Un taller de niños poetas rescata la obra de escritores gualeyos
Estas páginas de la Segunda Sección reflejan dos notas en una sola. La noticia local es que un original taller literario que se desarrolla en Centros de Actividades Infantiles de Paraná rescata la obra de Juanele y Manauta. A su vez, la historia y el propio desarrollo de estos talleres merece consideración. Dialogamos con Rocío Lanfranco, coordinadora de estos espacios, quien le explicó a El Debate Pregón detalles de esta original iniciativa y también tuvo el gesto de compartir algunas obras y fotografías con los lectores.
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"Esto comienza hace dos años en una Escuela del "Volcadero" (Basural de Paraná), y empezó siendo un taller de inglés, en el marco de un CAI (Centro de Actividades Infantiles). Ahí surgieron problemas vinculados con la gramática del español y para salvar esas cuestiones se nos ocurre con el grupo que estábamos trabajando hacer una vez por semana un taller literario". Ese taller en el contexto de un barrio humilde de la capital entrerriana era voluntario e iba "el que quería", nos cuenta Lanfranco. "Al poco tiempo de que empezamos a trabajar, hubo una convocatoria a un concurso nacional de cuento del Ministerio de Educación de la Nación en el que participamos y uno de los cuentos sale seleccionado como ganador. Cuando pasa eso, hay mucha difusión de la noticia, viajamos a Buenos Aires con eso, grabamos el cuento con un corto para Paka Paka". Lógicamente, eso hizo que el taller se masifique: "Teníamos setenta gurises y éramos más o menos cinco personas en ese taller. De esa experiencia en la Escuela 188 Monseñor Bazán y Bustos quedó un pequeño fanzine que publicamos en 2015". Compartimos unos versos de la niña Juliette:"Yo soy un nene sin nombreun hornero con paja y barroel abuelo pobreque va buscando peces en el río".Al año siguiente, la experiencia comienza a tomar otra forma: "En el marco de las Escuelas Nina presento la propuesta en dos escuelas más: Escuela 146 Bases de Estación Parera, ubicada en un barrio alejado del centro de Paraná, semi rural; y la Escuela 18 del Barrio Paracao. Empezamos a trabajar otra vez esta cuestión de la producción literaria, con la idea de sumar al aprendizaje de la lengua". Lanfranco nos cuenta la inspiración de estas prácticas: "Tuvo que ver con habernos encontrado con una ponencia de Paulo Freire, que habla de la palabra mundo, como le llama él y tiene que ver con el aprendizaje de la lectura. Freire dice que aprendemos a leer antes de aprender a leer. Leemos el mundo que nos rodea desde nuestra infancia. Aplicando a la escritura, empezamos a proponer ejercicios literarios que partieran de las experiencias de los gurises, y se coparon con eso". Seguimos leyendo a estos niños poetas. En este caso, Xavier, 14 años, de la Escuela 146 Bases:"Yo soy un hermoso pájarovivo en un campohay pasto tan verde(que vos tocabas)y el ríoque era una rojo paisajeque te quemaba los ojosque ni mirar podías.Cayó la tardeya llegaban las primeras estrellasen el río aparecían espejismoslos peces brillabanque eran una rosa.Te volví papel".Manauta y JuaneleConsultamos a Lanfranco por la vinculación con los escritores de Gualeguay: "El año pasado, en octubre, nos convocaron a un Encuentro de Literatura Entrerriana que hacia Uader y ahí empezamos a trabajar con autores nuestros, especialmente, con Manauta. Trabajamos dos cuentos de él: "Los horneros" y El tigre" e hicimos una ponencia en ese encuentro que tuvo una repercusión interesante. Estaban la mujer y la hija de Manauta que se llevaron el material que produjimos y fue el primer acercamiento que tuvimos a autores entrerrianos no infantiles". Y sobre Juanele: "También surge por una convocatoria que hay acá, que se llama letra verde, del Consejo General de Educación, que entre otros temas tiene esta cuestión de la identidad. La relación con el paisaje, etcétera. Pensando un poco de qué manera asociar eso, con qué recursos, qué poeta podía ayudarme a resolverlo, decidí tomar el riesgo de llevar a Juanele, porque los chicos tienen diez y once años. Algunos tienen más pero ese es el promedio y es un autor complejo que no es sencillo de leer a esa edad. Sin embargo, leímos "Fui al río" y debatimos mucho no sólo las metáforas que fueron re contra claras, cosa que me sorprendió. Debatimos mucho sobre el verso que dice: "Era yo el que regresaba". Los chicos tenían que pensar mucho qué quería decir ese verso, por qué el poeta se preguntaba por su propia identidad frente al paisaje. Surgieron muchas cosas sobre el lenguaje, el mundo que vivimos y demás". El relato de Lanfranco es por demás interesante, no merece ser interrumpido: "Hubo uno de los gurises que se llama Gian, que dijo que le parecía que a Juanele le había pasado como a él, que se lesionó y por un montón de tiempo no pudo ir a la cancha a jugar al fútbol; y después cuando fue no se acordaba mucho dónde estaban los pozos, la cancha le parecía demasiado rápida. Hasta que se acostumbró y pudo jugar como jugaba antes. Esa lucidez tienen los pibes. Entonces empezamos a trabajar, transformando "Fui al río", pensando cuáles eran sus propios espacios que representaban los que para el poeta representaba el rio". Compartimos algunos versos de diferentes autores:"Voy al monte, lo siento en miel sol da sus primeros rayosluz y calorlo siento enfrente de milas flores abren sus bocasdejan volar el polenlos árboles hablan".Brisa,"Era yo la plaza que jugabay soplaban en mi inmensos árbolesy los caminos se pintaban en mí".Micaela, 11 años."El más feo y grande de los tigressoy a quien me comoporque tengo hambreporque tengo un cuchillo en el pechoy porque tengo miedo".FacundoAbriendo caminosLos alumnos de Lanfranco son, en general, "hijos de trabajadores, algunos viven en condiciones de pobreza, y otros no, pero yo no los llamaría clase media". Lo importante es que las familias, en general, acompañan: "Trabajamos con un cuaderno exclusivo del taller, y eso va y viene con pedidos de anécdotas, impresiones, y generalmente, vuelve con respuesta de la casa". Con los chicos del Volcadero no trabaja más: "La realidad es que ese programa CAI para los que trabajamos en educación es un programa injusto, porque son contratos en negro, te pagan dos o tres veces por año, y muchas veces faltan recursos para sostener. Ante la posibilidad de tomar otras horas, las tuve que dejar". Los chicos valoran mucho el reconocimiento de sus pares y del afuera. Además de poetas, Rocío nos cuenta que tiene raperos, que aprovechan la rima como recurso para sus creaciones. Cerramos la nota con los proyectos a futuro: "La idea es intentar hacer una publicación medio alternativa, que son unos frascos en los que van los poemas de los gurises y así difundi el laburo. También espero organizar un encuentro de escritores niños antes de fin de año, con los talleres que yo coordino y algunos otros que también similares que hay en algunas pocas escuelas". Respecto a sus objetivos personales: "Difundir esta pedagogía del taller e ir intentando que en otras escuelas también exista el taller literario como espacio en el que aprender. En la hora de lengua la producción no es tan abundante, la dinámica no es de taller, y todavía nos cuesta a los docentes salir del manual o no trabajar textos exclusivamente infantiles. Difundir esta forma de compartir la literatura, de motivar la producción para que en otras escuelas también haya este tipo de talleres, sobretodo, en las Nina". Esperamos, por el bien de los chicos, que se cumplan los proyectos de Rocío Lanfranco.
