Memoria, Verdad y Justicia
Recordar lo que se inició aquel 24 de Marzo de 1976 es un acto cívico fundamental para cualquier ciudadano. Rememorar y comprender que lo que arrancó en ésa fecha fue un feroz atropellamiento y vejación de los derechos constitucionales de todos nosotros, es una acción tendiente a reafirmar los pilares claves de la República en la que actualmente vivimos. En este sentido, comprender que la Dictadura Cívico-Militar de 1976 fue un régimen genocida y antidemocrático, se vuelve una acción de remembranza histórica importantísima para entender el pasado pero también para que esto no vuelva a suceder NUNCA MÁS en el futuro.
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Prosiguiendo (e inclusive redundando) con lo apuntado en el primer párrafo, considero pertinente expresar que el presente es un campo donde confluyen las enseñanzas que nos deja el pasado con las pretensiones que tenemos de cara al futuro, "la historia es una metáfora incesante" diría Eduardo Galeano, entonces, tomar el mencionado presente como una herramienta de construcción social y ciudadana se vuelve una tarea que nos debe comprometer a todos para lograr una sociedad cada vez más justa, en donde se respete al otro, en donde la dignidad de las personas no debe estar sujeta a las decisiones del mercado, en donde los derechos constitucionales estén asegurados y en donde la igualdad entre las mujeres y los hombres sea uno de los principios fundamentales de este cambio social. Para generar esto, recordar lo que comenzó aquel 24 de Marzo se vuelve imprescindible para pensar lo que no queremos en nuestro devenir y para tomar como ejemplo lo que no hay que hacer si queremos la sociedad antes mencionada. De los malos momentos siempre es bueno tomar aprendizajes, en este sentido, sobre todo nosotros, los jóvenes, debemos sacar conclusiones de lo que pasó así la violencia no vuelve a manchar nuestra historia. Debemos saber que la Dictadura contó con la complicidad de varios grupos civiles, de allí su denominación de Cívico-Militar; debemos entender que ningún régimen político basado en las armas, ni tampoco ninguna doctrina de esta misma índole, pueden ser beneficiosas para el sistema democrático; debemos comprender que la Dictadura no sólo asesinó sino que también hundió a la Argentina en una profunda crisis económica, ejemplo de esto fue la salvaje toma de Deuda Externa; debemos notar que la Dictadura Cívico-Militar fue el brazo armado de un modelo económico ideado por intereses foráneos que nada tenía que ver con el bienestar de los argentinos; finalmente, pero no menos importante, debemos vislumbrar que los Derechos Humanos son uno de los tesoros sociales más importante que tenemos en nuestro país, tenemos que cuidarlos y siempre pero siempre luchar en pos de ellos. Si bien en el día de ayer fue que se cumplieron 42 años del inicio del Golpe de Estado de 1976, este espacio no podía soslayar lo que esto significó para todos nosotros. En esta línea, genera un profundo júbilo los actos y recordatorios que se llevaron adelante en nuestra ciudad de Gualeguay y en el resto del país. Más aún si se toma en consideración que los participantes de estas manifestaciones fueron en su mayoría jóvenes que no quieren olvidar y que piden por Justicia. A su vez, cada vez que nos noticiamos sobre la aparición de un nieto recuperado, con la alegría que esto genera, nos damos cuenta que la verdad, a fin de cuentas, tiene las de ganar. Por esto, es clave, como ya apunté, no olvidar.Julián Lazo Stegeman
