La felicidad en la práctica de nuestras virtudes
"El verdadero valor de un ser humano se encuentra en el grado de liberación de sí mismo que ha logrado". ALBERT EINSTEIN.
El camino de nuestro bienestar es un proceso que va de la enfermedad a la salud, la salud hace que funcionemos en forma holística (integral) por ejemplo recordemos el proceso de homeostasis en biología:El metabolismo fisiológico es el ejemplo más claro de la tendencia innata de cada organismo a lograr un equilibrio. Si, por ejemplo, en el curso de sus actividades el organismo consume gran parte del agua ingerida aparece la sed. De manera inmediata este organismo buscaría la forma de restablecer el nivel óptimo de agua en el sistema. En los organismos vivos cuando hay deficiencias o excesos el sistema orgánico los remedia.Las deficiencias del organismo humano no son exclusivamente de naturaleza biológica.La cultura o civilización ha creado en el hombre un cierto número de necesidades adicionales.Cuando este proceso falla parcialmente, y el organismo mantiene en el tiempo un estado de desequilibrio, se produce la enfermedad. Cuando el proceso homeostático falla completamente, lo que resulta es la muerte del organismo. Todos nuestros parámetros vitales se encuentran regulados y en un perfecto equilibrio (temperatura, presión, metabolismo, glóbulos de la sangre etc.), del mismo modo se da en toda la personalidad una tendencia al perfecto equilibrio: a veces estamos tan ocupados tratando de mantener a raya nuestro sufrimiento que en vez de deshacernos de él, es como que lo preservamos. Si utilizamos tanta inteligencia y energía en apoyarnos a nosotros mismos en vez de estar gastándola en una defensa ante los demás, vamos a tener éxito.La felicidad es el fin de los actos, pero se trata de un fin dado, no puesto por el sujeto. Se encuentra de tal modo arraigado en la naturaleza humana, que no necesitamos plantearnos que la felicidad es el objetivo final. Tendemos a la consecución de una vida feliz como las plantas tienden a buscar el sol y el agua, como los animales tienden a buscar su supervivencia y reproducción. Es un impulso tan poderoso, que nadie diría: "a mí me da igual ser poco feliz", o "yo me conformo con la tristeza y el aburrimiento mientras pueda soportarlo". Y, sin virtud no hay felicidad. Nadie puede ser feliz arrastrando la sensación de que ha practicado el mal. Pero la felicidad se dice de muchas maneras. Existe también la felicidad basada en la ignorancia de uno mismo. Salvo algunos casos aislados, las personas se auto engañan considerando que actúan virtuosamente cuando no lo hacen. Hasta el más hipócrita se cree honesto, moderado, honrado y veraz. Como ningún ser humano encarna la virtud perfecta, podemos decir que tal vez de esto no se escapa nadieAunque es cierto que necesitamos ser pacientes y perseverantes durante el proceso de transformación, experimentar nuestra esencia no es tan difícil como solemos creer. En realidad, una de las principales defensas que tenemos para no hacerlo es la creencia de que la espiritualidad es algo exclusivo, poco práctico y muy, muy lejano. De hecho, está más cerca de lo que creemos, como nos aseguran los místicos; no es necesario ir a ninguna parte ni realizar nada. Lo que hemos de aprender es a dejar de huir de nosotros mismos. Cuando nos vemos tal como somos, nuestra verdad y nuestra falsedad, comenzamos el proceso de desaprender el hábito de abandonarnos y de vivir inmersos en ilusiones, reacciones y defensas. ¿Qué quiere decir esto? Recordemos que decíamos que estas características nuestras corresponden a lo que llamamos Neurosis. Una vez que comenzamos a ver los motivos, por el que nos hemos abandonado esos motivos pierden razón de ser. Comprender nuestro tipo de personalidad nos sirve para percibir esos "motivos". Cuando dejamos de intentar ser quienes no somos surge nuestra verdadera naturaleza: dejamos de obstaculizar nuestro desarrollo: dejamos de defender un determinado tipo de autodefinición.No necesitamos aprender algo nuevo ni añadir nada para ser nuestra verdadera naturaleza. El progreso espiritual supone ver lo que tenemos ante nuestros ojos, en realidad, lo que hay bajo las capas de la personalidad.Compendio de varia lecturas acerca de Espiritualidad y Gestalt.Lic. Ana Zanini.
