Empresas, Medio Ambiente y Relaciones Diplomáticas
Durante esta semana se desato un conflicto entre Argentina y Uruguay debido a que el presidente de este último, José Mujica, autorizó a la empresa UPM-Botnia (dedicada a la fabricación de pulpa de celulosa, papel y madera) a producir cien mil toneladas más de pasta de celulosa al año.
Esta acción del Gobierno uruguayo, volvió a tensionar sus relaciones con nuestro país, generando que la Argentina pretenda recurrir nuevamente a la Corte de La Haya ya que Uruguay tomó una decisión unilateral que rompe el acuerdo entre los dos países esgrimido en el 2010 por la mencionada Corte.En primer lugar cabe expresar que el 20 de abril de aquel año, la Corte Internacional de Justicia ubicada en La Haya (Holanda) aceptó la instalación de la multinacional finlandesa en Fray Bentos efectuando ciertas objeciones a Uruguay y Argentina. Los jueces internacionales ratificaron el establecimiento de la pastera ya que no encontró pruebas suficientes de contaminación ambiental en el río Uruguay, desestimando de este modo la intención Argentina de ser indemnizada. No obstante, el tribunal condenó a la gestión de Mujica por no cumplir con el Estatuto del Río Uruguay debido a que no informó la instalación de la papelera. Además, el organismo internacional de Justicia, ordenó a ambos gobiernos el monitoreo en conjunto para vigilar el posible impacto ambiental que produciría UPM-Botnia. Con respecto a esto, roto el acuerdo, el canciller argentino Héctor Timerman dio a conocer una serie de datos concretos que muestran la contaminación generada por la empresa. La multinacional provoca altas temperaturas de los efluentes, vuelca grandes cantidades de fósforo al río y en el agua se han encontrado también endosulfán (pesticida de uso prohibido) y cantidades de cromo que superan el máximo permitido. Estos datos fueron obtenidos por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), integrada por uruguayos y argentinos. La divulgación unilateral de la estadísticas logradas en conjunto hubiera sido una violación al acuerdo pero el Gobierno Nacional consideró que el pacto ya estaba roto entonces explicitó los datos en forma particular sin el consentimiento uruguayo. En definitiva y más allá de toda lógica, es interesante analizar el peso que tiene UPM-Botnia en la República Oriental del Uruguay. Como decía el político e intelectual español, Arturo van den Eynde: "pero poco a poco, todas estas líneas de investigación han ido confluyendo en torno a un hecho primordial, el más fundamental de esta etapa económica: el dominio abrumador de un reducido número de empresas transnacionales de dimensiones gigantescas, mayores que Estados, sobre la producción, el comercio y las finanzas mundiales. La concentración del capital mundial en estos grupos o compañías, en una proporción aplastante, que implica modificaciones de todo tipo, en la economía, en la sociedad, en la vida política, en la cultura, etc., es seguramente el aspecto más definitorio de la globalización". Precisamente, esta megaempresa ejerce tanto efecto en el país vecino que Mujica, con esta decisión, intenta cuidar a la "gallina de los huevos de oro". Por otra parte, se observa una arista opaca al notificarnos por parte de nuestro Canciller que los datos de contaminación ambiental estaban siendo obtenidos pero eran ocultados por ambos gobiernos con el acuerdo de por medio. La falta de información que experimentamos en torno a este tema es algo triste que obstaculiza nuestros derechos como ciudadanos. No sólo a gozar de un ambiente limpio y saludable sino también a informarnos sobre lo que sucede. Ahora bien, hablando sobre contaminación ambiental, es pertinente recordar que puertas para adentro, en el interior de nuestra provincia, más precisamente en el límite entre el departamento de Gualeguaychú con el de Gualeguay, se encuentra ubicada una planta recicladota de aceites denominada Soluciones Ambientales, la cual también contamina y repercute gravemente en el medio ambiente. Es sumamente necesaria una unificación de conceptos y entender que debemos cuidar el ambiente donde vivimos y no tolerar que las diversas empresas generen ganancias a costa de nuestra salud.Julián Lazo Stegeman
