Devaluación: beneficiados y perjudicados
El jueves 23 de enero, el Ministro de Economía Axel Kicillof y el Jefe de Gabinete Jorge Capitanich, comunicaron la mayor devaluación del peso desde enero de 2002. Nuestra moneda nacional perdió frente al dólar el 16% en un día, 23% desde la asunción de los nuevos funcionarios públicos en el mes de noviembre y un 60% en relación al año pasado. Ésta situación provoca que los únicos beneficiarios sean los exportadores y especuladores mientras que los jubilados, trabajadores y receptores de los planes sociales se ven perjudicados con el alza de precios y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
Con la devaluación se produce inexorablemente un aumento generalizado de casi todos los precios ya que una cantidad sumamente amplia de los productos que se comercializan en Argentina son importados. Por consiguiente, se elevan sus costos al igual que el valor del dólar. A modo ilustrativo podemos citar muchos medicamentos o la mayoría de los insumos de informática. Otros bienes, aunque se produzcan en nuestro país, tienen demasiados componentes importados, tal es el ejemplo de los automóviles. Esto representa mayores costos, los cuales son trasladados por los empresarios hacia los precios. A su vez, debemos observar los productos que se exportan, como los alimentos. En este caso, los empresarios deducen cual sería el precio de venta en el exterior (es decir en dólares) para después traducirlo a precios en el mercado interno. Obviamente, no faltan aquellas posiciones dominantes de las cúpulas empresariales que por el poder monopólico que ostentan en la cadena de insumos para la producción (por las cuales el Gobierno no ha hecho nada para regularlas) aprovechan para instalar precios unilateralmente y aumentar sus rentabilidades. Cabe mencionar que todo este contexto macroeconómico genera que la inflación, la cual venía subiendo abruptamente desde octubre, tome dimensiones preocupantes. De hecho, con el Nuevo índice de Precios, el oficialismo anunció que el aumento sostenido de los mismos para enero fue de 3,7%. En toda esta cuestión también hay sectores que se beneficiaron, tal es el caso de las grandes compañías que operan en nuestro territorio. Éstas no sólo "festejaron" la devaluación sino que además la promovieron. Es imprescindible resaltar que los más favorecidos con esta medida fueron los grandes exportadores debido a que se les achicó el "costo salarial" medido en dólares, a la vez que recibirán más pesos por cada dólar que consigan de sus ventas. En este gran sistema de beneficiarios por la devaluación, los que van a ganancia pura son los gigantescas transnacionales cerealeras como Cargill, Dreyfuss o Nidera: los aproximadamente 4.000 millones de dólares que poseen resguardados en sus silobolsas, actualmente valen un 50% más del momento en que lo cosecharon.Lea más en la edición impresa en papel
