Víctor Basso: una profesión ligada a la sanidad y al trabajo cotidiano en el campo
En el Día del Veterinario, el profesional que desarrolla su actividad en Gualeguay repasó su trayectoria y explicó el trabajo que realiza desde FUCOFA junto a productores y entidades del sector.
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Cada 6 de agosto se conmemora en Argentina el Día del Médico Veterinario, una fecha que reconoce el trabajo de quienes se desempeñan en la prevención, el diagnóstico y el cuidado de la salud animal. En Gualeguay, la jornada también permite poner en valor el trabajo de profesionales que desarrollan una tarea vinculada directamente con la producción y la sanidad del sector agropecuario.
Uno de ellos es Víctor Osvaldo Basso, médico veterinario y coordinador de la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (FUCOFA) en Gualeguay, quien desarrolla parte de su actividad desde la oficina que la institución posee en la Sociedad Rural local.
Basso llegó a la profesión luego de tomar una decisión personal que, según recordó, no estuvo vinculada con una tradición familiar. “Fui el primero de mi familia, fui el primer veterinario”, contó durante la entrevista.
Su formación profesional se inició en la Facultad de Veterinaria de Corrientes. Por cuestiones familiares y circunstancias de la vida, posteriormente se radicó en Gualeguay, donde continuó desarrollando su actividad profesional.
Una tarea vinculada con la sanidad animal
En FUCOFA, Basso coordina un equipo que tiene entre sus principales responsabilidades la ejecución de campañas sanitarias y el control de enfermedades que pueden afectar a la producción ganadera.
La fundación trabaja principalmente en las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis, además del control de garrapatas en el ganado bovino. En el caso de la brucelosis, la tarea fue delegada a las fundaciones por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).
A estas actividades se suma un trabajo permanente durante todo el año: la revisión de las tropas bovinas que ingresan al departamento provenientes de otras zonas.
Para realizar esta tarea, FUCOFA recibe información de SENASA sobre los Documentos de Tránsito Animal (DTE) generados para el departamento. A partir de esos datos y de los avisos de los propios productores, el equipo coordina las revisaciones.
Basso explicó que cuenta con dos paratécnicos que desarrollan esta actividad durante todo el año. Una vez que una tropa arriba al establecimiento, la revisión debe realizarse dentro de las 48 horas. Si se detecta la presencia de garrapatas, los animales son devueltos a su lugar de origen de acuerdo con el protocolo sanitario correspondiente.
La prevención como herramienta fundamental
Uno de los aspectos que el veterinario destacó durante la entrevista fue la importancia de comprender que el problema no se limita a la presencia de la garrapata, sino a las enfermedades que puede transmitir.
Entre ellas se encuentra el denominado complejo de tristeza bovina, asociado a enfermedades como la anaplasmosis y la babesiosis. Estas patologías pueden provocar la muerte de los animales y generar importantes pérdidas económicas para los productores cuando afectan a una cantidad considerable de ejemplares.
Según explicó Basso, algunos signos pueden llamar la atención del productor, especialmente cuando comienzan a aparecer animales decaídos, con fiebre o que se retrasan respecto del resto de la tropa.
También señaló que, ante la muerte reciente de un animal, puede encontrarse eventualmente una garrapata adherida, aunque aclaró que esto no siempre ocurre, ya que el parásito puede desprenderse cuando el animal pierde temperatura.
La enfermedad, además, no constituye una zoonosis. Sin embargo, un animal que haya muerto como consecuencia de este tipo de patologías no debe ingresar al circuito de consumo.
El trabajo que no siempre se ve
La actividad de un veterinario vinculado a la producción ganadera excede la atención individual de los animales. En el caso de Basso, implica recorridas por establecimientos rurales, controles sanitarios, campañas de vacunación, seguimiento de tropas y contacto permanente con productores y organismos oficiales.
“Nosotros recorremos los campos”, explicó al referirse a una tarea que combina planificación, presencia territorial y conocimiento técnico.
Ese trabajo se sostiene también mediante la articulación entre FUCOFA, SENASA, las entidades rurales y los productores, con el objetivo de prevenir el ingreso y la propagación de enfermedades que pueden afectar tanto a la sanidad animal como a la actividad económica.
Una profesión elegida y sostenida en el tiempo
Al recordar los motivos que lo llevaron a estudiar Veterinaria, Basso señaló que originalmente se encontraba vinculado a otro rubro, pero que entre las carreras universitarias era la que realmente despertaba su interés.
Con el paso de los años, aquella elección se transformó en una profesión desarrollada en Gualeguay y estrechamente relacionada con el ámbito rural.
En el Día del Veterinario, su mensaje fue sencillo y dirigido especialmente a sus colegas: “Mandarles un saludo y un fuerte abrazo”.
Una expresión que resume, desde su perspectiva, una profesión que combina conocimiento, responsabilidad y trabajo cotidiano, muchas veces lejos de la mirada pública, pero con una incidencia concreta en la sanidad animal y en la producción ganadera de la región.