RAZÓN CRÍTICA
LAS ALIANZAS POLÍTICAS
El economista nicaragüense Oscar René Vargas expresa lo siguiente: "las alianzas políticas entre partidos y/o personas tienen formas y grados muy variables. Algunas son efímeras y desorganizadas: simples coaliciones provisionales, para beneficiarse de ventajas electorales, para echar abajo a un gobierno o para sostenerlo ocasionalmente. Otras son durables y está provista de una sólida armazón, que las hace parecerse a un superpartido y se distinguen de los partidos profundamente divididos en tendencias rivales. Otras alianzas son mecanismos para una absorción del más débil por el más fuerte". Es decir, entonces, que toda construcción de poder necesita de un sustrato material para llevarse a cabo. Uno de estos pilares que se erige como eje fundamental son las mencionadas alianzas. Por esto, cuando se analizan las que ligaron en el pasado a Néstor Kirchner con los regímenes neoliberales como el menemismo o sus contactos para llegar al poder con Eduardo Duhalde, no se puede soslayar que las alianzas son sumamente claves para alcanzar el mando de un país y muchas veces no distinguen ideologías ni formas (inclusive el prestigioso filósofo francés Jean Paul Sartre se ha referido a esto). La clave del asunto está, a mi entender, en observar si las mencionadas sirven para algo en beneficio de la Nación y la ética de los actores que las componen. Claramente, el Frente Para la Victoria (con ayuda del contexto económico mundial que se experimenta, es cierto) marcó un antes y un después luego de lo que fue la crisis de nuestro país en los comienzos de este milenio. Nadie debería desconocer esto, ni siquiera el más ferviente opositor. Por lo tanto, se puede asumir que el primer punto que expresé más arriba en relación al beneficio para el Estado, les permite a los partidarios del kirchnerismo alegar que las alianzas creadas con políticos totalmente oscuros en la historia de Argentina, sirvieron para algo. Ahora bien, tampoco se puede negar que dichas alianzas contribuyeron a establecer un modelo económico que devastó a nuestro territorio. Entonces cuando el oficialismos se rasga las vestiduras y despotrica continuamente contra el neoliberalismo, es imprescindible recordar que muchos de ellos fueron cómplices de lo que pasó, de este modo el tema de la ética carece de resultados positivos. Vargas argumenta, también, lo siguiente: "toda alianza política implica acuerdos alrededor de los cuales los partidos y/o personas se comprometen a cumplir en y por un determinado tiempo. Todos los acuerdos nacionales, acuerdos tácitos y a menudo locales entre los políticos tradicionales han sido concluidos bajo la presión de las necesidades electorales. Las alianzas políticas son difíciles de realizar, debido a los intereses inmediatos de cada actor político; pero, una vez concluida, implica una colaboración profunda. Actualmente, la presión electoral impulsa hacia el establecimiento de acuerdos políticos que puedan permitir la vuelta al bipartidismo. Hay alianzas se hacen para formar listas y "emparentamientos" políticos que desembocan en las conformaciones de listas electorales comunes, lo cual tiende a desaparecer a los partidos más pequeños que forman esa alianza". Esta exposición nos permite entender, de algún modo, como actualmente el kirchnerismo tiene entre sus cuadros a gobernadores del Interior del país que, por ejemplo, reprimen a los pueblos originarios. A pesar de poseer esa miserable calaña, son políticos tradicionales que aseguran el poder K en las provincias ya que consiguen los votos necesarios para hacerlo. Estableciéndose así como actores perfectos con quien aliarse. Lamentablemente esto, creo yo, es lo que pasa. Y cuando se trata de acaparar poder, ni siquiera la vida de los individuos tiene valor. Desde luego que subjetivamente no tolero esto. De hecho, creo que ninguno de los posibles lectores de este artículo lo tolerarían. De todas formas, con este escrito estoy tratando de plantear una posición objetiva (lo más posible, al menos) sobre el tema de las alianzas con sus pros y sus contras. En fin, la cuestión de las alianzas políticas es muy compleja porque representa diversas contradicciones entre el presente y pasado e inclusive en la misma actualidad. Lo importante, como explique más arriba, es entender si representan un bien común y no dejarnos engañar por la dudosa ética de algunos funcionarios.Julián Lazo Stegeman
