Relato y datos
Hace un tiempo atrás, con el Kirchnerismo aún en el gobierno, escribí a propósito del relato político que “toda gestión o momento político lleva consigo un relato. Inclusive cada una de las medidas que se toman en un determinado período gubernamental, cargan con pequeñas narraciones que van construyendo uno más grande cuya historia perdurará y será interpretado de infinitos modos a lo largo del tiempo. Esto es así debido a que los mencionados se convierten en instituciones y, como tales, poseen una historicidad que representa una de sus principales características”.
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En esta oportunidad ya no pretendo marcar las características del relato que acompaña a la gestión política ni tampoco apuntar, como aquella vez, los ejes que configuraban el "relato K". En esta ocasión pretendo resaltar como la estructuración de los relatos políticos no fue un patrimonio exclusivo del Frente Para la Victoria, sino que también el Macrismo se vale de éstos para llevar adelante su gestión. Asimismo, considero oportuno asentar como Cambiemos al igual que el Kirchnerismo en su momento, muchas veces tergiversan y tergiversaron datos en la construcción de los mismos. El periodista Fernando Krakowiak aporta a las argumentaciones del artículo del día de hoy al tomar las palabras del Ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne y contrastarlas con los datos del INDEC: "la construcción, que fue uno de los sectores que empujaron para abajo en 2016, se empieza a recuperar no sólo por el componente del sector público, sino por la construcción privada, aseguró el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el 26 de febrero en una entrevista televisiva. El INDEC informó ayer que el mes pasado ese sector cayó 3,4 por ciento desmintiendo la afirmación del funcionario". A su vez, realiza la misma acción con las expresiones del Ministro de Producción, Francisco Cabrera, cuando éste estableció que "arrancamos el año creciendo: la venta de cemento creció en enero por tercer mes seguido", mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Censos afirmó que la construcción se había replegado 2,4 por ciento en enero. Como si esto fuera poco, Krakowiak relevó lo esgrimido vía Twitter por el ex Ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, cuando estaba en función: "Arrancó obra pública; cambia tendencia". Y lo contrastó con lo que dicen las estadísticas, la construcción viene en baja desde hace quince meses. Esta falta de coherencia entre las afirmaciones de los funcionarios PRO y los datos duros no es casualidad. El Macrismo sabe (como lo supo el FPV) que el relato es un pilar clave de cualquier gestión gubernamental. Ningún oficialismo a lo largo de la historia de nuestro país ha escapado a esta lógica, de hecho no está mal cuando los mencionados relatos se enmarcan en fundamentaciones verídicas. Lo que sucede aquí, como sucedió muchas veces con Cristina Fernández de Kirchner y varios de sus ministros, es que se pretende contradecir lo que dicen los números. No se puede ficcionalizar el día a día del desarrollo del país mediante dichos falsos por parte de las autoridades, ahí reside la gravedad de la cuestión. Al ser funcionarios deberían hacer todo lo posible para resolver las problemáticas de la Argentina, pero cuando ni siquiera ellos admiten lo que sucede a través de relatos falaces, la solución se vuelve imposible. ¿Acaso se puede resolver lo que no se quiere ver o se intenta ocultar? Lamentablemente está práctica se ha hecho habitué de la política vernácula, lo cual implica un gran perjuicio para el país, cuando se intenta pensar únicamente con la lógica del poder y como mantenerlo por sobre las necesidades de la ciudadanía, y encima se utiliza la mentira para dicha tarea, la situación se torna preocupante.Julián Lazo Stegeman(Clarín, Página 12)
