Cuestión económica
El avance de nuestro país se compondría en todo el territorio nacional a partir de un proyecto económico integral y abierto, establecido en una ubicación simétrica, no avasallada, en el orden mundial. Abarcaría las acciones en las áreas del conocimiento, desde la producción primaria hasta las actividades industriales, cruzando el ámbito de los servicios y desplegándose dentro de una economía de mercado con inclusión social a niveles progresivos de productividad, ganancias y salarios reales.
Para alcanzar las metas mencionadas, es sumamente importante resolver la escasez de divisas, o sea, la restricción externa, suprimiendo el déficit en el comercio exterior de fabricaciones de origen industrial de mayor carácter tecnológico y valor agregado (condensado en autopartes, electrónicos, bienes de capital y productos químicos). El mejoramiento de estas secciones afirmaría el modelo científico tecnológico de la Argentina y posibilitaría una beneficiosa reciprocidad económica de bienes y servicios en el mercado internacional. Adjuntar valor agregado a la producción primaria y lograr el autoabastecimiento energético complementarían el sistema industrial nacional y el alejamiento de la restricción externa que tantos problemas acarrea. En todo este contexto, el Estado debe poseer un papel fundamental, marcando las metas estratégicas y promoviendo el rol importante del empresariado argentino en la innovación, la inversión, las exportaciones y la creación de puestos de trabajo. No es factible el adelanto nacional a partir de la preponderancia de las filiales de las corporaciones multinacionales. Estas deben ser un complemento en la economía de nuestro país. Debe quedar en claro que no hay desarrollo sin soberanía, ni soberanía sin empresarios locales. Asimismo, es imperiosa la necesidad de un ambiente económico compacto, organizado en el superávit de la cuenta corriente del balance de pagos y la consistencia fiscal, pilares trascendentales para eliminar la situación inflacionaria. Hoy en día, es clave fortalecer lo alcanzado con el desendeudamiento y la reparación del sistema bancario. A su vez, se debe sortear el engaño del dólar barato, siendo éste la gran herramienta de la "tablita" y la convertibilidad para endeudar y arruinar al país. El papel protagónico de la burguesía nacional y la movilización de los trabajadores en el proceso de cambio, exige la presencia de un Estado Nacional enérgico, que sepa administrar y que promulgue políticas desarrollistas y soberanas, alentadoras de la igualdad y la inclusión social. Por otra parte, no se puede descuidar el asunto del ahorro interno, acá y en el mundo es la usina elemental de la acumulación de capital productivo. En nuestro caso, solo se explica tomar deuda externa para excluir las raíces de la restricción externa. Según Naciones Unidas, las corporaciones multinacionales generan el 10% del PBI mundial y el 8% de la configuración de capital, cifras similares a las argentinas. Los mercados y los actores internos integran el 90% de la actividad económica mundial. Es, en primera instancia, en el entorno de nuestra Nación donde se genera la densidad, valga la redundancia, nacional ineludible para el desarrollo mediante la edificación de la cohesión social, la huella nacional de los liderazgos, la seguridad institucional y el pensamiento crítico. Esto podría significar un beneficioso punto de partida para introducirnos en la globalización sin quedar encerrados en la especulación financiera y los intereses foráneos. Para finalizar, cabe mencionar que el pleno desarrollo industrial concluiría la falaz disputa entre campo e industria. Con respecto a esto, si ambos sectores se manejasen en las áreas del conocimiento, se esfumarían las necesidades de tipos de cambio diferenciales y las retenciones. Vale expresar que el presente de la industria es dependiente de los excedentes del campo para financiar su déficit de divisas. No obstante, el futuro de éste requiere del total desarrollo de la industria que configura su mercado interno y lo provee de los insumos y equipos para su evolución y expansión al mercado mundial.Julián Lazo Stegeman
