29/09/1938 – 11/08/2015
Semblanza para Miguel “Pierino” González
A veces, Dios, el destino, la vida, el azar o como usted quiera llamarlo, nos pone en el camino esa clase de personas que iluminan con luz propia y emanan el calor de la bonhomía. Por eso tuve la gracia de conocer a Pierino. De la mano de mis amigos (músicos desde siempre) me fue presentado una noche de peña amanecida en el querido club Urquiza; ahí también lo escuché cantar… ¡qué placer! Entonces quise interiorizarme sobre la vida de este enorme artista que mi generación y las posteriores nunca habíamos escuchado y que sin dudas andaría ganando escenarios y públicos ajenos al suyo propio.
Pierino inicia su vida artística al alba de la década del '60, cuando la "muchachada" se reunía en tertulias y era una cita la "vuelta del perro", como si el principio y el fin de todas las cosas siempre fuera la plaza Constitución. Al poco tiempo gana un concurso de canto que se transmitía semanalmente por LT11, la final fue en Concepción del Uruguay y dicen que todo el pueblo se encendió en radio para escuchar a su cantor y vitorear su triunfo. Ahí empezábamos a perder a Pierino, aunque mejores escenarios lo esperaban, porque quien ganaba el premio ganaba también un contrato, su primer contrato. Posteriormente Canal 11 y Canal 13 lo tuvieron como artista permanente, haciendo actuaciones en diversos programas de la época. En la década del '70, como solista o como parte importante de grupos musicales, recorrió Uruguay, Paraguay, Chile, Canadá y otros países, llevando su arte y cautivando públicos. A mediados del '80 fue convocado por el maestro Guillermo Giulietti con quien siguió transitando escenarios en memorables giras y diversos discos como vocalista de su "orquesta característica". En 2001, con el nombre artístico de Miguel Reyes Vilar, forma un grupo de mariachis "Miguel Reyes Vilar y sus mariachis" con quienes grabó en reiteradas oportunidades e inició giras que lo llevaron, de norte a sur, a recorrer todo el continente. Pero el cantor volvió a su pueblo, volvió a pisar las calles añosas y estrechar manos de antiguas tibiezas ya conocidas, y se regocijó cantando con los suyos, con los de siempre. Ahí lo escuché y pensé, y pensamos, éste es el regreso del cantor, un cantor que hoy necesita el aplauso de su propia gente. Entonces ocurrió esa otra noche mágica donde todos celebramos su regreso en un salón colmado en ese querido club Urquiza. La peña "El regreso del Cantor" fue organizada por un puñado de músicos populares junto a la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Gualeguay y la voz de Pierino, la voz del hijo que volvía a casa, nos hizo cosquillas en el corazón, nos anudó las gargantas y nos asombró en aplausos. El Presidente Municipal: Dr. Luis Erro, quien vivenció una noche sin igual de canto, guitarra y regreso, en un acto emotivo, le entregó un reconocimiento en nombre de todos los que le agradecemos, simplemente, su arte y sencillamente, ser gualeyo.Para los que conocieron al niño de 12 - 13 años y pantalones cortos que cantaba en reuniones familiares o al jovencito que cautivaba la pantalla del televisor, o quizás al otro que robaba corazones en serenatas de mariachis; para todos ellos y para todos nosotros: Pierino se fue de gira.Profesora Selva Olivera.
