Temas acerca de la vejez
Continuamos releyendo a Leopoldo Salvarezza y dice, entre otras cosas que hay que perderle el miedo a la vejez a partir de pensarla desde uno mismo. Si uno lo hace propio va a obtener resultados en la posibilidad de acercarse, de lo contrario va a seguir el camino de la enorme mayoría, porque el viejismo es algo que anida en todos los seres humanos.
El viejo nunca ha sido querido, ha sido tolerado como máximo, pero nunca querido y deseado. Los que nos hace falta es encontrar una definición, por la cual sea deseable envejecer y llegar a viejo, todas las definiciones que damos están colocadas en los aspectos negativos. Una de las cosas importantes que uno debe remarcar es que los viejos como grupo (si se hiciera una abstracción tomándolos como grupo) son supervivientes. Lo que se dice de que los viejos son frágiles son macanas, si están ahí es porque han conseguido vencer todos los obstáculos que han dejado en el camino a una enorme cantidad de gente que se han muerto antes. La gente no se muere más cuando es vieja, se muere más cuando está en la mediana edad, cuando es más joven. Los viejos son los supervivientes de un montón que arrancaron juntos, pero que se han ido quedando por el camino, por eso quedan tan poquitos. Cuando vamos a la pirámide demográfica vemos que arriba chiquito están los viejos. Esto no se toma nunca en cuenta, siempre se habla de la fragilidad, de los aspectos negativos, pero la verdad es que siguen pesando tanto estos aspectos que hacen que la gente no quiera saber nada del tema. Esto viene desde el comienzo de la historia, el poema más antiguo que hay, que es la epopeya del Gilgamesh muestra que éste, que era un rey que había en esa época en la Mesopotamia muy interesado en el confort y el bienestar de sus súbditos, hacía viajes periódicos para encontrar recetas para determinadas cosas. Uno de los viajes más peligrosos que hizo en su vida fue para encontrarse con un superviviente del diluvio, para que le contara como había hecho para sobrevivir tanto tiempo, porque era un señor muy viejo, él lo que quería era una receta para sobrevivir, pero no se trataba únicamente de eso. Desde entonces todo el mundo ha buscado como vencer a la muerte, pero no como vencer a la muerte siendo viejo si no siendo joven: los alquimistas y luego la fuente de juvencia con Ponce de León, quien iba directamente a buscar la fuente de la juventud. Vivir mucho si pero joven, viejo no, nadie quiere. Se produce un círculo de retroalimentación permanente, en el cual uno no quiere a los viejos y como no los quiere no los mira, como no los mira no los estudia, los niega, los deja afuera, los coloca en el margen de la sociedad. Por lo tanto, cuando alguien traspasa esa barrera y llega a colocarse en el momento del envejecimiento y la vejez, lo vive como una profecía auto cumplida. Todo aquello que ha dicho y pensado de los viejos ahora se hace carne propia, sin la cosa prospectiva que podría haber tenido desde el comienzo, por lo cual ya está instalado en él y tal como lo había pensado antes ahora que es viejo se va a ver deprimido, asexuado, senil, despreciado, dejado de lado.Lea más en la edición impresa en papelLic. Ana Zanini. MP 138
