Definiciones en las listas
El escenario electoral se va definiendo y las listas, que según los distintos especialistas y consultores prometen ser las más importantes, ya están configuradas. Aníbal Fernández oficializó a Sabbatella como su compañero mientras que Domínguez y Espinoza pactan ir juntos. Por su lado, Mauricio Macri escogió a Gabriela Michetti como su vice en tanto que Ritondo fue bajado de su precandidatura para hacerle espacio al procedente de la UCR, Daniel Salvador. Por otra parte, De la Sota estableció de vice a Claudia Rucci y Rodríguez Saá a Negre de Alonso.
En un escenario sumamente volátil. El Frente Para la Victoria concluyó que las PASO le estaban generando más disputas que conciliaciones y proclamó su dúo electoral. El Partido Radical se dirige a unas primarias abiertas de forma tambaleante y frágil, especulando que su derrota sea frente al PRO. Continuando con la agrupación electa actualmente en la CABA, sin las PASO kirchneristas Mauricio Macri se quedará sin el objetivo a corto plazo que pensaba conseguir como el candidato individual más votado y así promulgar una tendencia aún más favorable de la que ya posee. Asimismo, no pudo festejar en la provincia de Santa Fe dada la derrota electoral de Miguel Del Sel, al cual muchos preveían como una victoria en un distrito clave. En el contexto de las elecciones provinciales como nacionales, las encuestas y los escenarios cambian continuamente tanto a nivel de las internas y en de las generales. Santa Fe es un claro ejemplo con la fuerte paridad que hubo entre la gestión actual, el PRO Y EL FPV. En el Frente para la Victoria, Carlos Zannini, el candidato que representa al oficialismo más ortodoxo, fue elegido por Cristina como vice de Scioli, imponiendo así al segmento K que convoca la mayor cantidad de votos. A su vez, el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, el candidato que representa una alianza como un, valga la redundancia, aliado histórico aunque no de esencia Kirchnerista pura, sobrepasó las expectativas de Florencio Randazzo. De esta forma queda claro que el oficialismo más duro no pudo colocar una candidatura propia, aunque pudo conservar de este modo la alianza que le da más posibilidades de triunfar en las elecciones. El radicalismo ya dio por sentada su derrota en la puja electoral por la presidencia del país. Entonces, se convierte en la plataforma que ubica más votos (la mayoría de ellos ya se fueron para Macri). En adición, tiene la capacidad de desarrollar una proyección en el territorio de la que el PRO carece. No obstante, no posee un buen candidato. Ernesto Sanz apenas mide para las PASO con Macri y tampoco mide como candidato presidencial. Como ya acordó con el PRO las listas de legisladores nacionales, la UCR necesita que Macri sea el candidato para fomentar a los suyos. El radicalismo está determinado por el PRO. En fin, las listas están definidas y la hoja de ruta a los comicios electoral se va diagramando explícitamente. Sólo resta esperar que deparará un escenario que es, como ya mencioné, sumamente volátil.Julián Lazo Stegeman
