Violencia de género y arma de fuego
La Policía de la Provincia de Entre Ríos a través de la Jefatura Departamental Gualeguay informa a la comunidad que conforme al Plan Integral de Seguridad, dentro de su anexo “Plan Desarme” ha continuado llevando a cabo procedimientos vinculados a extraer de la sociedad las armas de fuego que se encuentran en el mercado en negro siendo utilizadas con fines ilícitos, ya sea para cometer hechos contra la propiedad o hacia las personas, como así también las que se encuentran sin las habilitaciones de tenencia y portación, con sus respectivas inscripciones en el Registro Provincial de Armas conforme a la Ley Nacional Nº 24.449 y sus Decretos Reglamentarios.
La siguiente crónica policial comprende uno de estos casos que se enmarcan en la narrativa precedente, ya que pasada la medianoche -01,10 horas- funcionarios policiales de la Comisaria Segunda, son comisionados a raíz de llamado telefónico a la Sala de Trafico del Comando, que manifiesta que en el Barrio 17 de Octubre, continuación calle 2 de Abril, se encontraría un masculino esgrimiendo un arma de fuego en una actitud violenta y peligrosa, mérito más que suficiente para de manera urgente concurrirá el patrullero, logrando los uniformados ubicar el lugar de conflicto, para entrevistarse con Horacio (38), quien fue consultado sobre los sucesos que originaron la prevención policial, pero se encontraron con un ciudadano con poca memoria por lo menos para reconocer sus actos pendencieros, ya que al ser consultado si poseía un arma de fuego, se hizo el desentendido al expresar jamás usaría o tendría un arma de fuego, pero si fueron válidos sus dichos para saber que minutos antes había mantenido una calurosa discusión con su pareja Sandra por desavenencias vinculadas a un seno familiar, que desembarcaron en el alejamiento definitivo de su ahora ex concubina quien en ese momento aparece en escena junto a sus hijos para ingresar al domicilio y comenzar una breve mudanza de elementos personales junto a varios colchones, éxodo que tenia destino la vivienda de su propio suegro, inmueble ubicado enfrente de su ya viejo nidito de amor. Conceptos confirmados por la "dolida" femenina, y no precisamente por la ruptura, sino por el viejo y enérgico trato con que siempre fue dispensada, pero como en muchos casos, nunca los dichos de las víctimas de violencia de género son tan expeditivos, al contar en primera instancia la realidad que las oprime, ya sea rodeada de los maltratos físicos, amenazas o el desamparo de no tener a donde ir y a veces hasta quien les haga de sustento familiar. Lo cierto es que negó algo que era evidente, negando el martirio de convivencia, como además la portación de un arma de fuego en el presente conflicto amoroso, confirmando el tenebroso accionar del cobarde machista, primero porque se la notaba muy nerviosa como queriendo esfumarse y no volver nunca más, pero fundamentalmente porque este olfato policial, hizo que sus sabuesos demostraran una vez más su profesionalismo e intuición, puesto que a pesar de no tener la colaboración de las partes encontradas, no se quedaron con los exiguos dichos del poco creíble victimario y menos de la víctima quien ni siquiera quiso denunciar su calvario, en razón que comenzaron a realizar un rastrillaje ocular en la zona, arrojando este procedimiento un resultado más que satisfactorio, ya que logran encontrar tirada sobre el césped que se encuentra en la vereda de la vivienda del supuesto agresor, un revolver cromado calibre 32 con tres proyectiles, en perfecto estado de funcionamiento, sin numeración visible, lo que habla a las claras de la ilegalidad y clandestinidad de su "mentiroso" poseedor, procediéndose al formal secuestro del mismo bajo las formalidades de la Ley.-
