Los tiempos de la eonomía
El periodista del diario Clarín, Marcelo Canton, realiza un interesante racconto de los datos negativos que sacudieron a la economía de la Argentina en esta semana que pasó: “Lunes: El ministerio de Trabajo difundió los datos de empleo de agosto, mostrando una caída del 0,7% respecto al mismo mes de 2015 y del 0,2% contra julio.
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Martes: Se conoció el EMAE, que mide la actividad económica, mostrando que el PBI tuvo un retroceso del 5,9% en julio, la mayor caída desde 2009; y además salieron datos de empleo industrial, con una pérdida de 20.000 puestos de trabajo, mientras que en el Estado se sumaron 80.000 trabajadores.Miércoles: El INDEC difundió el dato más fuerte de todos, que el 32,2% de los argentinos, 13 millones de personas, es pobre; y además la consultora CCR informó el registro de consumo de agosto, con una caída del 7,4%.Jueves: Se conocieron los índices de actividad industrial y de la construcción del INDEC, para agosto. El primero mostró una caída del 5,7%; el segundo, 3,8%.Viernes: Ayer cerró el círculo con la difusión de la actividad económica en la Ciudad de Buenos Aires: cayó 4,3%, aún más que la que midió el INDEC". Si bien desde el Gobierno de Mauricio Macri y algunos especialistas en materia económica expresan que no hay que preocuparse por esos datos, que eran de esperarse y que irán mejorando en comparación "mes contra mes" (no obstante las comparaciones interanuales siempre serán desfavorables), cabe preguntarse, a ciencia cierta, ¿cuándo remontará la economía? Pese a que algunos economistas brindan miradas optimistas, hay otros que discuten esas posturas, mientras tanto la sociedad civil se divide entre los que creen en este "sinceramiento" para solventar la herencia Kirchnerista, aquellos que entienden que el gobierno de "Cambiemos" vino a arruinar la "década ganada" y otra gran parte que busca llegar a fin de mes. Precisamente es en este último segmento donde hay que detenerse para entender y afirmar lo siguiente: la economía no es cuestión ni de suerte ni se trata de un asunto que se pueda resolver en el escenario de "culparse mutuamente" o en el ámbito de los dogmas configurados en la famosa "grieta", la economía se tiene que efectuar a partir de políticas de estado concretas y efectivas. La cuestión no pasa principalmente por ver si las contingencias de ahora son consecuencias de la herencia Kirchnerista ni tampoco circula alrededor de discutir si el porcentaje del último índice de pobreza arrojado en estos días es responsabilidad, en mayor grado, del FPV o el oficialismo actual. La clase política debería entender que cuando el debate surca en torno a estas circunstancias simplistas, hay individuos que la están pasando verdaderamente mal. La pobreza no es cuestión de números y estadísticas, es una cuestión de vidas humanas. Al final de cuentas, en mayor o en menor medida, la responsabilidad de la pobreza es de los que se fueron y de los que están, por el hecho de que son los que manejan el Estado. La economía no se define por la mera suerte sino por la política. Que el Kirchnerismo haya abandonado el poder con casi todas las cuentas en rojo no es un mito, y el hecho de que el Macrismo haya resuelto las cosas muy mal con la adecuación de las tarifas tampoco omite la realidad. Reitero, en medio de todo esto hay personas que no llegan a fin de mes. Claro esta que los tiempos de la economía no son los mismos que los de la ciudadanía. No obstante, es deber del poder político tratar de que en algún punto, mas que nada cuando la situación de muchas personas se torna severa, coincidan y se estabilicen. Básicamente, en dar respuesta consiste el asunto.Julián Lazo Stegeman(Clarín, Página 12)
