozcamos los derechos que nos asisten (y va de suyo que también las obligaciones, no sólo de derechos vive el hombre). A partir de la denuncia, toma intervención el Juzgado, la situación se evalúa inmediatamente (los plazos son breves, de horas) y se da intervención al Equipo Interdisciplinario y en caso de haber menores al COPNAF y al Ministerio Público. Acto seguido el Juez toma las medidas que estime pertinentes como puede ser la exclusión del hogar, prohibir el acceso del denunciado, tanto al domicilio de quien fue la víctima de los hechos puestos en su conocimiento, como al lugar de trabajo o estudio u otros. También puede prohibir que el denunciado realice actos molestos o perturbadores a algunos de los integrantes del grupo conviviente. En el supuesto de que la víctima haya tenido que salir de su hogar por razones de seguridad personal, el juez podrá ordenar su reintegro, separando en tal caso de dicho vivienda al supuesto agresor. A la par de estás medidas puede decretar provisoriamente alimentos, tenencia y derechos de comunicación con los hijos. Hay casos de violencia de género hoy llamado femicidio, también situaciones de violencia de menores y de violencia hacia el hombre, ¿hay una sociedad cada vez más violenta?, ¿cómo actuar ante ello desde el Estado y las entidades intermedias?-Creo que es un tema muy profundo y que merece un debate intenso y comprometido con profesionales de varias áreas. Según entiendo, la sociedad va mutando las formas de "comunicación" inter pares, de hecho, ni siquiera muchas actitudes que hoy se consideran violentas recibían la misma condena en otras épocas. Por ejemplo, el trato a los niños o a las mujeres; las relaciones de poder entre las personas y dentro de las comunidades, etc. Quizá puede que haya más violencia, pero también hay una mayor sensibilidad hacia determinadas prácticas que en el pasado eran habituales y socialmente no estaban condenadas, como el maltrato infantil, de género o contra las personas mayores. Los infantes estaban desprotegidos (trabajaban, se los podía castigar cruelmente y disponer a voluntad) de hecho alguien muy cercano (de mi familia) fue entregada para trabajar de sirvienta en una casa "del centro" a los seis años, estaba naturalizada la supremacía hombre-mujer en lo cultural, social y laboral; por otro lado los medios de comunicación no tenían la magnitud de nuestros días ni las leyes adecuadas, por lo tanto veo más de una arista a tu pregunta, pero para no extenderme tanto, lo resumiría en pocos puntos: mayor cantidad de leyes, más cantidad y formas de medios de comunicación, protección integral del menor y adultos mayores y igualdad de condiciones de la mujer en la sociedad (aún en proceso). Las políticas actuales han sido acertadas en tanto lo institucional, pero no siempre es el Estado el que tiene el pleno control de estas esferas dado que cada uno de nosotros debe, necesariamente, hacer introspección y dejar de ser "violento" desde la crítica, la falta de respeto a nuestros pares y sobre todo, ese mezquino ritual de atribuir a los "otros", la causa de todos los males. Es decir, necesitamos dejar de vivir en el cinismo, en el engaño y en el autoengaño; creo que es la única y verdadera forma en que puede materializarse un cambio, desde cada uno de nosotros.
