Acuerdo entre Argentina y Repsol
La Argentina y Repsol llegaron a un acuerdo sobre la forma de compensación por la expropiación del 51 por ciento de las acciones de YPF. Como aún faltan subsanar algunos puntos, la emisión de los bonos por 5000 millones de dólares se realizaría a comienzos de abril. El ministro de Economía, Axel Kicillof, rubricó durante estos días con un representante de la empresa española el Convenio de Solución Amigable y Avenimiento de Expropiación.
El paso a continuación es delegar al Congreso un proyecto de ley para confirmar el convenio. A su vez, como el resarcimiento económico no estaba previsto en el Presupuesto 2014, los legisladores deberán habilitar la emisión de los bonos que se concederán en forma de pago. Por su parte, en Madrid, Repsol debe obtener la aprobación de la asamblea de accionistas el 28 de marzo. Finalizada la expropiación, la petrolera atesorará un 12 por ciento del paquete accionario de YPF. Cabe mencionar que la Ley de Soberanía Hidrocarburífera estableció que corresponde compensar a Repsol mediante la Ley de Expropiaciones. Esta normativa marca que "la indemnización se pagará en dinero en efectivo, salvo conformidad del expropiado para que dicho pago se efectúe en otra especie de valor". El Gobierno y Repsol pactaron un dispositivo de compensación alterno, con un conjunto de títulos de deuda soberana, por un valor nominal de 5000 millones de dólares y vencimientos hasta el 2033. No se puede omitir que si se empleaba la manera tradicional, la firma española podía estar en desacuerdo con la valuación ejecutada por el Tribunal de Tasaciones y continuar exigiendo una compensación más alta en la Justicia. Actualmente tiene que renunciar a las 31 demandas iniciadas. El pago de los vencimientos de los bonos en poder de Repsol se encauzará a partir de las reservas del Banco Central, como acontece con los demás acreedores privados. Como explica claramente el periodista Tomás Lukin: "la ley que se presentará al Congreso deberá contemplar la emisión de títulos por un valor nominal de 5000 millones de dólares y autorizar una posible "emisión complementaria" por otros 1000 millones. El primer paquete está compuesto por 3250 millones de un nuevo título, Bonar 2024, con vencimiento a 10 años y tasa de interés anual de 8,75 por ciento con pagos semestrales. Como se trata de un papel que no tiene mercado para liquidarse, el Estado garantizará los tres primeros pagos de intereses por 150 millones de dólares cada uno, a través de un depósito equivalente en el Banco Nación. El listado de títulos lo completarán 500 millones de Bonar X (vence en 2017 y paga una tasa del 7 por ciento) y 1250 millones del Discount 33 (se amortiza en 2033 con intereses del 8,28 por ciento). La cartera de bonos adicionales estará compuesta por hasta 400 millones de Boden 2015 con una tasa del 7 por ciento y vencimiento en 2015; hasta 300 millones del Bonar X; y hasta 300 millones de nuevo Boden 2024. De ser necesarios, esos papeles se utilizarán en ese orden". La deuda se abonará totalmente cuando por los vencimientos de capital y/o la venta de bonos a terceros, Repsol registre cobros en efectivo por 5000 millones de dólares. Los pagos de intereses que absorba la petrolera no son contados en esa cuenta, porque es una renta por los plazos de pago acordados. En fin, el pago del resarcimiento a Repsol conllevará varios años hasta su finalización con mucho dinero de por medio cuando antes el Kirchnerismo expresaba que no se abonaría ni un solo dólar. Es cierto que en la lógica del sistema capitalista esto carecía de total asidero. Por ende no se entiende por qué el equipo económico K afirmaba ese relato. Lo cierto es que la política energética es sumamente importante y ahora sólo nos resta esperar y observar cómo se desarrolla todo.Julián Lazo Stegeman
