23 de Mayo: “Día del Cine Nacional”
“Una expresión artística que nació en el S. XIX”
Mañana, 23 de Mayo, se celebra el “Día del Cine Nacional”, en homenaje a la primera película argumental, “La Revolución de Mayo”, estrenada en el Teatro Ateneo de Buenos Aires, el 23 de Mayo de 1909. El film original, dividido en 15 cuadros, relata los acontecimientos del 25 de Mayo de 1810 y los sucesos de los días precedentes. El Prof. José Luis Zanetti, buceador de las expresiones artísticas y sus intérpretes, nos ofrece esta rica investigación acerca de los primeros pasos nuestro cine hasta promediar la década del `60.
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"Es probable que cuando los hermanos Augusto y Luis Lumiere, dos franceses criados en Lyon, exhibieron la hoy histórica y célebre "Salida de los obreros de la fábrica Lumiere..." en 1895 no imaginaron, aseverando que lo suyo era un entretenimiento sin futuro, que inventaban una genialidad sin parangón, el cine. El cinematógrafo de los Lumiere fue un Big Bang imparable en la historia del arte y de la industria que continúa con la misma fuerza de entonces. Seguramente tampoco imaginaron que ese "entretenimiento sin futuro" del que son responsables iba ser una fábrica de sueños felices para algunos y de pesadillas para los que caminaron por él detrás de una eterna quimera.Finales del siglo XIX y principios del XX.Hacia finales del S. XIX, la Argentina era un país que, como afirma Alberto Dodero, transitaba sus años dorados, un país en permanente crecimiento económico y, sobre todo, cultural, en el que hasta en los hogares más humildes había, según cuenta en algún relato Silvina Bullrich, sino bibliotecas con anaqueles repletos, algún estante en el que descansaban los libros y los diarios a la espera de llevar a su dueño a otros mundos encerrados en sus páginas. Y esa Argentina culta, progresista, refinada, sin inventadas diferencias de clases, ni populismos que retrasaran su avance en el mundo, no podía estar ajena a la novedad tan comentada en Francia. Es así que poco tiempo después de que los hermanos Lumiere estrenaran sus celebérrimos cortos en París, en la calle Florida de Buenos Aires se llevó a cabo la primera proyección cinematográfica del país.En noviembre de 1896 se presentaron las primeras filmaciones tomadas de "Las avenidas de Mayo y de Palermo"; las produjo Federico Fignes y fueron filmadas por José Steimberg considerado así el primer camarógrafo argentino, otro argentino que desde un trabajo casi artesanal aportó un invalorable material a la cultura rioplatense. Hoy ese material es inexistente y su nombre perdido en las sombras del olvido.A principios del siglo XX en nuestro país es muy grande la cantidad de cortos de la vida cotidiana que se filman, de esos trabajos prácticamente nada existe.El primer largometraje que se filma es "Amalia", adaptación de José García Velloso de la obra de José Mármol (que casualmente fue la primera novela argentina, escrita en 1851) fue interpretada por actores aficionados de la más encumbrada sociedad porteña (Susana Larreta Quintana interpretó a Amalia, Luis García Lawson y Jorge Quintana Unzué formaban parte del numeroso elenco). Su estreno en el Teatro Colón fue un suceso el mismo año de su filmación (diciembre de 1914) y se realizó con fines benéficos. Curiosamente en la película Rosas no es retratado como el sangriento tirano que pinta Mármol, sino que aparece "humanizado y católico"; hoy algunos críticos sospechan que para el adaptador pesó el origen social del Brigadier General. La única copia existente de esta película se encuentra en el Museo del Cine.La Argentina fue uno de los primeros países que más tempranamente importó cámaras y emprendió su propia experiencia en el nuevo lenguaje; "el período mudo de nuestro cine es un misterio incluso para sus más