20 de Junio: “Día de la Bandera”
“Transcurre en la historia y permanece en el corazón”
Cada año en Argentina, el 20 de junio se conmemora el “Día de la Bandera” recordando a su creador, Don Manuel Belgrano, fallecido en la misma fecha del año 1820.
"Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional". Así lo dijo Belgrano a la hora de pedir ante el gobierno por un símbolo patrio que fuera reconocido por los demás países. Desde entonces, en este día reconocemos los servicios que esta personalidad hizo por nuestro país sin pedir nada cambio, nada más que ver a sus habitantes como una unidad, como una familia. Se puede afirmar sin dudas que Belgrano pensó y actuó por el amor a la patria. Hoy en día, los valores han sido alterados como consecuencia del progreso del hombre y que lo alejan de la riqueza espiritual, sobre todo el más importante y estrechamente relacionado con el amor: el respeto, valor que debe ser enseñado y practicado desde que somos chicos. En este año, 2014, estamos viviendo una etapa en la cual es habitual vernos vestidos o pintados con los colores celeste y blanco o cantando estrofas referidas al orgullo argentino. La familia y amigos se reúnen para ver a nuestros representantes luchando por un objetivo y máxima es la alegría de todo el pueblo cuando lo alcanza. Paradójicamente, esto no sucede sólo en la actualidad, sino también que se vio a principios del siglo XIX, pero lo que se planteaba y perseguía era nada menos que la independencia de un país con sueños y anhelos de crecer. Si bien estamos pasando por momentos de alegría, celebración y entusiasmo, hay que tener en cuenta que este fenómeno ocurre cada cuatro años. ¿Qué haremos cuando termine, cuando el último partido haya concluido? ¿Guardamos todo y esperamos cuatro años más? Nuestra identidad no es algo de un momento, es algo que se lleva en el corazón hasta el último día. Aún con pequeñas cosas podemos demostrar que somos argentinos y que nos llena de orgullo el solo hecho de serlo: llevando la escarapela puesta en las fechas patrias, cantando el himno con voz alta, leyendo literatura nacional o simplemente mirando al cielo y recordar cómo llegamos hasta acá, ya que no vinimos solos. Más de uno trabajó y luchó con la esperanza de ver un país libre, próspero y en paz. Un claro ejemplo es Manuel Belgrano. Por eso y por mucho más, recordemos en la esencia de este día al prócer que dio todo por su patria y levantemos la mirada a la bandera que nos representa como nación y por lo tanto, como familia. "Que el pueblo argentino haga siempre de su bandera símbolo de una nación libre, democrática, laboriosa, culta, generosa; bandera que al flamear gallarda al tope de los mástiles sea norte para todos los hombres del mundo de buena voluntad, que anhelen encontrar una tierra donde puedan volcar confiados el fruto de su trabajo, porque lo saben defendido por el respeto, la justicia y la paz"1Luciana Fumaneri. 6to año. Instituto San José D-48. "Prácticas Educativas"
