LOS COMPONENTES IDEOLÓGICOS
Definitivamente el campo político argentino está atravesado por la dicotomía entre el Gobierno Nacional y el Grupo Clarín. Por un lado, esto es así debido a la escasa, débil e ineficiente oposición que no logra encontrar el candidato que sepa acaparar y homogeneizar los intereses de los ciudadanos no kirchneristas.
Dando lugar de este modo a que la corporación mediática se convierta en el verdadero bloque de poder opositor al oficialismo ya que tiene las herramientas necesarias para hacerlo sumado a un poderío que viene acumulando desde hace años. Por otra parte, tanto el kirchnerismo como Clarín, tienen muy en claro su objetivo: el poder. Y saben que para llegar a tal meta necesitan apoderarse de los mecanismos de construcción de sentido de los ciudadanos (la Ley de Medios, como expresé en artículos pasados, es la ilustración explícita de este enfrentamiento). Dado que el ámbito político nacional esta marcado por el mencionado antagonismo entre Kirchnerismo y Grupo Clarín, todos los sucesos que ocurren día a día en Argentina, y que nos interpelan a nosotros mayormente a través de la presentación que hacen de ellos los medios dominantes que se disputan el poder a partir del oligopolio comunicacional que hay en nuestro país, presentan un componente ideológico que apunta, como arma discursiva y semiológica de lo actores dominantes que integran los bloques de poder en disputa , a la formación de hegemonía en la sociedad civil. Es decir, que intentan introducirse en nuestras conciencias y establecer una especie de dominación simbólica para que pensemos como ellos quieren que lo hagamos. O sea, para que quede claro, tanto el movimiento fundado por Néstor Kirchner como el multimedios cuyo CEO es Héctor Magnetto, compiten por adueñarse de nuestra realidad. Con respecto a este último concepto de "realidad", quiero argumentar que no hay una sola, sino que existen muchas de acuerdo a las percepciones que nosotros tengamos de ella. Por esto, cuando los grandes medios nos entregan las noticias sobre la "realidad nacional", debemos tener cuidado con el aditivo ideológico que ellos le imprimen en pos de sus intereses. Es responsabilidad nuestra como ciudadanos cívicos y responsables tratar de decodificar estos mensajes a través de la utilización de un espíritu crítico y reflexivo para no caer en el entramado de connotaciones e ideologías ajenas que ellos, los grupos dominantes, nos quieren vender. Ahora bien, esta semana sucedieron tres hechos claves que me permiten justificar lo escrito anteriormente y demostrar como el componente ideológico esta latente en la presentación de todos los acontecimientos del cotidiano nacional que hacen los grandes medios de comunicación social. Primeramente, debo aludir a lo ocurrido durante los días pasados en el Congreso cuando en la cesión que, entre otras cosas, sancionaría la ley del voto a los 16 años, el diputado por el Frente Para la Victoria, Andrés Larroque, esgrimiera un discurso en contra de los demás diputados tratándolos de funcionales a las corporaciones mediáticas. Allí, se observó como el oficialismo tiene muy en claro la "batalla cultural" que se está lleva adelante en nuestro territorio y como continuamente se esmera en ganar los dispositivos de conformación de sentido para así construir poder. Por su parte, el Grupo Clarín, se encargó de mostrar lo acontecido con un tinte sumamente parcial a favor de sus intereses corporativos, diagramando el mencionado componente ideológico para crear hegemonía que les sea rentable. Otro hecho clave de la semana fue el conflicto que ligó al actual ex Jefe de la Policía de Santa Fe, Hugo Tognoli, con el narcotráfico. De vuelta, en este caso, el oficialismo mediático se encargó de situar este lamentable suceso en desmedro de la empresa Clarín. Con el objetivo de sacar ventaja en el enfrentamiento cultural y además, esquivar las responsabilidades que le tocan por el tema drogas. La prevención y solución de este flagelo no es sólo responsabilidad del gobierno santafesino ya que el Ejecutivo debió tomar cartas en el asunto hace mucho tiempo debido a que es un tema que afecta a la Argentina en su conjunto. El tercer hecho también importante, fue toda la fomentación a favor y en contra de la marcha antikirchnerista programada para el próximo 8 de noviembre.Esta situación es un ejemplo clarísimo del componente ideológico de como se la informa. Por un lado desde programas y diarios oficialistas, se la expone como una movida negativa. Mientras que desde los medios opuestos al FPV, se la indica como un evento positivo. En fin, el objetivo de este artículo fue demostrar como todas las noticias, absolutamente todas, poseen un elemento ideológico afín al medio que las anuncia. Nada es neutral ni objetivo, sean noticias legislativas, sociales, judiciales, etc. Todo mensaje está entremezclado con la connotación que el medio informativo le quiere dar, todo tiene ideología impresa, adherida. Es clave que como pueblo, estemos atentos a todos estos artilugios que intentan dominarnos simbólicamente y así evitar caer en las trampas que nos tienden los sectores dominantes. Hay que tener en cuenta que ninguna ideología o dogma nos debe persuadir sin antes ser analizada mediante la razón crítica. Lo más importante de todo es mantener los principios y valores como instituciones incuestionables, más allá de todo aparato ideológico.Julián Lazo Stegeman