tenaces historiadores". Lo dice Fernando Martín Peña ahora que una mínima, pero valiosa parte de ese misterio, revela públicamente sus tesoros desde la cinemateca argentina y el Museo del Cine.La preservación de los documentos del pasado -se sabe- no ha sido un rasgo que nos distinga, pero en el caso del cine, a esa desatención se sumaron otros factores, como la fragilidad del material. De muchas películas apenas hemos tenido referencias: una foto, un afiche, el título citado en algún libro especializado con la desdichada frasecita adosada: "las copias se han perdido", como sigue sucediendo, por ejemplo, con "El apóstol" (1917), una sátira de Quirino Cristiani al flamante presidente Yrigoyen al que el Congreso de Cine de Animación de Berlín reconoció en 1970 como el primer largometraje de dibujos realizado en el mundo.El período mudo fue prolífico en la cinematografía argentina y realizaciones como "Nobleza Gaucha" (1915) inspirada en el "Martín Fierro", "Bajo el sol de la pampa", (1917), protagonizada por Olinda Bozán, María Esther Podestá y Segundo Pomar, ese año "Flor de durazno" protagonizada por un Carlos Gardel en el límite de la obesidad, "Los muertos" (1919) con libro de Florencio Sánchez y, del mismo año, Blanco y negro" de Francisco de Filippis, mediometraje con Victoria Ocampo, "La vendedora de Harrods" (1920) en la que debutó Berta Síngerman, "Tu cuna fue un conventillo" (1925) con Ada Falcón en aquel entonces una inalcanzable estrella del tango; de 1927 "Buenos Aires tenebroso" que algunos indican como el debut en cine de Tita Merello, participación que ésta siempre negó, y "Adiós Argentina" (1929) en la que apareció Libertad Lamarque desaparecieron totalmente o, en el mejor de los casos, sólo existen copias incompletas.Con el cine mudo aparecieron las primeras estrellas, la mayoría provenía del teatro y algunas del circo como Olinda Bozán, Ilde Pirovano, Leonor Rinaldi, Eva Franco y María Esther Podestá. Otras eran directamente productos cinematográficos Nedda Francy, Florencio Parravicini, Francisco Donadío, Azucena Maizani y Segundo Pomar.El primer intento argentino de sonorización, tal vez para equiparar la revolución que significó el advenimiento de la imagen con sonido desde Hollywood, fue "Muñequitas porteñas", de José A. Ferreyra, a través del sistema de discos que fracasó sin más.El pionero "Viejo" Mentasti (Luis) produjo la primera película sonora con éxito en el intento: "¡Tango!" con un elenco armado con las figuras más populares del momento: Tita Merello, que desde una infancia y adolescencia analfabetas llegaría ser la gran trágica argentina protagonista de películas históricas, Libertad Lamarque que inmediatamente trascendería internacionalmente y años después desde el exilio se convertiría en una diva, Luis Sandrini que llevó la comicidad y el drama a los éxitos más grandes del cine argentino. Mercedes Simone, Juan de Dios Filiberto, y el extraordinario Pepe Arias completaban el elenco. Fue el origen de Argentina Sono Film como industria.También en la década del `30, Luisa Vehil, Irma Córdoba, Elsa OConnor, Felisa Mary, Enrique Serrano, Juan Carlos Thorry, provenientes del teatro, y Sabina Olmos, la chispeante Elena Lucena, Aída y Jorge Luz de la radio, consolidaron sus carreras. En 1937 en "¡Segundos afuera!" debuta una actriz de reparto, Eva Duarte, que con los años, y desde el poder que detentaba entonces, decidiría arbitrariamente quien trabajaba ante las cámaras."La rubia del camino" (1938), del incipiente sello Lumiton, marcó el debut de Paulina Síngerman, después reina de la comedia del cine nacional. El mismo año, en la película "Mujeres que trabajan" apareció la genial Niní Marshall, la Chaplin con faldas como la llamó Ramón Pérez de Ayala y aporta el glamour a la pantalla Alicia Barrié.LEA MÁS EN LA EDICIÓN IMPRESA EN PAPEL
