Cristina en Comodoro Py
El Estado es un campo donde diversos bloques entran en pugna para lograr la mayor concentración de poder. En este contexto la política, entendida como el ejercicio del poder y el manejo de diferentes intereses muchas veces opuestos entre sí, representa un pilar clave para comprender los sucesos que ocurren en el cotidiano, siempre en estas lógicas de los mencionados conceptos de poder e intereses.
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Más allá del fanatismo y las chicanas, lo sucedido esta semana con la movilización ciudadana alrededor de lo que fue la ida de Cristina Fernández de Kirchner a los tribunales de Comodoro Py para presentarse ante el Juez Claudio Bonadio a raíz de la causa del "dólar futuro", fue un hecho político que debe interpretarse y analizarse de tal manera. En primer lugar cabe mencionar que así como el peronismo original supo aglutinar en la configuración del poder a la clase obrera proveniente de la inmigración interna derivada de lo que había sido en la década de 1930 el intento del sistema de sustitución de importaciones, el Kirchnerismo supo aunar en la construcción de su poderío a mucha juventud que había sido despolitizada luego de la crisis política de los noventa y principios del nuevo milenio. Entonces más allá de las personas llevadas por el aparato político (que ciertamente existe y nadie que haya presenciado una marcha de tal índole puede desconocerlo), fue abundante la cantidad de jóvenes que se movilizaron por Fernández de Kirchner hasta Comodoro Py. ¿Por qué es importante destacar esto? Porque en momentos dónde el Frente Para la Victoria experimenta una derrota electoral, no se encuentra al mando después de más de diez años, donde muchos de sus integrantes se han apartado de la agrupación y cuando finalmente el matrimonio Kirchner se sitúa por fuera del liderazgo del PJ, la "juventud K" le brinda al FPV la posibilidad de mostrarse vivo y lejos de erosionarse por completo, con la capacidad de renovarse y obtener cuadros políticos nuevos de cara al futuro. Esta es una situación política que los partidos ajenos al Kirchnerismo deben tener en cuenta para desplegar novedosas formas estratégicas y así estar en condiciones de disputar la hegemonía que la gestión K desarrolló sobre gran parte de la juventud argentina. En segundo término es importante mencionar que, si bien los tiempos de la política y la Justicia no son los mismos, la citación de la ex Presidente a los tribunales por parte del Juez es un claro error político del Magistrado que inclusive atenta contra los intereses del Gobierno de Mauricio Macri, con el cual mantienen intereses en común. Que Bonadio haya citado a Fernández de Kirchner en estos días donde el clima social se encuentra inestable dados los despidos, la suba de las tarifas, la caída del consumo, entre otras cosas, es un tropiezo político (reitero, político) traer nuevamente al escenario nacional a la ex mandataria por una causa que seguramente no le conllevará ninguna sanción. Esta circunstancia, como mínimo, incomoda a la gobernabilidad del líder PRO, situación que puede traer consecuencias desastrosas para el país, por esto es importante ser responsable políticamente. Desde aquí no esgrimo que la Justicia se debe mover de acuerdo a los vaivenes políticos pero sí considero oportuno, dado el objetivo de mostrar tanto al oficialismo actual como a varios jueces en una lucha importante contra la corrupción, un manejo judicial más, valga la reiteración, responsable (como por ejemplo lo seria el tema "Hotesur"). Lo que pasó días atrás en Comodoro Py merece un eje de análisis serio y no una minimización a "un rejunte de vagos que no fueron a trabajar", eso se deja para la chicana, los políticos y asesores en gestión deben ir por encima de esa mirada a una interpretación mucho más profunda. Deben entender que más allá de la legitimidad que las urnas le dieron para gobernar, Cambiemos ganó por un porcentaje pequeño y esto trae como consecuencia que desde el oficialismo tengan que disputar y renovar su ya mencionada legitimidad continuamente, no sólo por el bien de ellos sino que también por el bienestar del país entero, ya supimos lo que es la anarquía en el 2001 y las consecuencias que trajo consigo. El párrafo final se lo quiero dedicar a lo que somos como sociedad civil. ¿Qué es esto de cerrar instituciones públicas como municipalidades, jardines o facultades para que parte de sus integrantes asistan a un acto político? Como mínimo me parece cuestionable. Más allá de las bondades que consideremos que un determinado político trajo para el país, a menudo olvidamos que son representantes nuestros y nos ubicamos bajo su personalidad como si fueran jefes supremos. Se debería tener cuidado con estas cuestiones ya que así surgen fenómenos sumamente tristes, tales como la impunidad o el amparo de la corrupción.
