Formadores de precios
Son aquellos sectores concentrados que controlan los precios, generan inflación y pretenden continuamente quedarse con los excedentes de la economía.
El aumento de la concentración económica en eslabones claves de la cadena de producción compone una puja distributiva que beneficia a las partes más fuertes en desmedro de las más débiles, las cuales son quitadas del excedente financiero. Cabe mencionar que existen segmentos de la economía cuyo consumo cruza a todos los sectores sociales y están en pocas manos, ubicando al resto de las empresas en posiciones pocos favorables sin facultades para competir. Cualquier cambio en estos actores representa un sensible impacto en toda la cadena de precios.Más perjudiciales son aún los acuerdos que, a "escondidas", se establecen entre las pocas compañías con posiciones dominantes para no invertir y así mantener una baja producción logrando el aumento de sus ganancias sin riesgo alguno. De esta forma se establecen valores que no tienen relación alguna con los costos de producción sino con la especulación de extraer hasta el último centavo de los trabajadores. Es imprescindible expresar que en todo este entramado no faltan, tampoco, las trampas y extorsiones para quedarse con la mayor parte de las ganancias. Otro punto a tener en cuenta es que hay una relación muy corta entre la concentración de los mercados (profundizada durante la década Kirchnerista) y el aumento generalizado de los precios. No se puede soslayar que los insumos básicos como el acero, el petróleo (y sus derivados), la agroindustria, industrias químicas y la celulosa suelen estar ligados al capital extranjero o son empresas locales muy transnacionalizadas. Por ejemplo, un insumo con mucha presencia en las pymes es el acero, el cual está prácticamente monopolizado por Siderar. Asimismo casi el 50% de la producción del hierro y el cemento (materiales sumamente importantes para la construcción) está concentrada en dos firmas: Acindar y Loma Negra (las mismas pertenecen al grupo brasileño Camargo Correa). La suba de precios de este sector fue muy por encima del resto de los otros rubros industriales.Es decir que absorbieron renta diferencial, los excedentes. La arista clave de estos aumentos no fueron las empresas constructoras, sino los precios conectados a estas compañías tan concentradas. Por otra parte, se puede citar el caso de Arcor, muy significativo en la agroindustria nacional. Actualmente controla decenas de empresas que la situaron como una gigantesca productora mundial de caramelos en perpetua expansión, posee lugares favorecidos en el mercado de las golosinas, galletas, helados, chocolates y demás alimentos. Produce sus principales insumos: fructuosa y glucosa en Tucumán, trozos de maíz, harina, sémola, leche y hasta elabora el cartón corrugado para sus envases, ubicándose como el productor número uno de este material en el país. Sin regulaciones ni competidores coherentes a estas grandes empresas, una sola alteración en la cadena de valores concluiría afectando a muchísimas variables. No se puede dejar de nombrar el rol de los hipermercados. Éstos también ostentan una fuerte influencia en los precios y cuentan con el beneficio de ser el último eslabón para los consumidores. La concentración es descomunal: Cencosud (Jumbo, Disco, Supervea, Easy; Carrefour (Norte y Día); y Coto. La producción petroquímica en nuestro país, agrupada mayormente en cuatro polos con el 70% de la capacidad total (Bahía Blanca, Ensenada, Campana y San Lorenzo-San Martín), no es ajena a toda esta lógica empresarial. Los grupos económicos que se racionan esta "torta" son seis: Dow Química Argentina SA, ICI Argentina SAIC, Atanor SCA, Repsol - YPF SA, Petrobras Energía SA y Solvay Idupa SAIC. En reiteradas ocasiones, desde las cúpulas oficialistas, se ha nombrado reiteradamente el juego sucio que ejecutan los formadores de precios, esto es cierto. No obstante, poco hace el Kirchnerismo para detenerlos. Deja que estos sectores sigan estableciendo discrecionalmente los valores que mejores les parecen a costa de reducir el poder adquisitivo de la población con el aumento de la inflación. De este modo, se torna urgente la necesidad de un control exhaustivo sobre estos poderes económicos concentrados para que los ciudadanos no nos veamos perjudicados.Julián Lazo Stegeman
