LA SOCIEDAD CIVIL Y LOS SAQUEOS
La sociedad civil, es un concepto de las ciencias políticas y la sociología que por su amplitud parece confuso y poco específico. A lo largo de los tiempos ha ido mutando y adquiriendo distintas connotaciones. Ya el filósofo griego Aristóteles la identifica con la comunidad política. San Agustín, se refiere a la sociedad civil como la “societas terrestras” (opuesta a la Ciudad de Dios).
La concepción liberal temprana, tal y como aparece en el "Ensayo sobre el gobierno civil" de John Locke en 1679, se refiere a la red de relaciones entre los individuos y las instituciones que ellos crean libremente, al margen de los poderes gubernamentales y eclesiásticos instituidos. Para Locke, la sociedad civil es, además, un estado de civilidad. Es el reino del civismo y de la concurrencia incruenta entre personas libres para la adquisición y posesión de bienes, honores y recursos de todas índoles. En el siglo XX, algunos marxistas y en especial Antonio Gramsci, elaboraron sus propias teorías sobre esta sociedad basándose en los conceptos creados anteriormente por Karl Marx. Es así que Gramsci plantea a la sociedad civil caracterizándola como una red institucional (escuela, iglesia, periódicos, etc.) que permite la legitimación del dominio o hegemonía de las clases privilegiadas.Actualmente, tras haber sufrido un largo eclipse como concepto sociológico, los científicos sociales, así como muchos teóricos de la vida pública, han vuelto a ocuparse de la noción durante los últimos decenios del siglo XX y primero del siglo XXI.Tomando en cuenta todas estas aproximaciones al concepto de sociedad civil, llegamos a la conclusión que las definiciones claves hacen referencia a los ciudadanos y las relaciones (muchas veces de explotación) que mantienen entre sí en el seno del ámbito público demarcado por las instituciones creadas libremente por ellos fuera del campo gubernamental. Asimismo, cabe mencionar la importancia que ella tiene como prerrequisito para la Democracia y para lograr un Estado con verdadera soberanía popular. Por todo esto, lo ocurrido durante estos días con relación a los saqueos en distintos supermercados de Bariloche, San Fernando, Campana y Santa Fe es un tema sumamente importante que merece la atención de todos. Los ciudadanos se han manifestado de forma caótica y poco razonable cometiendo actos delictivos. No obstante, este fenómeno tiene que generar una reacción en el Gobierno Nacional, ya sea para ver si existe realmente un descontento social por errores suyos o si en realidad se trata de toda una operación "pseudoespontánea" con una fina organización cuyo objetivo es desgastar y desestabilizar al Kirchnerismo. Es imperioso descubrir el trasfondo de estos sucesos y descifrar que es lo que ocurre. Porque más allá de la vorágine delictiva que se desató (sea, reitero, espontánea u organizada), un sector de la sociedad civil expresó algo negativo.Todo el pueblo debe vivir dignamente con salud, educación, trabajo y vivienda. Los hechos ilegales de estos días poco tienen que ver con aquellos sucesos de los fines del régimen neoliberal. Sin embargo, no pueden ser pasados por altos. La "mano negra" que los generó intencionalmente con fines políticos o los fehacientes desbarajustes en el cotidiano de las personas implicadas en estas situaciones que produjeron esa despiadada reacción deben ser expuestos y si se lo requiere, solucionados. El teólogo e intelectual inglés Richard Hooker dijo lo siguiente: "La sociedad civil produce más ventajas a la naturaleza del hombre que cualquier clase de vida solitaria". Por esta razón, debemos preservarnos como una sociedad civil unida y evitar todos los momentos de caos posibles que no hacen bien a nadie. La voz popular unida y organizada para lograr el bien común se percibe más fuerte que cualquier acto de violencia.Julián Lazo Stegeman
