El massismo y el voto útil
Durante estos días Sergio Massa confirmó que continuará con su candidatura a presidente luego de pasar por una serie de especulaciones y versiones cruzadas que iban desde un pacto con el PRO, hasta el renunciamiento de su postulación presidencial para presentarse como candidato a Gobernador. El tigrense seguirá con sus pretensiones presidenciales más allá de que las últimas encuestas siguen confirmando la polarización electoral entre Scioli y Macri.
En este nuevo contexto político, digo nuevo debido a que muchos ya descontaban el renunciamiento de Massa, hay varios puntos a tener en cuenta. No obstante, hay uno que resulta particularmente interesante: ¿Cómo harán Scioli y Macri para captar el denominado "voto útil"?. En primer lugar, con éste concepto me refiero a aquellas personas que hubiesen votado a Massa pero que al observar que sus posibilidades de triunfar son escasas, optarán por dar su voto a aquel candidato que consideren mejor después del tigrense. Por su parte, en el PRO, hubo debates internos para ver si generaban la alianza con el Frente Renovador (FR) o no. Muchos consideraban que esto hubiera sido beneficioso ya que les posibilitaba una buena base de votos en el territorio Bonaerense (recordemos que hasta hace no mucho, el FR lideraba en la intención de votos en una oposición que poseía tres ejes: el ya mencionado Frente Renovador, el PRO y UNEN) mientras que otros tantos consideraban que Massa restaba más de lo que sumaba ya que era un opositor claramente en descenso que encima acarreaba un pasado Kirchnerista. Ciertamente Sergio Massa lideraba las intenciones de "voto antiK", inclusive en un momento estuvo por encima de Mauricio Macri. Sin embargo, el FR comenzó con un descenso en su imagen electoral que lo hizo perder muchísimo terreno político. Errores de gestión internos más la tendencia hacia una mayor polarización del electorado (promulgada por el propio Ejecutivo y por el Macri) generaron un fuerte cimbronazo dentro del espacio interno del Frente Renovador. Muchos de sus dirigentes aliados comenzaron a irse hacia otras plataformas así como sucedió con UNEN, al mismo tiempo que las encuestas le iban dando cada vez más desfavorables. Más allá de su gran lanzamiento en la cancha de Vélez, Massa ya no goza de la misma fuerza que supo tener en un primer momento, los hechos lo demuestran. A su vez, el entorno Kirchnerista y su intención de no cerrarle las puertas a Scioli como muchos creían que sucedería, promulgó aún más el debilitamiento del tigrense, ya que muchos intendentes de Provincia de Buenos Aires consideraron oportuno quedarse en las filas Sciolistas y no emigrar hacia el FR. Asimismo, desde algunos sectores se escuchaba que el peronismo iba a experimentar un fuerte movimiento en estas elecciones que sólo Massa, dada sus condiciones, iba a poder disipar. Estas premisas volaron por los aires y el tigrense quedó sumamente expuesto negativamente. Muchos argumentan que en esta elección ya polarizada, va a haber una fuerte disputa por captar el caudal de voto útil perdido por el Frente Renovador. Obviamente en un escenario tan volátil como lo es la política Argentina, no se sabe quien será el candidato que logré juntar la mayor cantidad de éste. Asimismo, ni los mismo especialistas y consultores se ponen de acuerdo: alguno dan más favorables a Macri mientras que otros a Scioli. En fin, el Massismo intentará rearmarse en un contexto que le viene jugando en contra. Deberá replantear las tácticas y el futuro de su Frente. Todo hace pensar que los comicios electorales de este año ya no lo tienen al FR como fuerza política vigente. Sino como agrupación mínima y alterna de lo que son el PRO y el Frente Para la Victoria.Julián Lazo Stegeman
