Edad de imputabilidad
Sin lugar a dudas la ley 22.278 (que regula el régimen penal de menores) merece una importante discusión para generar un replanteo profundo de ésta debido a que data desde la época de la dictadura con un claro corte tutorial que veja muchos derechos de los niños y adolescentes. En este sentido la iniciativa del Presidente de la Nación, Mauricio Macri, para reformar el régimen penal juvenil no es errónea. Asimismo, el eje más importante de la mencionada reforma merece un análisis de fondo que a su vez despierta muchas posiciones distintas, la baja o no de la edad de imputabilidad de los 16 años a los 14 es un asunto clave para el futuro penal de nuestro país.
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María Ángeles Misuraca, oficial nacional de Protección y Acceso a la Justicia de Unicef, plantea, a mi entender muy atinadamente, que "bajar la edad de imputabilidad de los menores es dar un paso atrás, retroceder. A Unicef le interesa que, a cambio, se trabaje en la ampliación de medidas alternativas a la privación de la libertad". En relación a estos dichos se debe tomar en consideración, como primer punto, que están ancladas y sustentadas por la Convención Internacional de los Derechos del Niño, lo cual implica que en la Argentina como en otros países alrededor del mundo, tiene parangón constitucional. De esta manera una reforma en estas cuestiones implicaría toda una reconfiguración en nuestra Ley Suprema. Por otra parte, se debe explicar que los especialistas en las cuestiones ligadas a las leyes de menores argumentan continuamente a favor de la diagramación de normativas que apunten a la prevención de delitos y a la contención de los niños y adolescentes. En adición, puntualmente en la Argentina, es preciso recordar que el sistema carcelario deja mucho que desear, por lo que el ingreso temprano de menores a éste no funcionaría como una solución sino como una profundización de la problemática. Prevenir y contener deberían ser los objetivos. Sin embargo, cuando estos pilares fallan, apresarlos de tan jóvenes provoca, en nuestro país y sus lamentables cárceles, un círculo vicioso de exclusión, marginalidad y criminalidad muy difícil de finalizar. Pero ¿qué hacer cuando los menores recurren cada vez más a actividades delictivas? En Argentina, con un claro contexto de inseguridad y corrupción, este interrogante se va complejizando a cada momento. No obstante, Misuraca insiste con la "ampliación de medidas alternativas a la privación de la libertad". Con respecto a esto, podemos citar al neurocientífico e integrante del gabinete de María Eugenia Vidal en la Provincia de Buenos Aires, Facundo Manes, cuando esgrime que "inflación, inseguridad, drogas y narcotráfico son las preocupaciones hoy de la gente, no la educación. Pero tenemos que educar. La inseguridad, la falta de reglas, tiene que ver con la educación. Gente en las cárceles que estudiaron regresan menos a prisión que los que no lo hacen". Entonces, de estas reflexiones de Manes que van en sintonía con destacados intelectuales del mundo, podemos afirmar que algunas de esas alternativas propuestas por María Ángeles Misuraca deberían estar situados sobre la educación. Dado que éste es la herramienta fundamental para el desarrollo de cualquier país como también para la solución de una gran cantidad de problemas. En fin, a mi parecer no está mal que se discutan asuntos tales como reformas del régimen penal juvenil, siempre y cuando se hagan desde un lugar razonable y crítico sin caer en el mero sentido común. Asimismo sostengo que a la par de estos debates se deben dar análisis en lo que respecta al sistema educativo y su concreta ampliación. Como explica Facundo Manes: "hoy tenemos chicos con malnutrición y eso es inmoral. Además, un tercio de la población tiene pobreza, no podemos pensar más allá de esta tarde. La educación es mala, hay que hacer una revolución educativa. Éramos la meca. Hoy no lo somos. No podemos vivir del pasado, nuestros vecinos nos han superado. En vez de preocuparnos, discutimos las mediciones".Julián Lazo Stegeman(Fuentes: Unicef, Télam, Clarín, Página 12, Infobae, La Voz)
