Tercera noche de Carnaval a puro ritmo
Ante un corsódromo colmado de público, que los organizadores estimaron en 12 mil personas, se desarrolló la tercera noche de carnaval en nuestra ciudad.
Pese al frío, desde las diez podía verse ya a los primeros espectadores tomando sus lugares y los chicos jugando con la espuma. Nadie quería perderse la tercera noche de la fiesta popular por excelencia.Todo se encontraba preparado para la gran noche. Las pantallas led gigantes emitían las imágenes de lo que prometía ser una gran fiesta. El sonido, de gran prolijidad luego de los inconvenientes que se produjeron en la primera noche, colmaba el lugar.Los medios locales, provinciales y nacionales, con la presencia de C5N trasmitiendo en vivo, reflejaban los rostros expectantes de una tribuna que ya comenzaba a llenarse. También se encontraban presentes medios digitales cubriendo la noche como elonce.com y Análisis Digital.Hacia las 23 horas comenzó la fiesta. Las pantallas leg gigantes ponchaban las imágenes de la trasmisión que C5N hacía al país. La apertura estuvo a cargo de la comparsa Sambá Verá que con gran despliegue ocupó rápidamente buena parte del trazado mientras el público bailaba al compás de la música.Sambá VeráLa noche crecía y el ritmo también. Hacia las 23 hs. la voz de Juani Diorio presentaba a Sambá Verá mientras el público volvía rápidamente a sus asientos para presenciar "El señor de las aguas", tema elegido por la comparsa del Club Barrio Norte para esta edición.Samba Verá fue puro ritmo. La excelente labor de la orquesta y de la batucada hacía imposible que la noche decaiga. La banda, con vientos, teclado, percusión, voz y animadores representó un gran desafío para el sonido, que supo estar a la altura.Cuatro pasistas preceden la formación para dar lugar a una apertura magnífica con espaldares gigantescos trabajados mayormente en plumas de faisán. Entre las particularidades de Sambá Verá se observa la gran variedad de edades de sus integrantes y el desafío de presentar a la reina promediando a los grupos. La belleza, en este caso, coronó la mitad del trayecto en la angelical figura de Juliana Rodiffer que hacia las 23,20 hs. descendía de la carroza para dar su show.El ritmo, la alegría y la excelente labor de animación de Juani Diorio fueron el contrapunto de una noche fría.Sí SÍ"La topadora del carnaval", al decir de su animador, Beto Ronconi, no se quedó atrás. Comenzó a desfilar hacia las 12, 24 hs. Con un gran avance en cuanto a coreografía y trajes y su ya característica alegría arroyó la noche.Gabriela Sainte Marie, su hermosa reina, se desplazó en la carroza final pero hacia la parte central bajó y se ubicó delante de la batucada donde desplegó su show con gran gracia.Mención aparte merece el show de "Roots Batucada", dirigida por "Pitu" Otegui que a los pies de la pasisita "Pipi" Álvarez hicieron bailar al corsódromo.El ritmo contagioso de Sí Sí, la alegría de sus integrantes, sostienen sobremanera el tema Gua a guai y el secreto del río, elegido para esta edición.K´RumbayA las 1,50 hs. empezó K´Rumbay. Desde el comienzo, el público masculino fue agasajado con la imponente figura de Muriel López Benítez, reina del 2013, que con gracia y belleza supo llenar de sensualidad la pista. Como contraste, la figura amenazante de la muerte representada por Gastón Barroetaveña invitaba a traspasar el "Portón de la tierra de los Muertos" para entrar en la "Necrópolis" y su influencia devastadora en el pensamiento humano. Guerra, esclavitud y exterminio son los componentes críticos esenciales del tema elegido: "PAX, un nuevo amanecer" que, como su nombre lo indica, deja abierto hacia el final la esperanza de un renacer de la humanidad encarnada en la belleza de Vanesa Viviani, reina de la comparsa.Entre la crítica a la a los males de la humanidad y la esperanza de un nuevo tiempo se despliegan figuras, espaldares y destaques con mucho trabajo artesanal y carrozas de gran impacto visual, como aquella que simboliza "El imperio yanqui" coronada por la famosa figura del "Tío Sam". De gran altura y extensión, esta carroza "invade" literalmente la escena, al punto que las banderas estadounidenses que escoltan la carroza a sus laterales prácticamente tocan al público situado a ambos lados del trazado. Toda en ella evoca la prepotencia de un imperio que, en nombre de la libertad, siembra de guerras y esclavitud la Tierra.Lea más en la edición impresa en papel
