Eucación
Durante estos días, se dio a conocer la noticia que la Argentina cayó un puesto y se ubicó en el lugar 59 entre 65 países en las pruebas PISA de evaluación educativa de alumnos de 15 años en distintas materias como matemáticas, comprensión de textos y ciencias. En la evaluación que efectuó la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), nuestro país consiguió un promedio de 406 puntos en ciencia, seguido por el obtenido en comprensión de la lectura (396), mientras que en matemáticas los estudiantes alcanzaron 388 puntos.
Seguramente los resultados PISA no revisten un carácter tajante y determinante de la situación educativa nacional. No obstante son una señal de que algo no funciona del todo bien. Por más que en estos últimos años de gestión Kirchnerista se ha intentado retomar el tema de la educación como un asunto importante en la agenda gubernamental mediante el aumento de la inversión en educación con respecto a otras épocas o procedimientos de tecnificación como "Conectar Igualdad", se carece de planes integrales que abarquen toda la cuestión de fondo. Lamentablemente con la importación del modelo neoliberal a partir de 1975, no solo hubo en nuestro país muchísimas pérdidas de índole económica y social. Sino que también la educación fue perdiendo fuerza y estabilidad. Reitero, es cierto que a partir del 2003 hubo intenciones para intentar cambiar el rumbo en este aspecto. Sin embargo, el cambio no ha sido tan sustancial como se pensaba o como muchas veces se menciona desde la retórica de un discurso político.Lea más en la edición impresa en papel
