Nuevamente inundaciones
Sí es cierto que se debe discutir sobre las consecuencias del modelo agroexportador actual. Es real que las exigencias del mercado han liquidado a la economía sustentable.
Ciertamente los sojales corrieron chacras y tambos que con molinos y bombas sustraían importantes sumas de agua. Es verdad que las enormes máquinas de producción agrícola compactan el suelo y los pesticidas terminan con la microvida. Es verídico, también, que por estas circunstancias el agua ya no penetra sino que circula generando las inundaciones. No obstante, es real que el Kirchnerismo trata de evadir las responsabilidades que le pesan por ser la gestión actual de la provincia de Buenos Aires. Es cierto que el Gobernador de la mencionada provincia cometió un lamentable papelón al irse a Italia en plenas inundaciones debido a que tenía "stress por la campaña". No deja de ser real que el oficialismo no realizó las obras correspondientes para evitar estos terribles sucesos. No se puede omitir el alto grado de verdad acerca de la impericia e ineficiencia del gobierno Sciolista para tomar, primeramente, los recaudos necesarios y, segundo, para solucionar los inconvenientes que el agua trajo consigo. La humanidad durante toda su historia, a lo largo y a lo ancho del mundo, ha estado sometida a las inclemencias climatológicas. Asimismo no se puede negar que somos cómplices de estas circunstancias debido a nuestro accionar en el planeta. Sin embargo, intentar ampararse en estas cuestiones para soslayar las responsabilidades políticas que acarrean los cuadros Kirchneristas en el territorio bonaerense es totalmente lamentable. El presupuesto nacional reservado a las obras hídricas expone el retraso en el gasto establecido además de la poca idoneidad a la hora de utilizar el dinero y una falta de planificación pavorosa. Un dato interesante es el que aporta el periodista Diego Cabot para el diario La Nación: " el principal aporte de dinero a la infraestructura hídrica no lo hace el Gobierno destinando partidas, sino cada argentino cuando carga un litro de combustible -sea nafta, gasoil o gas natural comprimido- en su vehículo. Por esta vía se recaudaron 1057 millones de pesos desde el primer día de 2015 hasta el 30 de julio. Ésa es la principal caja con la que el Gobierno debería atender las inundaciones, financiada por un impuesto específico y no coparticipable que la Casa Rosada gasta como prefiera. Este sistema de recaudación se aprobó durante la presidencia de Fernando De la Rúa, pero empezó a recaudarse en enero de 2002. Según la norma original, por cada litro o metro cúbico de combustible se retenían 0,05 peso que se depositaban en el entonces creado Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. Con la llegada de Néstor Kirchner, ese fondo pasó a ser manejado por Julio De Vido". Con lo ocurrido estamos hablando de un fracaso en la gestión de Daniel Scioli por el cual debe hacerse cargo. Néstor Kirchner decía que "la política es una herramienta para cambiar la realidad". Se ve que este planteo no hizo mella en la cuestión hídrica de la provincia de Buenos Aires, no es la primera vez que se inunda. Otro aporte de Cabot: "la Subsecretaría que tiene como objetivo aconsejar y resolver los problemas hídricos, y que depende del Ministerio de Planificación Federal, que dirige Julio De Vido, sólo ejecutó 43% del presupuesto. Es decir, en siete meses del año gastó 43 pesos por cada 100 que tenía autorizado". En fin, el debate por una economía sustentable en los cultivos agrícolas brilla por su ausencia. No obstante, es inadmisible que la provincia de Buenos Aires continúe con estos episodios en donde se ven perjudicadas muchísimas personas. La desidia política no debe ser pasada por alto. Hay que recordar, los funcionarios están para representar y ayudar al pueblo.Julián Lazo Stegeman(Fuentes: La Nación, Télam, Revista Anfibia)
