Justicia por mano propia. La misma problemática de siempre
Como suele ocurrir en el cotidiano de la Argentina, las contingencias sociales no se resuelven y se reciclan continuamente en la agenda pública. Tal es el caso del debate que se desarrolla alrededor de la inseguridad, la “mano dura” y la “justicia por mano propia”. En el presente artículo, reescribiré unos párrafos que planteé hace un tiempo atrás sobre la misma problemática que hoy en día abarca todos los medios de comunicación de nuestro país.
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La "justicia por mano propia" es consecuencia de un Estado ineficiente en donde las tareas referidas a la seguridad en la sociedad civil dejan mucho que desear. Para tomar noción de la complejidad de esta situación considero oportuno citar las palabras del experto y consultor internacional en seguridad ciudadana, César Ortiz Anderson: "Para entender la magnitud de la inseguridad ciudadana es necesario comprender que no solo afecta la tranquilidad y seguridad de la población, que seria un factor mas que suficiente para combatir este fenómeno, además la inseguridad atenta contra los intereses de las Naciones, afecta tanto la inversión local como extranjera, nadie quiere invertir en ciudades violentas, el turismo se ve seriamente afectado también por este fenómeno". En consonancia con estas palabras debe quedar en claro que sumado a todo lo que explica este especialista, también hay cuestiones que, derivadas de esta problemática social, pueden poner en jaque al correcto funcionamiento del sistema democrático de cualquier país del mundo, obviamente incluido el nuestro. Aunque este fenómeno viene hace tiempo, en estos últimos días hemos observado como desde los medios se ha hecho foco en esta cuestión a partir de diversos sucesos que han generado una conmoción pública. ¿Es posible solucionar estas circunstancias ligadas a la inseguridad? La respuesta es sí aunque el proceso hacia la solución puede llegar a ser muy complejo. La clave, a mi entender, está en el aparato político, Ortiz Anderson aporta unos interesantes dichos al respecto: "la voluntad política deberá ir de la mano con los recursos económicos adecuados y con un estricto mecanismo de control, por ello es que es muy difícil la lectura de la problemática de inseguridad por parte de los Gobiernos, ya que los problemas en las propias instituciones de seguridad, justicia y prisiones, no tienen cuando acabar. En esas condiciones no veo en el horizonte una solución a corto ni mediano plazo, los factores de riesgo se incrementan apuntando a una mayor tendencia de delitos, en ese panorama que se da en mucho de nuestros Países, lo que le queda a la ciudadanía es asumir una cultura de seguridad preventiva, tomando las acciones necesarias para su autoprotección de acuerdo a sus posibilidades, lo que debe de quedar muy claro es que los ciudadanos deben evitar y no enfrentar el delito". Asimismo es importante mencionar otros puntos ligados a diversas matrices culturales que provocan la inseguridad, estos elementos deberían converger todos a una sola solución: la educación. A partir de un sistema educativo efectivamente estable e inclusivo se podrían cambiar distintos ejes en los sectores vulnerables que, según distintos estudios y estadísticos, son los lugares desde donde surgen y desembocan los fenómenos de inseguridad. De vuelta aquí, no podemos desligar a la política de todo este asunto ya que si desde el Estado no se aseguran las condiciones necesarias para acercar a la ciudadanía la posibilidad de cumplir con los derechos y necesidades básicas, la educación como tal, no puede hacer nada. César Ortiz Anderson propone algunas propuestas para enfrentar este flagelo:-La articulación de un sistema integrado de seguridad pública y ciudadanía.-Es fundamental establecer un mejor reparto de competencias, delegando responsabilidades directas.La participación ciudadana es un elemento fundamental, no solo opinando sobre los problemas de seguridad, además deberán opinar sobre la actuación de la seguridad publica.-Se debe realizar un amplio acuerdo institucional, político y social, sobre la misión de los poderes públicos en la lucha contra la delincuencia, la gravedad del problema de inseguridad ciudadana hace imprescindible este acuerdo-Contar con un observatorio del crimen, las estadísticas científicas son una herramienta muy importante.-Estudios periódicos de victimizacion.-Mejorar y modernizar los servicios de justicia y seguridad publica.-Es importante el uso de equipos de tecnología como cámaras de videos en las calles.-Hoy los Países requieren cada vez más una comunidad de inteligencia y de seguridad ciudadana. En fin, debe quedar claro, más allá de todo, que si el Estado falla, las consecuencias pueden llegar a ser desastrosas. Y retomando lo dicho más arriba, sostengo que la única respuesta a este problema debe ir de la mano de una eficiente articulación entre política y educación.Julián Lazo Stegeman(Fuentes: APROSEC, Clarín, Página 12)
