Secuestran un arma que habían robado en una estancia
La Jefatura Departamental Gualeguay informa a la comunidad acerca del secuestro de un arma de fuego, calibre 32, que de acuerdo a las investigaciones, habría sido sustraído de una estancia hace varios años atrás. El arma estaba en poder de una mujer que ingresó al Hospital para su atención.
Según se indicó, "mientras transcurría la madrugada, el funcionario policial apostado en el Hospital San Antonio con la finalidad de resguardar la seguridad edilicia y del personal que trabaja allí, había ingresado por sus propios medios una femenina, refiriendo tener fuertes dolores de estómago, por haber ingerido en forma voluntaria distintos tipos de pastillas, no medicadas por un profesional, es por tal razón que los médicos de guardia amen de realizarle los primeros auxilios, intentaron tener la certeza de saber qué tipo de sustancias había tomado, solicitando la valiosa colaboración de la paciente, quien a pesar de acudir a sus asistencia sanitaria, no era muy propensa a dar tan vital información que le permitiera no poner en riesgo su propia vida. Ante ello, y por la celeridad de atender una patología de un evidente cuadro de intoxicación, se acudió a las pertenencias personales de Mónica (38), donde se observó que en la cartera con que llegó al nosocomio, tenía un frasco con una gran cantidad de comprimidos de todos colores, lo que causó alivio para imprimirle una rápida y efectiva atención, pero a la vez una profunda preocupación por la gran sorpresa y sobretodo susto para quienes la estaban atendiendo, ya que tomaron conocimiento que además portaba un arma de fuego, provocando un estado de nervios generalizado, aliviado con la oportuna intervención policial, quien con su presencia mantuvo la calma, pese a la vorágine de la emergencia, que en todo momento fue muy profesional, ya que el galeno en turno continúo sin contratiempos con las tareas de estabilizar el estado psicofísico de la femenina, determinando que sería necesario realizarle un lavaje de estómago, dado que no se podía determinar bien qué clase de pastillas habría consumido, aunque se sospechaba que se trataría de un cóctel de psicofármacos.Mientras se salvaguardaba la salud de la mujer, el oficial interviniente al corroborar la veracidad de lo narrado por el personal médico, comunicó tal situación al fiscal Dr. Pablo Benedetti, el que ordenó el preventivo secuestro del arma, por tratarse de una supuesta infracción al artículo 189 bis del Código Penal Argentino, ya que a simple vista la enferma no contaba con ningún tipo de documentación, tratándose de un revolver calibre 32 mm largo, cromado, con cachas de madera y tambor de seis alvéolos, aunque se encontraba sin cartuchería, pero en buen estado de conservación y funcionamiento.Una vez finalizado el mandato judicial, y la causante se reponía de su endeble salud, se originó la investigación sobre la procedencia del revólver, por lo que se procede a chequear en la base de datos del Registro Provincial y Nacional de Armas, a través del personal de la División Investigaciones, donde para agregar más condimentos al caso, surge que dicho revolver habría sido robado en el año 2008 en un establecimiento rural del Departamento Gualeguay, por lo que dio origen a una nueva pesquisa judicial tendiente a saber porque estaba en poder de la encausada y si tendría responsabilidad en ese hecho contra la propiedad ocurrido hace más de cinco años", se informó.
