“Ser madre es saber de amores inmensos como el universo”
En esta edición conmemorativa del Día de la Madre les entregamos testimonios, poemas y fotos, y el inmenso cariño de todos los que hacemos esta Hoja para quienes tienen la dicha de ser madre. Recordamos a todas las madres que se han marchado de esta vida por el amor, las enseñanzas, la entrega incondicional han nos han dejado. En primer lugar compartimos la experiencia de vida de Marta Dellagiustina de Benedetti, una mamá que buscó superar el dolor dando su amor a una niña que desde recién nacida la abrazó como su hija.
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Marta Dellagistina nos dice: "Me casé muy joven y nos fuimos a vivir a La Cuyana, donde trabajaba Delfor Benedetti, mi esposo. Ahí nació nuestro primer hijo, Fabricio, después Romulito. Estuvimos 5 años en ese lugar, pero al fallecer mi papá, nos fuimos a Calderón, de donde soy yo, a vivir con mi mamá. Bruno, nuestro tercer hijo nació en Calderón. Los chicos iban a la Escuela Primaria N° 21. Yo siempre participaba de la comunidad escolar, en los distintos actos y fiestas. Actualmente, Claudia, mi nuera da clases ahí.Toda nuestra vida iba transcurriendo bien, hasta que por accidente perdimos a Romulito; un dolor que no se puede explicar, sólo una madre que ha pasado por esa situación sabe lo que se vive.Había que seguir adelante por los hijos; fue un camino muy difícil. Ya no podía tener otro hijo y convencía a mi esposo para adoptar una criatura. Empezamos los trámites, nos anotamos en varios lugares. Un 16 de octubre, Día de la Madre, nos avisan que teníamos que ir a la ciudad de Corrientes que estaba por nacer el bebé; no sabíamos si era nena o varón. Salimos para allá con familiares; un viaje largo y lleno de ansiedad. Cuando llegamos, había nacido una nena, un inmenso regalo para nosotros, pero a la vez pensé en esa mamá que se desprendía de esa criatura. La tomé en mis brazos y así fue cómo llegó Viviana Beatriz a nuestras vidas, Vicky para nosotros. En ella pudimos volcar mucho amor, mi mamá que había quedado tan triste, Delfor, mi esposo, los chicos la aceptaron y yo me entregué a ella. Vicky es nuestra hija, ya va a cumplir 30 años, estudió, es mamá, es la que nos ayudó a salir de tanta tristeza, pero sin olvidar nunca a Romulito.Seguimos viviendo en Calderón, Vicky en Gualeguay, los varones trabajan en el campo, Fabricio vive allá, está casado con Claudia Casagrande, tienen tres nenas. Bruno vive en Gualeguay, está casado con Anabella Moreno y tienen varones. Por su parte Vicky nos ha regalado un pichoncito, así que tenemos siete nietos.Queda poca gente en el campo, la mayoría se ha venido a la ciudad. Es un lugar con pocas casas, pero que cambia totalmente cuando se festeja San Pantaleón. También ayudo en esa comunidad, sobre todo para las celebraciones.Así se reconstruyó nuestra vida, sin olvidar, pero mirando hacia adelante y sobre todo con la fuerza que nos dan los hijos. -----------------------------------------(2ª página con el título que ya viene y este poema)MadreEsa mujer,/ invicta en toda batalla.Esa mujer/ camino, puente y muralla.Esa mujer/ suele llamarse ternura,quietud y donaire,/ silencio y bravura.Las alas del aire;/ mi madre y el aire.Alberto Cortez -----------------------------------------(3ª página. Igual título y este poema)"Ser madre es Ser más allá de una misma.Ser madre es saber de amores inmensos como el universo.Ser madre es ser casa, guarida, colchón, almohada,mano que abriga, red que sostiene, agua que calma.Ser madre es ser garantía, ciencia, prueba y error, y todo junto.Ser madre es sentirse a cargo de los bienes más preciados de la vida...."
